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lunes, 6 de abril de 2020

EL VALLE DE MURPHY

SALÓN DE LECTURA
 SALÓN DE LECTURA
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El valle de Murphy
AUTOR: PACO HUELVA




En este tiempo extraño que vivimos, o por mejor decir, sobrevivimos todo intento de compartir es bienvenido. Si antes de esta crisis sanitaria alguien nos hubiera dicho que íbamos a estar confinados en nuestras casas sin más, lo habríamos negado con rotundidad. Pero la realidad, y esta es una de esas ocasiones, supera en mucho la ficción. Realidad y ficción, hoy por hoy se nivelan, se acercan hasta confundirse. Esa tarea que estaba encomendada fundamentalmente a los escritores, a los narradores o fabuladores, a los poetas, parece haber sido transgredida y usurpada por un maldito y destructor virus. No obstante, y a pesar de las circunstancias actuales comprobamos, por fortuna, que el poder de la escritura se mantiene vivo en nuestros narradores al gozar, todavía, de una buena dosis de imaginación, de muy buena salud creadora, al fin y al cabo. Es el caso del onubense Paco Huelva (Almonte, 1956), del que comentamos en esta ocasión su última entrega de relatos contenidos en el libro “El valle de Murphy”. Sin en su anterior libro “Los otros que me habitan”, Huelva rastreó y recogió las enseñanzas que le brindó el mundo rural, contadas con magistral oficio, en esta ocasión nos invita a conocer esa su extraordinaria manera de contar pero con narraciones y protagonistas pertenecientes a ese turbio, misterioso y también vital universo de la ciudad, de lo urbano. En “El valle de Murphy” se dan cita ventiún relatos o cuentos, ilustrados con dibujos del gran artista Víctor Pulido, que también ilustrara su anterior libro, rebautizando así su lealtad a la escritura de Huelva. A los habitantes de una ciudad les acucian problemas de diferente índole y calado que a aquellos que viven en los pueblos, más cercanos al campo, a la Naturaleza. En este sentido habría que significar que, las claves sobre las que sustentará el escritor sus narraciones serán diferentes, porque va a percibir, vivir y sentir un espacio, un lugar, un territorio que, incluso psicológicamente, incidirá real y ficcionalmente de forma disímil tanto en su forma como en su fondo. 
La mirada del escritor, pues, se inserta en un mundo más complejo si cabe, por su pretenciosidad, por sus continuadas trampas y engaños, por su egocentrismo, por su incomprensible y exacerbado mercantilismo, por su falsa apariencia, y, cómo no, por su devastadora e insolidaria existencia. La ciudad, así, Huelva la convierte en el lugar más adecuado para construir su personal modo de fabular, y todo, sin perder la creciente tensión discursiva de los relatos. Si cuando se adentró en el difícil por asombroso y sorpresivo mundo rural, ahora bucea con verdadero oficio y honda reflexión en los rasgos psicológicos de los personajes que nos presenta, también de esas situaciones incomprensivas unas veces e inverosímiles otras. Es la pasión por la vida lo que mueve a Huelva a crear estas historias tan ricas en imágenes y coherencia narrativa, haciendo que el lector se abisme y se contagie de su buen hacer literario. Paco Huelva no pierde ocasión alguna para mostrarnos un mundo, también submundo, que late en cada una de las narraciones, sean éstas más extensas (“El tecolote mexicano”, “Aventura”, “Caminos paralelos”) o menos, como cuando se trata del microrrelato (“Esperanza”). Igualmente, en un caso u otro, maneja con maestría los hilos que conducen a un rigor narrativo poco frecuente en nuestros días. Para quien quiera aseverar cuanto digo no tiene más que acercarse a este volumen de relatos: Valle de Murphy. Conoce bien Huelva los territorios del alma, también los físicos de lo rural y lo urbano. Tomo prestado unas líneas de su relato “Invasión”, que bien podrían servirnos por su rabiosa actualidad: «La naturaleza, según los biólogos y los genetistas, ha dado un salto conservador para preservar el planeta Tierra de la idiotez de la humanidad. La única solución que encontró, según manifiestan los expertos, es eliminar al ser humano. Ese bicho dañino que llevaba camino de destrozarlo todo, y que ya, afortunadamente, no conseguirá su objetivo». ¿Ficción o realidad?


PACO HUELVA
Título: El valle de Murphy
Autor: Paco Huelva
Editorial: Niebla (2019)

lunes, 16 de julio de 2018

Los otros que me habitan.


SALÓN DE LECTURA _________________________ José Antonio Santano

LOS OTROS QUE ME HABITAN
Es habitual que con la llegada del verano las librerías reciban un mayor número de personas que se acercan a ellas con la sana intención de adquirir un libro y leerlo en las tan esperadas vacaciones. Al menos ese parece ser el objetivo a priori y con esa determinación las librerías ganan en este tiempo más visitantes. Lo que siempre es una alegría dada la precariedad lectora de nuestro país. Géneros para todos los gustos esperan en los anaqueles de las librerías, solo falta ese lector dispuesto a adquirir uno de ellos: poesía, ensayo, teatro, novela, cuento o relato…Para esta ocasión mi atención crítica recae sobre un libro de este último género: “Los otros que me habitan”, del escritor Paco Huelva (Almonte, Huelva, 1956).

 El libro que nos ocupa consta de doce extraordinarios relatos que harán de su lectura un verdadero placer. Con anterioridad Paco Huelva ha publicado otros libros de narrativa, entre los que destacan: Griego, Y cien, Andando sobre el tiempo, La búsqueda de la identidad y El perfil de los sueños. Huelva es un interesantísimo fabulador, un narrador de raza, como lo demuestra en estas doce historias fraguadas al calor, podría decirse, de una chimenea o el brasero de picón en las largas noches de invierno. Ese contador de historias que nos recuerda a nuestras abuelas en la intimidad de la casa cuando éramos niños. Todo ese espacio, ese paisaje donde habitan otros seres se nos presenta en esta cuidada edición de Niebla. Doce son los cuentos, como ya hemos dicho, y doce las historias que nos harán vibrar como solo sabe hacerlo la buena literatura, esa que ahonda y se abisma en la nada para crear vida en cualesquiera de sus formas. Doce narraciones que, además, se desarrollan o tienen mucho que ver con lo rural, ese espacio tan sobrepasado por todo lo relacionado con lo urbano, motivo que hace más atractivo aún este libro de relatos. Huelva ha sabido transmitirnos ese ambiente rural, tan desconocido y misterioso, con tan buen oficio que uno tiene la sensación de remontarse en el tiempo, de ser en esencia “los otros que te habitan”, los que su creador ha elegido como protagonistas para sentir así la respiración de cada uno de ellos.

 La temática, la acción y los personajes nos muestran de forma brillante el mundo rural, y de esa concepción que Huelva posee de ese territorio fabula, crea a su vez otro universo que nos hace temblar de emoción a través de un lenguaje preciso, contundente, exquisito en su fondo y en su forma, de tal manera que se siente el hálito amargo unas veces y dulce otras de esa realidad rural. Huelva aporta a su discurso narrativo no solo experiencia y conocimiento, sino algo ausente en la literatura actual, emoción, capacidad de turbar, de sorprender con un estilo depurado al lector, hacerlo cómplice de su delirio creador. Huelva nos presenta así doce historias construidas sobre la base de lo aprehendido a lo largo de los años de los propios libros, de donde bebe continuamente, hasta la saciedad. Sus relatos son de extensión variada, en su mayoría breves, pero todos ellos de una construcción sólida, sugerente, profundamente humanos en toda su extensión de la palabra. Una obra, “Los otros que me habitan”, difícil de olvidar, capaz de mantener al lector atento desde la primera página, que así comienza: «Malaleche camina procurando no resbalar entre los guijarros. A Cabezón no le gustan los vaivenes que da Malaleche porque se parecen a los de las cunitas de feria», hasta la última:«Una noche de insomnio forcé el desvencijado cajón de un mueble de la vieja casa, de aquella casa que ahora es solo sombra en la memoria, y que por animarla o revivirla, acudía ella, sumiso, extraviado y perdido no sé por qué necesidades del alma o del niño que fui, y que anda escondido en lo que soy sin manifestarse a los otros… ». Entre la primera, correspondiente al relato que titula “La vendimia”, generalista, donde se cuenta la historia de una venganza, y la última, “Aquella casa vieja”, intimista y biográfica, existen otras diez historias que nos devuelven a recordar otras páginas memorables de la mejor tradición literaria española. Historias de parricidio, prostitución, venganza, adulterio, de todo tipo contienen este libro, pero sobre todo llama la atención esa maestría con la cual Paco Huelva nos presenta cada uno de los relatos, cómo se crece en el desarrollo de los mismos y cómo sorprende en su resolución, en ese continuo descarnar hasta llegar al mismo tuétano del hueso, a la esencia de todo discurso narrativo. Valor añadido a este conjunto de relatos son las ilustraciones que los acompañan, tan inquietantes como los propios textos, autoría de Víctor Pulido. “Los otros que me habitan” es un viaje al interior de los orígenes, un recorrido por la vida en su esencialidad, de unas vidas que discurren entre el puro instinto, lo primario o atávico, y que nos muestran básicamente la tragedia de ese mundo tan alejado de nuestra mirada cotidiana como es el rural. Un libro, pues, muy recomendable, que nos acerca a la buena literatura que ofrece su autor: Paco Huelva.
PACO HUELVA
LOS OTROS QUE ME HABITAN
PACO HUELVA

Título: Los otros que me habitan
Autor: Paco Huelva
Editorial: Niebla (Huelva, 2017)