jueves, 24 de agosto de 2017

MARCELO GATICA BRAVO

Selección de Poemas ( Marcelo Gatica Bravo)


PETRAE

Aspirar piedras es masticar la tierra,
país de paisaje y de imagen.
Tendí un cuaderno al sol y floreció,
en gotas telúricas
La contaminación ha mudado el parque.

Los cipreses se oxidan como mondadientes en un cine.
Juventud instan – tánea, en látidos endeclinables.

Salta cordi, cordia, corazón.

Aún los remolinos se enjuagan en viento,
Y la rueda de moler se recicla en arena de piedras.

Alguien entra y deshoja las alas de un libro.




ARTE POÉTICA

Y la arena cesó de tronar.

Helarte por el arte
El arte por helarte

Es dividir el lenguaje por cero
Es multiplicar soles de agua
Es esculpir en cáscaras de papel

Nos elevamos por sobre cuadriláteras esferas.

Y el arte gélido
No hay palabra ni carne sólo piel.
Artista ventrículo de hologramas

Y el arte de enredarte
porque los laberintos están de moda
como una sin –fonía atómica.
Pararte frente a una pintura
es decir,
frente a un pájaro en un túnel sin ojos
el porqué de enredarte
de mirarte
de embrionarte
de volarte
de intoxicarte
de arrastrarte
como un sol en capullo
como una mariposa de arena
como un verso de polvo
mariarte como si el arte
fuera un péndulo de agua
y pretendo succionar el viento
y el tiempo
introducir un pétalo
solar como si la palabra
se derritiera
Sol solo sombras
AÚN CERO
Aun creo, que la poesía
se ha convertido en el espejismo de un grupo de ciegos

PRELUDIO

Yo miré todas las obras que se hacen debajo del sol;
y he aquí , todo ello es vanidad y aflicción d espíritu

Eclesiastés 1:14



Si el lenguaje reflejara
lo que realmente pienso,
todo estallaría.

Creo que la fuerza de la gravedad
es una ilusión matemática.

Entonces propongo:
Un estallido de imagen,
Elevarme
por sobre águilas metálicas,
sumergirme en nubes boreales
y arrancar los ojos del cielo.

Sólo si la palabra reflejara
lo que realmente pienso.

NOTAS A PIE DE ÉFESO
(Fragmentos)





Fragmento IX


El hombre sigue siendo el ser más parecido al agua.
Fluye por la realidad de un extremo a otro
y cuando cree haber construido una obra se evapora.
Sin embargo por algo misterioso la vida sigue fluyendo en él.






Fragmento: Capítulo IV: I: VI

Cuando vivimos la polifonía de voces.
Las coordenadas tienden multiplicarse y como ondas,
cada vez se hacen más impalpables.

Desde una jaula un preso nos sacude;
nos lanza hacia lo disperso, nos lanza hacia las repeticiones,
nos lanza hacia fuera, hacia lo múltiple,
hacia el fragmento, hacia el retazo de mapa olvidado.

No confundirse, el amor se lanza en un verso, en un cuerpo,
en un espíritu, en una coordenada que soporta
lanzarse hacia la realidad de un día fracturado.











Fragmento Capítulo V: XIV - XV


Hay tanta distancia entre caminar sin espacios
y caminar cancelando el tiempo.

La condición para dejarnos perplejos
es que ya no hay límites para dar el siguiente paso.

Ya todos lo sabíamos.
Hemos aprendido muy bien la lección de Historia.
Cerrar los ojos
y abrirlos en el momento exacto de una foto




Fragmento XVI - XXI

A pesar del mareo cotidiano de los periódicos,
las imágenes estallan en el vacío omnipresente de un segundo
y el vértigo que produce el tambaleo incesante
de la red en palabras que apenas nacen mueren.

Busco la frecuencia de naufragio
sin la silueta de la sirena muda.

Busco la frecuencia, respiro profundo
y escucho como aletea mi corazón
con la sintonía de un inadvertido pájaro en vuelo.























Fragmento Capítulo VI: XIV


Creo que el opio más certero es la ausencia de verdad.
Maquillamos con un lenguaje de sirena muda,
evadiendo; secuestrando
el espejo que devela nuestra trayectoria.

Quizás la táctica sea precisamente perderse en la máscara
en la vitrina, en la actuación;
confundirse en la masa, en la imagen.

Quizás eso sea lo más verdadero.
Solo restaría romper el espejo y nacer de los fragmentos


Fragmento XVI

La fe posee una misteriosa naturaleza líquida
que en ocasiones evaporamos
pero que emerge con tanta fuerza
que con sólo una gota apaga cualquier intento de infierno.

Los ojos tienen la manía de embriagarse al contacto de l
imagen; se distancian del oído, del corazón
que ya no late con ciertas palabras vitales.



Fragmento de la última palabra

Hay palabras
que con sólo pronunciarlas trastocan la materia,
completan la escena;
de algún modo
el sonido que producen
devuelve a la realidad parte de su origen.




ICTUS I



Hay peces que deambulan en un mar infinto y se pierden
entre las corrientes marinas del tiempo.

Hay otros que se elevan por sobre las columnas del viento
y surcan el cielo como pájaros de aire.

Muchos perdieron la memoria,
todos en un pasado fueron hombres.
EL DESIERTO DE LAS CÁMARAS

PRIMERA MIRADA1( a Asur)


Cámara en mano
se busca el fragmento preciso,
un trozo de carne de exhibición.

Desde países de telediario
la imagen se multiplica en las redes
en los gráficos que poco o nada
tienen que ver con lápices y columpios.

Mientras,
un niño soldado lanza una botella vacía
pensando recuperar
las montañas o alguna camiseta de Mesi.


OCTAVA MIRADA


Un anciano me dijo que todas las escuelas
tenían que construirse a la orilla del mar.

Hay que aprender a palpar con los
ojos la dimensión oceánica de las horas.
Hay tan poca distancia
entre una prisión, y un libro
como entre la mano y el látigo.

Hay escuelas
especialistas en decapitar
sueños oceánicos,
mareas que trastocan
todo tiempo y todo espacio.

Un ejército para una fábrica,
una fábrica para un ejército.
Las reglas son claras,
hay que tener comprensión lectora.



El anciano insiste
Si las escuelas no habitan a la orilla del mar
Busca el cielo que es lo más parecido.
Rompe el techo y cambia los muros por ventanas
Ventanas a la izquierda, ventanas a la derecha
Y que en el techo quepa todo el cielo del mundo.
III.-

A Aidé Órtiz



La profesora se declara muda,
sufre de secuestro voluntario.
Se cansó de la máscara de payaso en el colegio
y de ver a la deriva
los molinos del Quijote
en los ojos de sus alumnos.
Se cansó
de vivir con un Sancho
que lo único que hace es hablar de fútbol.
VI.-

¿Cuántas almas ha envenenado o
ha dejado confusas o empequeñecidas
para siempre una maestra durante su vida?
Gabriela Mistral






El orientador me devaluó
mi café crepúsculo.

Me dejó muy clara
la instrucción

Las pruebas con alternativas
son la mejor manera
de fugarse
de los horrores escriturales
denuestros cavernícolas.
RESERVA DE HUMUS

II-

El árbol se conoce por los frutos.
Es cierto que además se le puede
conocer por las hojas.
Pero el fruto es desde luego,
la señal esencial.

Søren Kierkegaard


Pablo Pávez lee con las manos, en el metro, en la escuela; cuando ve un partido de fútbol piensa cómo enseñar Descartes y Foucault a sus alumnos. Las estrategias entre el fútbol y la filosofía debieran ser investigadas dice. Escribe o intenta reescribir como poemas los jeroglíficos del tiempo de Heidegger y las vueltas de carnero de la palabra que aparecen en Derrida. Sospecha de todo los discursos, pero por sobre todo le tiene manía a la letra chica, aquel lenguaje que adorna los tarros de comida. El exceso de azúcar y conservantes, los nombres ilegibles, los diminutos porcentajes estampados en los lácteos. Los químicos son como los economistas, pululan por un mundo imaginario devastando el real - dice. Pablo cree a pie junto en la filosofía para niños, e insiste con la manía salomónica que debajo del sol no hay ninguna novedad, que el hombre es hecho de segundos, y al mismo tiempo, cree en que el tiempo va al revés, como un círculo, nunca en línea recta. Pretende llevar a todos sus alumnos un día a una gran caverna, quitar todos los cables luminosos, quitarse los ojos y tornar al tacto de las manos, y luego después de una la pausa gris, tornar y ver en cámara lenta el milagro cotidiano del primer suspiro de la tierra al despertar.
III.-




René López está consciente que todo fluctúa; todos los tiempos en un tiempo dice. Afuera hay mucho viento, adentro hay remolinos paralíticos. Cuando los héroes permanecen estampados como mercancías cuando los dioses cayeron y nos arrojaron al borde del mar sin mar. RenéLópez se echa en un roble luminoso, sumergido en las raíces de un evangelio sin contornos de tiempo. Luego de hacer clases de música. En el regreso a casa escucha silentes arpegios: voces, luciérnagas, manos invisibles, un murmullo oceánico que traduce - sigue habiendo espacio aunque no haya tiempo. René López, se lanza al camino, al laberinto misterioso de las horas, del tiempo, de lo que no puedo contener, del movimiento terráqueo de la calle, del auto, la bicicleta, la vereda cruzada por un par de niños. Resucita el oído en la lluvia, en la gota, detecta una voz de piano salomónica en una muralla anónima. Se lanza a caminar sin reflejos frente al pájaro, la sombra del gato, el gesto. Se lanza a los minutos y abre la tarde; hojas crepusculares donde todo huele a génesis. Rene López insiste en caminar con los ojos cerrados, con el corazón tatuado en el brillo de la oscuridad.

LA ERA DEL NO TODAVÍA

Ilusoriamente todo se fabrica bajo el cielo de los ciegos.
Usan una lengua cuánticamente jurídica
que está extrayendo
toda la reserva de palabras de los océanos;
y como ballenas azules somos capturadas
en algún menú de ciencias exactas.

Y cuando pareciera
que iremos a la plaza a levantar guillotinas
se han tragado toda el agua
de nuestros ojos
que confundidos miran hipnotizados
como espejos
los precios
entre los maniquís de una vitrina.
CRUCE III
En dos segundos
volverá a respirar
el Ojo,
quise decir, nuestras entrañas
Sólo a un metro para despertar.






α) Los minotauros son animales aparentemente extintos. La calle se ha vuelto un laberinto peligrosamente extenso. El vértigo se palpa en ciertas ciudades de cemento. Abrir la puerta es lanzarse en paracaídas en un túnel sin ojos, pero el roce del aire nos recuerdaque aún laten nuestros sentidos.



Ω) Una especie de espejismo verde, nos trastoca la retina. Sácate los ojos sino seguirás viendo lo mismo. La distancia que hay ante lo próximo, es como del hueso a la mano. Es decir, aquella sombra estadística del otro.






α )( Ω Mientras escucho el diminuto reclamo del eco de un minotauro en miniatura.
CRUCE XIII.-


Existe un cruce intacto
entre la causalidad y la casualidad.





Hay distancias insospechadas
entre la mano y el Ojo.

La mano respira frente
a ciertas señales.

La piel desdobla las fronteras del cuerpo
y en un momento se ve claramente
la puerta del viento.
Es decir,
la condición necesaria
para nacer de nuevo2.

Referencias Bibliográficas de los poemas

1.- “Petrae” ( Taller Literario,Santiago de Chile, Ediciones UMCE, 2001)
2.- “ Arte poética” ( Atrio-poético, Santiago de Chile, Ediciones UMCE, 2003)
3- “ Preludio” ( La Hora Sagrada, XII Encuentro de Poetas Iberoamericanos, Salamanca, Fundación Salamanca,2010)
4.- Notas a pie de Éfeso: “Fragmento IX”(Ibíd)
5.- “Fragmento Capítulo IV: I: VI” ( Ibíd)
6.- “Fragmento Capítulo V: XIV - XV”( Ibíd)
7.- “Fragmento XVI - XXI”( Ibíd)
8.-Fragmento Capítulo VI: XIV”( Ibíd)
9.-Fragmento XVI”( Ibíd)
10.-Fragmento de la última palabra” ( Ibíd)
11.- “Ictus I”( Antología, Poesía para un existir,Badajoz, España, 2010)
12.- El desierto de las cámaras: Primera mirada” (Poemas identificados en el libro de pintura Los Nadies de Antonio Soto, Córdoba, España, 2013)
13.- Octava mirada”( Ibíd)
14.- Diario de Campo III” ( Portafolio, poemas a pie de página, Santiago de Chile, Centro de Extensión UMCE, 2014)( Ibíd)
15.- Diario de Campo VI”( Ibíd)
16.- Reserva de humus II”( Ibíd)
17.- Reserva de humus III( Ibíd)
18.- La era del no todavía”( Ibíd)
19.- Cruce III” ( Crucial, Santiago de Chile, Editorial Ortiga, 2015)
20.-Cruce XIII”-( Ibíd)
1 Poema a pie de página. EL DESIERTO DE LAS CÁMARAS. En la esquina del mundo, hay un desierto, un horizonte espeso, un espejismo de Marte. Donde las piedras alimentan la fauna de un océano de hombres olvidados. En el margen de la nada, el desierto se extiende a ciertas piedras a ciertas criaturas, a ciertas siluetas que se lanzan en el vientre de un agujero negro. En la esquina de la nada la tierra se desliza en silencio, sólo unas pisadas, sólo unas palabras subterráneas. Aunque un mañana yace intacta el látido silente en la esquina alterna de GOOGLE.



2(Se corre el riesgo que el último verso sea literal. Esto es el llanto primero frente al contacto de la luz)


Reseña bio-bibliográfica

Marcelo Ismael Gatica Bravonació en el año 1976 en el pequeño pueblo de Cauquenes, Chile. Estudió Licenciatura y Pedagogía en Castellano, en la Universidad de Ciencias de la Educación UMCE, de Santiago de Chile (1997-2001). Fue uno de los encargados de la obra El Rompecabezas (Teatro Infantil de GBUCh, 2000-2006). Uno de los coordinadores del proyecto educacional Esperanza Viva que tuvo por objetivo dar ayuda educacional a estudiantes en riesgo social para su ingreso en la universidad (2006). En Chile ha publicado en el poemario colectivo Taller Literario (2001), el libro de poesía a tres manos A-Trio Poético (2003) y poemas varios en Calíope, revista de poesía (2000-2003). Obtuvo el Premio “Música, color y palabra” de la UMCE (Santiago, 2003). También ha participado en el área cultural del GBUCh en diversas instalaciones artísticas como El Panel de la muerte (2004) y Crucial (2005). Actualmente vive entre Estonia y Luxemburgo y está realizando el Doctorado Vanguardia y Postvanguardia en España e Hispanoamérica (Universidad de Salamanca). Sus poemas aparecen en las antologías Poesía para un existir (Badajoz, España, 2010), El Paisaje Prometido (Salamanca, España, 2010) y en La Hora Sagrada, XII Encuentro de Poetas Iberoamericanos (Salamanca, España, 2010), Arca de Afectos (Salamanca, España, 2013), O Divino, Sílabas Do Oeste (Castelo Branco, Portugal, 2011), Poemas identificados en el libro de pintura Los Nadies de Antonio Soto (Córdoba, España, 2013), y Poemas para desaprender aparecidos en Portafolio: Poemas a pie de página, poemario escrito a dos manos con el poeta Camilo Cantillana (Santiago de Chile, 2014). En España ha recibido el accésit del Premio Internacional de Poesía “Luis López Anglada” (Burgohondo, Ávila, 2008) y el primer accésit del Premio Gonzáles-Warris (Barcelona, 2012).



AMÉRICA. ROCÍO CERÓN



Rocío Cerón. Poeta mexicana cuya obra dialoga con otros lenguajes artísticos en una apuesta de poesía, acción, video y música creando espacios de transcreación. Su más reciente libro es Diorama (Amargord Ediciones, España, 2013). Obra suya ha sido traducida al inglés, francés, finés, sueco y alemán. Sus acciones poéticas se han presentado en los Institutos Cervantes de Berlín, Londres y Estocolmo, Centro Pompidou, París, Francia; Cabaret Voltaire, Tübingen, Alemania, entre otros. Representó a México en el Poetry Parnassus, el mayor festival de poesía realizado en el Reino Unido, en 2012. Es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte. Para leer/ver/escuchar obra de la autora visite: rocioceron.com



América



Se llamaban Krusevac, ahora Cruz. Los edificios transpiraban. Era una isla o un monte cubierto por chozas. Cosa de hombres. Las mujeres guardaban papas, construían el mundo. Cosa de tiento insulso, se pensaba. Paisajes de tonada suave con acordeón de fondo. Astucia. Proa que acumula sal. Toma mi brazo, corta el ligamento: necesito dejar el gusto por el ajvar. Callaron las aves a su paso. Remo. En el fondo, los peces intuían. Algunos fosos guardan familias enteras. Pero ellas son salvas. Todas las lenguas de Europa desaparecieron. Tierra. El dulce de manzana no trae olor a clavo. Cada letra deletrea una estancia. Estas mujeres son mis madres. Desde ese día −América− la piel de mis mejillas es llanura.




Todo exacto, piedra sobre piedra, bajo el estupor. Tengo adherida a la piel −planta del pie−, un nombre preciso, una esquirla dentada (aguijón o filo o tenso nudo), cristal a la uretra. Guardo una voz que es sombra, carta y anunciación: América se hunde. Hay una montaña o casa frente al mar que esconde un secreto. Manto, el desierto es manto. Se escucha una bestia colmada de fraguas: negros y blancos inventando heredad. Tengo en las manos un país del que he sido arrojada. Cinco millones de emigrantes caben en la cuenca de una sangre común. América es una madre que mata.

Herrumbre. Contener el puño. La gravedad de las últimas hojas y la nieve. Escucha el resoplido insular. Tan lejos y cercano. El mar brilla para todos pero cerca del carbón sólo resta el miedo. Defendernos de. Acentos sonoros recuerdan a Siberia. Crudo, el frío. Pero en Siberia nunca llega el otoño. Aquí −casi temblando− hay que ir codo con codo. Aquel jardín o muro o tierra nueva. Hacer la América. Herrumbre: desde Portobelo y hasta la Patagonia. Acero sin distinciones. A ojo se hace el tiento. El polvo ensombrece las extensiones de tierra. Lentitud entre los pasajeros: pegar el oído al subte, algo se inflama. Algo ya marca el cuerpo.




América es un desierto sonoro. Cazuela de ave levanta muertos, ají de gallina abre sosiego o trucha arcoíris empina rubias. Oscuras nubes modulan temperamentos de valle y bufeo. Crujido de lastras de Machu Picchu. −Oscuro oficio éste de ser santa. Yo tenía una tierra, me despojaron de ella, ahora hay un parque de diversiones: juegos replican la muerte y son la muerte. Algo en la vereda (zanjita, zanja devuélveme el tino, la cara cierta de mi tierra) es sepultura y nacencia. Aguachile que bulle en la quijada. Cacao herido que trae consigo tintineos de piedra. Cárcamo de agua de Tláloc, chacras marítimas de Manantiales. Cabo Polonio en mi memoria. Y la fuente que no deja de abastecer el mate seco, verdoso, que enjuaga la voz de la abuela.



Dijeron que era hija del golpe, de los barrios donde los sones son lentos y carraspean las voces y los toneles de aguardiente se empujan sin trozo de pan; dijeron que era hija del desprecio, de esclavas, de amargas noches de cama entre soldados y cuerpos cobrizos; dijeron que era una mártir –estaban, están equivocados−, luego le dieron algo de espejos y algo de carne de cerdo, algo de nuevos nombres y nuevos apellidos; le enseñaron el uso de la rueda (ya conocía el cero); casi la mata la fiebre. Y de cada golpe ha salido más fuerte. Como el poema, América es una dura cicatriz en el cuerpo.




La Hispaniola. Como si fuera la primera tierra. Que es. Y en ese recuerdo cupieran ya todas las noches de América. Rastro. El ron mantiene a los hombres embrutecidos, me digo. Mi abuela reza con el vaso de vodka junto, orar es mentirse a uno mismo, me dice, pero conforta el alma. Como el destilado de oro falso. Nacimiento. Como cadalso al que se entrega uno con la boca abierta, deseosa de alimento naufrago. Montar la oveja, me digo. Ahora los tenis Ducati, el floro que trae de gracia una hembra ke buena, las cadenas de oro al cuello, la camisa fina, la marca atrapando al cuerpo, gritando proveniencia. América se hunde, y nadie se ha dado cuenta. La otra América le ha chupado el seso.





Dame un tostado. Una jerga que mantenga las cuerdas vocales de mi lengua. Quiero un trapecio. Flotar en él. Quiero la astucia que da la cafeína. Sumergirse en. La otra tierra. Galones enteros. Miles de litros de sangre. Quiénes eran y quiénes son. Todos situados sobre una cuerda. Precipicio. Desde las ruinas de la lengua una tesitura arrogante. Hay una franja de tierra sin nombre. En el fondo de la taza, me dice una gitana en el Parque Forestal, hay una imagen: hombre que aún recuerda a su hija. Detente, la otra tierra y ese perfil masculino que apenas resulta de las sombras. Serbia era cobijo −Atlántico− hoy es un lago. Idea del lago.




De la tumba una flor. Plástico decolorado, tierra. Grobnica-París. De Europa sembradío nucas cisternas donde guardar vestigios. Neblina y carbón. Heno y draga, flotantes. Antes del roce sargazos, reflujo luminoso de rostros. Toda la familia astillada. Óleo de museo. Cementerio y nicho para ahondar en el nervio. Cauce púrpura, plantación de cuerpos en otros cuerpos. Cauterio. Atravesar el bosque: mucha fe en los labios. Ni el uniforme salva. Allá, en el Golfo de México, secretan zumbantes las aves. Caverna o cardo. Mar gasa, llave al pliegue. La superficie del agua recuerda a los muertos. −Desvanecerse, entre las arrugas de cada pliegue de la madre. Contenga el aire. Pulmón. Respire profundo. ¿Siente dolor? ¿Siente aquí, sí justo aquí? Es el miedo atrapado. Es América atada en cada corva. Astilla, flor recogida en Kalemegdan. Y en cada esquina la imagen de un jardín hecho de voces.


Los platos vacíos. En el fondo, el campo de gravedad es el tono. El azul. No azul sino provincia y rastro, donde hemos dejado −Eleonora flotante a la mirada. Cielo. La mirada hace la patria. Su país se le ensancha se le gesta se le encima. América no es orquídea ni animal o pariente. Tersa era la voz de la abuela. América deambula entre franjas. Acarrea agua sucia. Retoña entre la mierda. América madre. América padre. Ofrenda algo. Ofrenda algo de cuerpo a la Pachamama. Entra a esta tierra y hazte un orificio en la lengua. Forma y pasaje en el sermón de las piedras. Nudo ciego entre ríos. Cordillera. Tu piel −Atacama & Sonora, es concentración, vueltas en círculo, cartografía y nudos. Siglo.

domingo, 16 de julio de 2017

Y soñábamos con pájaros volando Antología



Hay ocasiones en que todo lo que rodea al ser humano se vuelve desasosiego, lo que me recuerda al gran Pessoa; que la vida es un oscuro túnel sin salida, que nunca tiene fin y la desesperanza nos habita y el miedo nos envuelve dejando nuestro cuerpo y nuestra alma gravitando en el vacío del averno. Cuando esto sucede –nos sucede-, la experiencia dicta –mi experiencia-, detener el tiempo con un libro en las manos, zambullirse en el agua fresca y clara de sus páginas y dejarte llevar hasta concluir el viaje, escuchar el sonido de las palabras que revolotean de un lado a otro, incansables, sugiriéndonos universos desconocidos y mágicos, modos de vida, conocimiento, emoción, poesía con mayúsculas. 



Como la que nos ofrece el poemario antológico “Y soñábamos con pájaros volando”, de la poeta Marta López Luaces (A Coruña, 1964), un libro que nos acerca a una voz singular, innovadora, reflexiva y erudita, pero que no deja de bucear en la raíz misma de la lengua para conformar un mundo pleno de imágenes y sensaciones, de vida, con saudade de la más grande tradición de la poesía gallega, pero también con una mirada siempre atenta y fija a la fría realidad de la gran ciudad de New York, a los continuos cambios que traduce y trasciende en su particular manera de escribir el verso. Recuerdo cuando leí por vez primera la poesía de López Luaces; se trataba de su libro “Después de la oscuridad” y tengo que decir que fue todo un descubrimiento. Su poesía se alejaba de las modas imperantes, de la frialdad de una escritura amorfa, que no dice nada, repetitiva, sin forma ni fondo.

 En aquella ocasión dije: «Ciencia y arte, poesía y matemática, se complementan en esta proposición, que no es sino un recorrido por las edades del pensamiento humano, desde sus orígenes hasta nuestros días. Marta López se adentra en la oscuridad más absoluta del principio del todo en su afán por hallar la luz de la materia-palabra: «De la oscuridad procedimos / de la razón y el sentimiento/ hacia la palabra». Ahora no puedo sino compartir con los lectores esta antología que recoge lo más selecto de la poesía de Marta López Luaces, prologada por la también poeta cordobesa Juana Castro, para quien su poesía es:«…un palimpsesto, un festival, una tragedia, un viaje, una alianza, el hambre y la sed, un ángel terribe, el pan-nuestro-de-cada-día, la noche oscura…Porque, aunque a veces duela, toda –verdader- poesía es fiesta de la luz». Y no le falta razón, porque adentrarse en las páginas de este libro es como volver a nacer a la luz, sentirse luz que avanza por lo desconocido y abre nuevos caminos para el entendimiento mediante el instrumento del lenguaje, de las lenguas. 

Constituido el libro por cuatro partes: “Después de la oscuridad”, “Los arquitectos de lo imaginario”, “Las lenguas del viajero” y “Distancias y destierros”, nos centraremos fundamentalmente en las tres últimas, por ser las que de alguna manera aportan a su discurso poético aspectos más novedosos y originales. Del libro “Los arquitectos de lo imaginario” destacaría el primer poema en prosa de título idéntico al libro, en el cual López Luaces, en un ejercicio metaliterario sobre la tradición poética universal, destaca versos y autores que son sólo la excusa, el leit motiv, para crear desde la esencialidad de la palabra como instrumento del saber, el conocimiento y la emoción, su propia voz: «por la palabra que se regenera con la pasión / desear la palabra como / desear la voz como / desear la respiración como / desearte como se desea / la respiración de un verso», para concluir preguntándose: «¿Cómo la poesía ante el terror?». 

Añade a este libro López Luaces otra de sus preocupaciones en cuanto al lenguaje, a la traslación de una lengua a otro (“Poema como translenguaje”), es decir, la traducción como elemento capaz de crear nuevos y distintos versos a los de la lengua original. De ahí que la tercera parte o tercer libro “Las lenguas del viajero” incida una vez más en la importancia de la palabra poética en toda creación que se precie. Construir desde los exilios interiores, reconocerse en los orígenes para ser otredad a través del lenguaje: 

«Renunciar a un yo
  para que en su traducción 
 la multiplicidad se torne 
 un camino de regreso.
 Reconciliar tu lengua con la mía 
 para descubrir en mi entorno 
 el signo exacto que me diga  
en un idioma olvidado. 
Recobrar en ti el yo 
que rechazaron mis ancestros». 

López Luaces sabe bien cómo quiere que sea su escritura y cómo expresar la emoción de cada descubrimiento, también cada recuerdo o melancolía 

Escuchar 
 una palabra de la infancia 
 y detenerse 
 en su regocijo

La extranjería, el nomadismo, el idioma y la experiencia vital forman parte indisoluble del yo poético que asciende y asciende, libre y puro como si fuera “ un sueño de pájaros volando”. 

En la última parte “Distancias y destierros” López Luaces se abisma en su propio yo y respira lenta y segura la gran ciudad americana, hasta hallar el tú y el yo en una misma calle de una noche cualquiera, ser “leyenda de agua”, porque lo que importa al fin y al cabo es la palabra, la poesía: 

« Poesía emigrante de mí 
 nace en mi destierro 
 sin nombre /
 Los hijos que no engendraré me piden agua».

 Un libro, “Y soñábamos con pájaros volando” y una poeta, Marta López Luaces, difícil de olvidar.



Título: Y soñábamos con pájaros volando
Autor: Marta López Luaces
Editorial: Tigres de Papel (Madrid, 2017)


miércoles, 12 de julio de 2017

LA VOZ AUSENTE DE JOSÉ ANTONIO SANTANO POR ALFONSO BERLANGA



La voz ausente (Salobreña, 2017) de José Antonio Santano

Se trata de un segundo alto en el camino en la dilatada y rica producción poética de su autor, ya que es un libro homenaje a su padre en recuerdo de su muerte. El primero de similar temática es “La piedra escritaen recuerdo a la muerte de su cuñado. Esta elegía, en la que el poeta alterna una prosa poética y un poema, 13 textos de cada modalidad, -número, por otra parte, maldito-, y dos epitafios, es una perfecta sinfonía en la mejor tradición de la literatura mortuoria española, desde Jorge Manrique –“Coplas a la muerte de su padre”- pasando por la Miguel Hernández y su famosa “Elegía” por la muerte de Ramón Sijé o el conocido “Yanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías” de Federico García Lorca, por referirnos a los más conocidos. Pero también están presentes como referentes en esta obra otros como “El Cristo de Velázquez” de Miguel de Unamuno, las “Elegías” de Juan Ramón Jiménez, la “Elegía para mi muerte” de José María Valverde o las dedicadas a la muerte de Federico García Lorca de la mano de otros tantos poetas como Antonio Machado, Rafael Alberti, Miguel Hernández, Emilio Prados, Concha Méndez, Salvador de Madariaga o Luis Cernuda o la más reciente “Elegía a la muerte de mi padre” de Rafael Adolfo Téllez. Sin embargo, sólo Jorge Manrique y Santano coinciden en dedicar un extenso libro exclusivamente a la memoria del padre, aunque desde sentimentalidades poéticas muy diferentes. En todo caso, la obra de Santano es mucho más que una elegía a la muerte del padre, ya que son más importantes la tensión dramática del contínuo diálogo hijo-padre y la tensión sentimental amor-desamor que el poeta refleja.

La estructura del libro es bien simple, pero no por ello menos acertada: una prosa que, en parte, sirve de anuncio y de introducción reflexiva al poema que le sigue en el que se precisa o se desarrolla lo enunciado. Y así hasta trece veces dobles, 13 prosas y XIII poemas, más II Epitafios a manera de conclusión, que bien podrían titularse “Escribiré tu nombre” y “Escrito está tu nombre” respectivamente.

En el propio título están condensadas las dos constantes de la obra: “la voz” del padre, siempre presente en todos los momentos del día y de la noche y en todas las estaciones del año y siempre deseada, pero a la vez siempre añorada y “ausente”. Esa tensión emocional entre el deseo de la voz, del cariño de la palabra, y su ausencia, que es también la ausencia permanente del padre, resume perfectamente el combate dialéctico entre el poeta y su padre, que es el tema del libro y que, a manera de una larga carta que, como bien matiza José María Muñoz Quirós, en el prólogo de la obra, “(y no podemos dejar de acordarnos de Kafka) se interioriza en un postulado poético de enorme eficacia”.
Se trata, además, de una obra otoñal y no sólo porque en esa época –octubre- se produce la pérdida del padre, sino porque toda la obra respira a otoño y atardecida, pero sobre todo a silencio, otra de las constantes de la obra del autor y todo ello enmarcado en la casa, la casa en todas sus formas y maneras. Otoño, silencio y casa como tres motivos temáticos presentes en casi todos los textos de este libro. Así, desde casi el comienzo de la obra aparece el otoño personificado como si se tratase de una trasmutación de la voz del padre que se va justo en esta estación del año. En otras ocasiones, es el otoño el que marca el paso del tiempo, como si no existiera otra estación que la de la muerte del padre o personificado en octubre fenece como el propio padre, hasta cerrar, incluso el libro en los dos epitafios en “octubre otoño” . Lo mismo sucede con el silencio que desde las primeras palabras de la obra ya marca el clima que la caracteriza, ese silencio polimórfico que para Santano es una constante en toda su producción. Al igual que la casa, siempre en silencio por la tristeza y por la incomunicación, símbolo de la muerte, está abierta para que llegue y se cierra tras haberse producido; de ahí sus heridas, el infierno, el vacío y el luto, pero también el anhelo del niño que quiere que su padre regrese a esa otra casa blanca y luminosa que sueña.

Dice José María Muñoz Quirós en el Prólogo de la obra que es un regalo de inmensa eclosión lírica. Pues bien, cómo lo consigue el autor? Veamos:

-El tono del libro: nostalgia, soledad y ausencia. Nostalgia angustiosa de lo que pudo ser y no fue. La permanente añoranza de la voz del padre. El deseo vehemente del amor paterno. Pero todo es ausencia infinita. Ausente la voz, los ojos, los labios, las caricias y hasta la imagen misma del padre. De ahí la tremenda soledad del poeta/niño, del poeta/adolescente y del poeta/hombre y el dolor por la pérdida.

-La tensión dramática diálogo padre/hijo. “Tú y yo nos adorábamos odiándonos”, “volvimos al encuentro sin hablarnos”, “por qué tan honda herida, padre”, “Confieso que jamás deje de amarte/tanto como te odie”.

-Metaforismo agónico. Riqueza de sinestesias e imágenes visionarias relativos al tema, la muerte, y sus consecuencias en la vida y los sentimientos del poeta. Ejemplos: Poema I, imagen lo equina del corcel/muerte. Prosa 1, la muerte que crece en la casa. Poema II, la melodía de la muerte. Poema V, vida más allá de la muerte. O la herida del desamor: Prosa 4 y Poema V. Por citar sólo las más significativas.

-El poema letanía con estructura paralelística. Es propio del autor y así se comprueba especialmente en III (recuerdo al principio…, cuando todavía había voz), V (hasta después de muerto…, vives en mí), VI (octubre fenecía…, fecha de la muerte), VII (Confieso…, el amor que le tenía a su padre) y Epitafio I (Escribiré tu nombre… sobre la lápida del padre muerto).

-Tradición y originalidad. Aunque, efectivamente, la obra pueda encuadrarse por su temática en la rica tradición literaria de la lírica mortuoria española, el tratamiento del tema a partir de la tensión amorosa padre/hijo, el tono poético de la obra construido a partir de la soledad, la nostalgia y la desesperanza, así como la relación intergeneracional subyacente suponen toda una nueva forma de encarar un tema tan, aparentemente, manido.

Se trata, en suma, de una obra de madurez que se enmarca en la segunda etapa de su producción, el “humanismo solidario” y en la que perfecciona y sublima gran parte de las constantes poéticas que la caracterizan: la sentimentalidad de los silencios, el tratamiento del tiempo, la soledad y la muerte, el universo nostálgico y melancólico y la misma estructuración del poema y la depuración de sus elementos formales. En definitiva, un libro poco común y absolutamente imprescindible en el panorama poético español.


Alfonso Berlanga, profesor y escritor

LA VOZ USENTE del escritor JOSÉ ANTONIO SANTANO por JOSÉ MARÍA MUÑOZ QUIRÓS.

Reseña del libro La voz ausente del escritor José Antonio Santano


Por: José María Muñoz Quirós*


José Antonio Santano
José Antonio Santano


 La voz ausente se esparce por la memoria como un flujo torrencial, en cada uno de los textos que constituyen su esqueleto estético y vital: cada prosa inicial sirve de pórtico para la reflexión salmódica de las emociones que se van sucediendo a lo largo de la trayectoria ritual del poemario

La poesía precisa siempre que la voz se instale por encima de la memoria de las cosas. Y es en la ausencia donde se produce la más íntima y desasosegante mirada hacia el pasado, hacia lo vivido, hacia la lejanía terrible de los días y de los seres ya idos.

Toda elegía forma parte de un tono que debe iniciarse en lo interior, en las profundidades de la voz del alma, y desde allí alcanzar el vuelo hacia el lenguaje, hacia la intuición, hasta la otra ladera de lo sentido y de lo vivido. Así surge lo poético, se derrama la grandeza de la recuperación de todo lo destruido por el tiempo, esa mano gélida y feroz que se disuelve por todos los orificios de la existencia llenando cada oquedad con su temblor de frío.

La voz ausente se esparce por la memoria como un flujo torrencial, en cada uno de los textos que constituyen su esqueleto estético y vital: cada prosa inicial sirve de pórtico para la reflexión salmódica de las emociones que se van sucediendo a lo largo de la trayectoria ritual del poemario. Y ese paso aquietado y a la vez veloz nos va desgranando una historia, un quejido, un ajustes de cuentas emocionales, una invocación al pasado que no pudo ser, en la imagen terrible y a la vez simbólica de la casa vacía, del espacio donde se oyen los silencios de la ausencia, voz y objeto de la meditación y del llanto interior.

Esta larga carta al padre (y no podemos dejar de acordarnos de Kafka) se interioriza en un postulado poético de enorme eficacia: he aquí la valentía de su autor, desnudo ante sus fantasmas, quejumbroso ante su existencia, dolido, cuando “al recordarte ahora, en estos días, / ecos tristes de otoños es tu nombre..” y cuando es irremediable lo vivido, como sombra gigante que aprisionara la desnudez de una vida que ahora se detiene, como solo es posible hacerlo desde la poesía honda y verdadera, y en ese preciso instante todo retorna ante sus ojos, todo pasa por la veladura de su sentir, y se almacena en lo desvanes del dolor y de la pérdida.


Portada de La voz ausente de José Antonio Santano
Portada de La voz ausente de José Antonio Santano

 El libro se abisma en una curvatura de luz y de extraña claridad, y se nos arranca la emoción en un desbocado vuelo hacia la intensidad de lo expresado

Versos blancos, sonoros y perfectamente construidos, elegiacos en su más clásica y auténtica factura (también llega a nuestra memoria el largo poema de Unamuno “El Cristo de Velázquez”…) y cuando el poeta clama” todo es muerte y más muerte” se nos encienden las farolas del silencio interior donde se posa para hablarnos al oído, para pronunciarnos cada una de las sílabas de su diccionario de dolor y de ensueño.

Los buenos libros de poesía mantienen un ritmo durante toda su ejecución, y van creciendo, abriéndose cuando avanzan en su deslizado decir, en el mismo momento que se asume la voz del poeta como un silencio abierto en la voz del lector. Y esto sucede aquí: vamos asistiendo a la presencia desgajada y rotunda de una materia poética perfectamente asentada en la textualidad. Y por todo ello, cuando el poeta exclama “¡Sabes, padre, podríamos haber/ sido endiabladamente tan felices!” el libro se abisma en una curvatura de luz y de extraña claridad, y se nos arranca la emoción en un desbocado vuelo hacia la intensidad de lo expresado.

La voz ausente es un regalo de inmensa eclosión lírica. Un libro que al terminar su último verso nos deja sobrevolando en el filo del silencio la voz que nos desvela un ser y un vivir intensamente en la palabra con mayúsculas, en la completa región de la belleza y el secreto sentir.



* Poeta y crítico español.
Foto: Archivo particular del autor.


12 jul. 2017 POEMAS DE GLAEM PARLS. EL CONEJO NEGRO





Glaem Parls (Santo Domingo, República Dominicana, Ciudad Colonial, 29 de Marzo de 1980).


Escritor, Músico, Artista Visual. Sus textos se encuentran en antologías, Web site, blogs entre otras publicaciones independiente bajo el sello editorial fotocopias. Es miembro activo de la comunidad de poetas Hispano Americana, creador del festival integalactico y del legendario Festival de la Cucaracha Aplastada. en la actualidad trabaja en la creación del colegio de escritores Dominicanos. Publicaciones independiente bajo el sello editorial fotocopias. Es miembro activo de la comunidad de poetas Hispano Americana, creador del festival intergaláctico y del legendario Festival de la Cucaracha Aplastada. En la actualidad trabaja en la creación del colegio de escritores Dominicanos.





El Conejo Negro
Glaem Parls




Trueno imperecedero…
ombligo adornado…
autopista que
lleva al infierno…




Sorpresa



Morena trópico triangular, grafitera de
paredes ajenas, avenida intransitable
sobriedad, calentadora,
ruleta ciega, asaltante del tiempo,
explosión encarcelada, loma quebrada,
criatura salvaje,
asesina en serie.

Te persigue la policía, se querello el dueño del bar
de lesbianas teñidas, Dios, el papa,
tu madre, tres niños de anónimos perfiles.

Te busca dependiente de colmado,
la casera, el guardián del edificio,
el vecino del frente.

Te espera el chulo, tu novio, tu esposo,
el ra-tataa.



Dentro




De izquierda a derecha…
simuladas
ron y cerveza…

Altos blancos 0 pupilas…
gritos negros 0 lengua…

escombros de viejos escombros…
sofocado en cartera…
condones de filo empeñado…


Alumbra bolero la vellonera
todos pasan al centro
como empujados por
la peor desgracia…






Sueños de Barra




A pesar de la oscuridad brillan las
lentejuelas del vestido de Elvira…

su taquear tembloroso
mueve glandes a distancia…
petrifica ciudades…
enloquece multitudes
con una sonrisa…

Es primera en llegar...
ultima en irse…

¡Chupadora!
¡Saca leche!
¡Reina de la oralidad!

Su fama trasciende esquinas
custodias del conejo negro…

Sueña con encontrar un príncipe azul…
algo así como el banquero de Dios…
pasar la luna de miel en filipina…
visitar al cirujano local
cambiar
su pene por una hermosa apretada
vagina…








Song-ambulo-obrero



Después del bonche
enviudo reservas la
cartera…

Mueca bolsa…
amargura sin dolientes…

Inmóvil… blando…
cilindro de rayados tactos…
manipulados instantes librando
gota a gota quincena…

¿Quién espera?
¡dientes felicidad!
¡Soltería galaxia!

¡lágrima fría Derrota!

¡Mujer celosa arañando
mentiras!

En la mesa ronca el
plato de sopa…









Ladilla





Así de pequeña
mereces un Oscar…

Criatura misteriosa… gracia de placeres
e historias protegidas…

Sonata de pianistas diestros…
adagios en yagas menores…

torturadora militar…
destructora de comunas hippies…

reproductora de verdades
sepultadas…


vana no será tu lucha contra uñas…
aceite de oliva… espíritu de canela…
viajes a la playa…
cama solares…
shampoo medicado…
agua caliente…

al final de la batalla
obtendrás como recompensa el
vaticano y todos viviremos
felices para siempre…



Despojo


Junto a la imagen
Anaisa… velón
desplegando toques de campana…
agua florida… ruda… yerba buena…
fuete… repique atabal…

¡Hace calor en el conejo negro!
los viejos ventiladores han perdido fuerza…

olor a tabaco penetra conciencia…
misterios
dictan números
a las acompañantes
deslabiadas…





Se consumieron




La habitación
Numero 32 huele a crack revuelto
en hojas secas…

malograda tos… tos… tos…
sociología miope… claustrofobia
disfrazada…

¡Papi dame la leche!
¡dame tu leche papi!

La vaca sagrada mira
hiedra…
manos atadas formando
continentes de sádica
fiebre…

¡Auxilio!
¡Ayuda!
¡Socorro!

En la habitación número 31... dos
Chinos… dos Haitianos… planean
conquistar el mundo analizando
fríamente el culo de la enana barrendera…


El reloj marca 08:45 p.m.
en realidad
son las 01:30 a.m.

la puerta a la habitación numero
32 abre rápidamente…
No hay nadie…





Solar





En propiedad de un afanado
juez de la suprema
corte de justicia…
los muchachos del vecindario
pasan tardes enteras
fumando mariguana…

mayores se quejan constantemente…
amenazan convocar a prensa…
policía… bomberos…

En varias ocasiones me he acercado para aconsejarlos
pero esta yerba es de tan buena calidad que he
terminado contando gotas de lluvia en día soleado…
olvidando el consuelo Dominicano
en el Cristo Redentor…





Juana Crédito




No pagues cama
con sol afuera…

Dando y dando…
pajarito volando…

blasfemias te han
vestido explotadores…

burlan copas rotas
intrépidos vendedores
anticonceptivos…

Agota deudas…
abre piernas…

finge poemas de amor
bombillas navideñas…


Almanaque o Chiguete


Castigas carne rancia
capricornio desdentado…

Pez espiando matadero…
cangrejo armado… crepúsculo
en hombros…

trueno imperecedero…
ombligo adornado…
autopista que
lleva al infierno…

en tus nalgas sublevadas
fracasan artistas…
se suicidan halados sinfónicos…
desvanece psiquis…
dona pezón sabor
a cebolla montuna…

viene mundo…
se viene contra ti…

¡Click!




Números



Le corto el rostro
hasta desconocerla…

Festín
hizo piltrafas para
ratas…

de par en par
colgó su pecho hasta
cambiar con índice
ritmo cardiaco…

¡le Advertí!
¡no vale la pena salir
con un contable!



Canción para pasajera indocumentada



Esmérate màs…
ven metáforas
claro suave del tacto…

ensayemos muerte
momentánea…

sobran
minutos sin tumbas…

al otro
lado de la nada
esperan maniquíes de
payasas caricias…

bus
Ingrávido planchado
aguas caribe…


Giro manzana
desquiciada…

Serpiente mano…
dunas de partos no dejan
de ser sueños en reflejos…
Citi Bank…



Jesu maría y belén




No sé porque eres tan puta… me gusta…
me encanta… sobre todo cuando vienes a mí
con esa cara de rabandola y preguntas si deseo
que me chupen la pinga…










Máxima




Si vas al conejo negro
no bailes con LA RUBIA Cecilia Alcántara…
puedes perder nuevamente la virginidad…
y el compromiso de
volver a casa…





Manuela Guillen
(Carabina)



A hombres machos les quitaba la piel
alegres…

A mujeres
bautizaba con orines
perforando clítoris
los pulgares…

Si mal no recuerdo… fue la única
mujer que el nefasto Trujillo
le salió corriendo en la ermita de San Cristóbal…



Black Barman
(George Scott)


Eco cantinero…
tufo… caña obviada…
cenizas bucaneras…
George Scott…

Dialogo lácteo…
baba buey lubricante…
salitre…
George Scott…

¡Vuelve a San Pedro!
¡viejo malecón!
¡George Scott!

¡Sol serie 23!
¡Canto ferrocarril!

¡David y Goliat!
¡Flauta tambor!

No eres sombra… menos línea
delgada…
a las seis de la tarde abrías
la puertas de conejo negro…

Te haz convertido en signo… interrogación
ambulante…

ferro líneas de arrugas pintadas de hueso
te ha nombrado consejeros
briza vagina… falos brújulas…

¡vuelve a San Pedro de Macorís
todavía no responde la muerte
al reclamo de todas tus fatigas!
¡George Scott!




Evidencia


Hueles a perfumado aire
acondicionado reburujado
coñac…

Cuentas acumuladas…
llamadas anónimas…
salidas inesperadas…
planchada ropa interior …
prolongados rechazos…

¡Tu maldita Madre!










Políticamente Correcto



publicado en primera plana…
el boom del día…

Miss universo
expulsada
del circuito
por adquirir gonorrea…


La comisión de espectáculos públicos…
el ministerio de salud intergaláctico
exigió cuarentena e indemnización
para afectados…

Según el primer ministro de Júpiter
negara entrada a visitantes del planeta tierra
Independientemente sean conservadores…

Miss Universo será transportada a
Plutón donde permanecerá hasta curar por completo…





Parte atra





En el patio del conejo negro
estaba el cementerio de Soraya…

en su cabecita todas las formulas
resolvían accidentes silenciosos…

Es increíble como cambiaba
a la hora de malograr fetos…

la lengua le crecía… los pies volteaban…
sus ojos se ausentaban por completo de la cara…

Es penoso aceptar tanta información acumulada
incapaz de curar el SIDA…




Código de barra


Róbale un beso a la
muerte y sabrás que
sienten las muchachas del
cabaret cuando te acuestas
con ellas… cuando te pronuncias
para regatear el precio de todas
sus históricas condenas…

róbale un beso a la muerte…
y jamás endurecerás
el rostro al chocar
en plenitud del día
con la belleza que encontraste
en la noche…




En la Parte Alta



Quería comprar fuerza…
bolsita de súper man…

necesitaba conectarse…
hablar toda la noche…

El Barrio lo traiciono…
le vendieron veneno para ratas
con diazepina y viagara
mezclado…

quedo inmóvil sosteniendo
la credencial de guachimán
del área de parqueo del
Country club…





Ofelia


Hastiada hecha piedra
se lanzo del puente
perdida para siempre
en las turbias aguas del Ozama…

El hambre en harapos hizo
del cuerpo dulce mercancía desalmada…
lejano remanente…
sentidas caricias…
impredecible borrasca el alma…





Boca Chica City después D



Playa
cuero chivo…
pescado crudo
Alemán…

Negra suiza nadando a la matica…
mabí de limón… semillas
de cajuil…

Bateyes… caña… vudú…
prietas tetonas… ancianos barrigones…
capeadoras…

Bachata… Merengue… lambí…
Sol… arena… pornógrafos…

Policía… sanquipankis… ayuntamiento…
bienestar comunitario…

Club para pajeros profesionales… salón de belleza…
pinchos… rolos… pedicura…
mini falda… espuma…
¡Mami!
¡préstame esa caja
paraya ete paloefoforo
y déjalo así!

traer dólares





Tírese tres veces de
espaldas en la playa de najayo
antes del nacimiento del sol…

Estrújese con cola
de bacalao pidiendo a yemaya que
abra las puertas del mar y la
guie a la tierra donde libres
crecen los dólares…

al salir del agua… brinque tres veces de espaldas
al mar y no mire atrás…

Después que haga todo lo indicado…
pase por aquí… que yo la recomendare
personalmente para que trabaje como domestica
en la casa de un amigo de infancia
que es Diputado…



Mujer atada




Entraras perfumada maquillada…
te acomodaras inquieta…
lloraras hasta que el DJ se digne
en colocar a la lupe…

Buscaras mesa por mesa y como cada noche
tendrás que conformarte
con la idea de dormir sola al final de la jornada…

toma la bufanda… agárrate
la cartera…

No hay tiempo para escribir
epitafios…







El Violador de la 17




Se calentó cerveza
lucubrando circulitos en espuma…

Tritura aventura
amarrada anular…

soledad provocada …
inocencia zurda…

Amor de tuercas…
luna preñada…

Mordida yugular…
maremoto embustero…

azucena huérfana…
confidente diván…

Jamás entendieron
huéspedes de auroras
canto oscuro de grillos…

la voz suicida del brechero
tapada con cemento…

Violentada rotura
de pareceres… gozo de cal…

fue para ti
caída tintada del banderín…
compromiso fúnebre en gregaria
Predicción sin verbo…

la envestida petrificada
del prófugo semen…
hizo llorar a la prensa
al culminar el juicio…




Al economista Divorciado



Si la dama del cabaret pide
matrimonio …
sin reparos acepta …
así… entenderás sin metodología científica…
el origen de la familia… la propiedad privada
y el estado…




La Burguesía no entra al cielo




La Burguesía no va a prostíbulos...
prefiere descargar de la web
variadas películas XXX…
masturbarse hasta ser encontrados
por sus conyugues o el personal de mantenimiento…

Si ves algún burgués en
en el conejo negro… puedes asegurar
que es narco… pelotero… cantante…
o tristemente se desplomo Wall Street…




Cerraron el Cabaret


Las primeras en reportarse
agrietaron hormigas de cascos
negros …

Operaron barcos… sacrificaron aeropuertos…
dejaron enganchados los últimos pesos
en la fiscalía…

Desorbitadas volaban inquietas
las palomas…

todo
fue enmudeciendo
al rodar rampante de
las patrullas…



Los textos a la sombra del conejo negro forman parte de mi laboratorio existencial. De mi forma de cantar a los espacios y situaciones generadas en mi entorno.

Nunca he pretendido ser catalogado poeta, menos escritor, me veo a mi mismo como un ser humano libre, al margen de los miedos producidos por la crítica sin vida propia.

Dedico estos textos a la memoria de Ricardo Billini por vivir como viven los dioses profanos de la noche.