domingo, 7 de febrero de 2016

ASOCIACIÓN ANDALUZA DE ESCRITORES Y CRÍTICOS LITERARIOS.


https://asociacionandaluzadeescritoresycriticos.wordpress.com/


XXII PREMIO ANDALUCÍA DE LA CRÍTICA 2016




El Jurado del Premio Andalucía de la Crítica, formado por veinte miembros entre profesores de Universidad, escritoras y escritores, críticos literarios y periodistas se reunirá el segundo fin de semana de marzo de 2016 en la ciudad de Málaga para proceder a elegir entre estos finalistas a los ganadores o ganadoras de los premios de narrativa, relato y poesía de este año, que recibirán una escultura de la artista cordobesa Marta Campos.
El acto de entrega del XXII PREMIO ANDALUCÍA DE LA CRÍTICA 2016 tendrá lugar durante el mes de mayo en la ciudad de Almería y cuenta con la colaboración de la Fundación Unicaja, la Consejería de Educación, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía y el Centro Andaluz de las Letras.




Poesía

  1. Desaprendizajes de JOSÉ MANUEL CABALLERO BONALD, Ed. Seix Barral.
  2. Ficciones para una autobiografía de ÁNGELES MORA, Ed. Bartleby.
  3. La herida en la lengua de CHANTAL MAILLARD, Ed. Tusquets.
  4. García de PABLO GARCÍA CASADO, Ed. Visor.
  5. Hierba en los tejados de RAFAEL ESPEJO, Ed. Pre-textos.
  6. La habitación cerrada de JUAN JOSÉ CASTRO, Ed. Hiperión.
  7. Morir por mi demanda de FERNANDO DE VILLENA, Ed. Port-Royal.
  8. La mesa italiana de VÍCTOR JIMÉNEZ, Ed. Renacimiento.
  9. Game over de DIEGO VAYA, Ed. Renacimiento.



Novela

  1. Gran Granada de JUSTO NAVARRO, Ed. Anagrama.
  2. El relojero de Yuste de JOSÉ A. RAMÍREZ LOZANO, Ediciones del Viento.
  3. Amar tanta belleza de HERMINIA LUQUE, Ed. Fundación José Manuel Lara.
  4. El rey del juego de JUAN FRANCISCO FERRÉ, Ed. Anagrama.
  5. La emperatriz de Tánger de SERGIO BARCE, Ediciones del Genal





Relato

  1. Trece de diciembre de FRANCISCO DE PAULA SÁNCHEZ ZAMORANO, Ed. Ánfora Nova.
  2. Teoría de lo imperfecto de ANTONIO LUIS GINÉS, Ed. Isla de Siltolá.
  3. Yo soy los besos que nunca pude darte de FRANCISCO LÓPEZ BARRIOS, Ed. Dauro.
  4. La vuelta al mundo de JUAN FRANCISCO FERRÉ, Ed. Pálido Fuego.
  5. Relatos de la Biblia de FRANCISCO DOMENE, Ed. Anaya.









LISTADO DE LIBROS DE ESCRITORAS Y ESCRITORES ANDALUCES DE LOS QUE SE TIENE NOTICIA PUBLICADOS EN 2015 PARA EL XXII PREMIO ANDALUCÍA DE LA CRÍTICA 2016

(Actualizado hasta la fecha del  31 de diciembre). 

En este premio colaboran la Consejería de Cultura de la Junta Andalucía, el Centro Andaluz de las Letras y la Fundación Unicaja.
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POESÍA
  1. Afganistán: diario de un soldado (poemas de paz y de la guerra) de Guillermo de Jorge, Ed. Playa de Ákaba.
  2. Alianzas de Salvador Pérez Dueñas, Ed. Nazarí.
  3. Amante infiltrada de Paco Carrascal, Ed. Anantes.
  4. Anatomía del tornado de Francisco Javier Guerrero, Ediciones En Huida
  5. Antagonía de Juan Carlos Friebe, Ed. Nazarí.
  6. Antología de Carmen López, ETC Libros El Toro Celeste.
  7. Café pendiente de Mari Cruz Garrido, Ed. Lastura.
  8. Candela de Juan de Dios Villanueva Roa, Ediciones Dauro.
  9. Centinelas del frío de María Collado, Editorial Corona del Sur.
  10. Con el calor de la mirada, de Ramón G. Medina, Editorial Guadalturia.
  11. Consumación de lo eterno de Carlos Vaquerizo, Ediciones En Huida.
  12. Cuadernos de Flandes de Aurora Luque, Ediciones En Huida.
  13. De pie en el vacío de Antonio García Siles, Ed. Litopress.
  14. Virginia Fernández Collado. La Oficina Ediciones Culturales. Almería.
  15. Desaprendizajes de José Manuel Caballero Bonald, Ed. Seix Barral.
  16. De tu vida y la mía. Diego Sabiote. Lleonard Muntaner. Palma de Mallorca.
  17. Dos, de Francis Vaz, Editorial Niebla
  18. Dos garzas y otros pájaros, de Eladio Orta, Editorial Niebla
  19. Ecdisis, de Estela Rengel, Editorial Niebla.
  20. El agua y la sed de María Elena Higueruelo, Ed. Hiperión.
  21. El confesionario de Francisco Quintero González, Ed. Endymión.
  22. El hombre de las suelas de viento. Poemas africanos de Arthur R. David González. Arma Poética Editorial. Sevilla
  23. El hospital de las muñecas. Begoña Callejón. Vitruvio. Madrid.
  24. El humo de los labios de Fidel Villar Ribot, Ed. Esdrújula.
  25. El límite de las inercias. Germen y corolario del amor de Antonio César Morón, Ed. Devenir.
  26. El oro fundido de Francisco Gálvez, Pretextos.
  27. El primer reino de María Sanz de Editorial Agua Clara.
  28. El sur de Azabache. José Jaime Capel. Vitruvio.
  29. El valor de las palabras, de Rafael Vargas, El Bohodón.
  30. El vértigo del águila de Víctor Manuel Domínguez Calvo, Ed. Palimpsesto 2.0.
  31. Ellas y el paraíso de Antonio Quintana, Ed. Ánfora Nova.
  32. El vértigo del águila de Víctor Manuel Domínguez Calvo, Editorial Pasimpsepto 2.0
  33. Eros enajenado de Fernando Sánchez Mayo, Ediciones Depapel.
  34. Es inútil que duerma de María Sanz, Ed. Celya.
  35. Fábula del vacío de Ramón Llanes, Editorial Niebla.
  36. Ficciones para una autobiografía de Ángeles Mora, Ed. Bartleby.
  37. Flaquezas mías de Manuel Francisco Reina, Ed. Endymión.
  38. Fósforo Blanco de Pedro Luis Casanova, Ed. La Isla de Siltolá.
  39. Fumando con mis muertos de Álvaro Salvador, Ed. Fundación José Manuel Lara.
  40. Gafas de cerca, de Mario Rodríguez, Editorial Niebla
  41. Game over, de Diego Vaya, Editorial Renacimiento
  42. García de Pablo García Casado, Ed. Visor.
  43. Hierba en los tejados de Rafael Espejo, Ed. Pre-textos.
  44. Hilvanando Sueños, de J.J. Guerra, Editorial Niebla
  45. Hojas secas mojadas, de Isabel Bono. Isla de Sistolá.
  46. La habitación cerrada de Juan José Castro Martín, Ed. Hiperion.
  47. La herida en la lengua de Chantal Maillard, Ed. Tusquets.
  48. La luna que se mueve quieta de Jesús Aguado, Ed. La Isla de Siltolá.
  49. La luz de las persianas, de Bárbara Grande, Editorial Niebla
  50. La mesa italiana de Víctor Jiménez, Ed. Renacimiento.
  51. La puerta entornada de Jesús Montiel, Editorial Libros Canto y Cuento
  52. La senda honda de José Manuel Ramón, Ed. Devenir.
  53. La uva de cristal, de Ángel Poli, Editorial Niebla.
  54. Las flores altas de Nicolás Ramos, E.D.A. Libros.
  55. Las nubes transitorias de Daniel García Florindo, Ed. Guadalturia.
  56. Llueve horizontal de Miguel Ángel Arcas. Hiperión. Madrid.
  57. Latido íntimo. Innear Beartbeat de Francisco Muñoz Soler, Ed. Corona del Sur.
  58. Lo que importa de Antonio Rivero Taravillo, Ed. Renacimiento.
  59. Los oficios de Pablo Acevedo, Ed. Devenir.
  60. Los sitios conocidos, de Isabel Tejada, Isla de Siltolá
  61. Manual de taxidermista, de Ferrán Fernández, Editorial Luces de Gálibo
  62. Mediodía en Kensington Park de Javier Sánchez Menéndez, Ed. Isla de Siltolá.
  63. Memoria del cuerpo de Eva Sarrias Rodríguez, Ed. Círculo Rojo.
  64. Miembro fantasma de María Pizarro, Editores Florentinos.
  65. Morir por mi demanda de Fernando de Villena, Ed. Port Royal.
  66. Mujeres de cristal de Virtudes Reza, Ed. Ledoria.
  67. Música es el libro de José Antonio García, Ediciones En Huida.
  68. Ni una palabra de esto. Germán Guirado. La Oficina. Ediciones Culturales. Almería.
  69. Oboe d´Amore de María Sanz, Ayuntamiento de Talavera de la Reina, 2015.
  70. Oferta Callada, de Javier Berrio, Editorial Niebla
  71. Oscura transparencia de Enrique Morón, Ed. Port Royal.
  72. Palabras clandestinas de Manuel Ruiz Amezcua, Ed. Huerga & Fierro.
  73. Personal & político de Aurora Luque, Ed. Fundación José Manuel Lara.
  74. Pisadas en la nieve sucia de Ismael Cabezas, Editorial Baile del Sol.
  75. Poesía (1990-2010) de Rafael Ballesteros, ETC Libros El Toro Celeste.
  76. Poto y Cabengo de Alejandra Vanesa, Ed. Valparaíso.
  77. Quienes me habitan de Carlos Vaquerizo, Editorial La Isla de Sitolá
  78. Salto sin red de Antonio Apresa, Ed. Libros Canto y Cuento.
  79. Septiembre en los armarios de Ramón Martínez López, Ed. Alhulia.
  80. Serán ceniza de Pedro Sevilla, Ed. Libros de Canto y Cuento.
  81. Serán ceniza de Francisco Mulet, Editorial Niebla.
  82. Serie de Vicente Luis Mora, Ed. Pre-Textos.
  83. Sin trámites de urgencia de Alberto Torés, Ed. Corona del Sur.
  84. Sistemas inestables de Rubén Martín, Bartleby Editorial.
  85. Sonata del agua viva de Carlos Benítez Villodres, Ed. Granada Club Selección.
  86. Soroeste, de Sofía Serna Giráldez, Ediciones en Huida.
  87. Subway de Tirso Priscillo Vallecillo, Ediciones en Huida.
  88. Sucesión de lunas de Jesús Cárdenas, Ed. Anantes.
  89. Sujetos omitidos. Antonio Pilar, ETC Libros El Toro Celeste.
  90. Tierra de Guillermo Fernández Rojano, Ed. Taller Clandestino de las Letras.
  91. 33 Sueños de Juan Carlos Garvayo, Ed. Nazarí.
  92. Un año en la otra vida de José Mateos, Pre-textos.
  93. Un sendero entre la niebla de Juan Emilio Ríos, Editorial Imagenta.
  94. Viajes de la eternidad de José María Velázquez-Gaztelu, Ed. Visor.
  95. Zumo de anclas de Pilar Sanabria Cañete, Ed. Adeshoras.

NOVELA
  1. Alas de plata, de Julián Rabasco, Editorial Niebla.
  2. Amar tanta belleza de Herminia Luque, Ed. Fundación José Manuel Lara
  3. Arquímedes está en el tejado de Juan Pardo Vidal. Baile del Sol. Santa Cruz de Tenerife.
  4. Caras y caretas de Juan Antonio palacios Escobar, Editorial Absalom.
  5. Casa de Ánimas de Mar Ríos, Ed. La Voz de Almería.
  6. Cicatriz de Sara Mesa, Ed. Anagrama.
  7. Cuando sangra el cobre, de Alfonso Pedro Domínguez, Editorial Niebla.
  8. Disolución de Pablo Bujalance, ETC Libros El Toro Celeste.
  9. Doce velas y un don de José Belenguer Serrano, Menoscuarto Ediciones.
  10. El Arcángel (La canción del hijoputa) de Cristóbal Ruiz, Ed. E.D.A.
  11. El creador de ánimas de Cristina León Lopa, Ed. Nazarí.
  12. El día que cambió la historia de José Ruiz Mata, Ed. Alhulia.
  13. El equinoccio de las ánimas de Rafael E. Muñoz, Ed. Carena.
  14. El niño que nunca fue a la guerra (1936-1939) de José María Santos Villar, Ed. Círculo Rojo.
  15. El protegido de Pablo Aranda, Ed. Malpaso.
  16. El relojero de Yuste de José A. Ramírez Lozano, Ediciones del  Viento.
  17. El rey del juego de Juan Francisco Ferré, Ed. Anagrama.
  18. El vuelo de la salamandra de Antonio Abad, ETC Libros El Toro Celeste.
  19. El secreto de las constelaciones de Pedro Molino, Ed. Liberman.
  20. El tatuaje del faro, de María D. Laso (Editorial Niebla)
  21. En el umbral de la hoguera de Josefina Molina, Almuzara.
  22. Espiral de Estefanía Flores García, MRV Editor Independiente.
  23. Fuera de trama de Gabriel Noguera, Ed. Berenice.
  24. Gran Granada de Justo Navarro, Ed. Anagrama.
  25. Hotel Mediterráneo de Alejandro Pedregosa Morales, Ed. Planeta.
  26. La emperatriz de Tánger de Sergio Barce, Ediciones del Genal.
  27. La legión de los justos de Andrés Nadal, Ed. Perímetro
  28. La noche que no tenía final de Antonio Lara Ramos, Ed. Esdrújula.
  29. La rastreadora de Antonio Lagares, Ediciones Javisa 23.
  30. La rosa ilimitada. Carlos Maleno. Slopper. Palma de Mallorca.
  31. La soledad del cuerpo de Lola Benítez Molina, Editorial Granada Club Selección.
  32. La última batalla: el señor de las bestias de José de Loma, Ed. Nazarí.
  33. Luna de carbón de Carlos Torres Montañés, Editorial Márgenes.
  34. Mi avión herido. Mario Castillo. ETC Libros El Toro Celeste.
  35. Nos de Miguel Arnas Coronado, Editorial Nazarí.
  36. Palabra de sal de Mónica Collado Cañas, Ed. Tropo Editores.
  37. Pan y cielo, de Juan Cobos Wilkins, Isla de Siltolá.
  38. Peces de Colores, de Francis Vaz, Editorial Niebla.
  39. Profesor de poesía de Antonio García Velasco, Amazon.
  40. Rivera de Primo de Marcos Santiago, Andrómina.
  41. Santos, asesino en serie, de Bernardo Romero, Editorial Niebla.
  42. ¿Serías capaz de quedarte por mí? de Miguel Vasserot, Ed. Esdrújula.
  43. Solo amanece si estás despierto de José Luis Rodríguez del Corral, Ed. Siruela.
  44. Sombras en la luz de María Jesús Ortiz Moreiro, Ed. Dauro.
  45. Sulayr, dame cobijo de Ángel Fábregas García, Ed. Nazarí.
  46. Tampoco iré a Nueva York este verano de Esteban de las Heras, Academia de Buenas Letras de Granada.
  47. Todo está bien, de Daniel Ruíz (Edit. Tusquets)
  48. Un corazón roto no cabe en una maleta de Miguel Ángel Martos Sánchez, Ed. Independiente.
  49. Valparaíso. El secreto del Sacromonte de Fernando de Villena, Ed. Port Royal.
  50. Verónica y el hombre bello de Ángela Reyes, Ed. Nostrum.

RELATOS

  1. Cuentos de la cara oscura de José Antonio Sau, Ediciones del Genal.
  2. El temor inevitable, de Carmen Moreno (Ediciones En Huida)
  3. Diario de un transformista de Juan Ceyles Domínguez. ETC Libros El Toro Celeste.
  4. La vuelta al mundo de Juan Francisco Ferré, Ed. Pálido Fuego.
  5. Los fantasmas nuestros de cada día de Fernando Molero, Ediciones En Huida.
  6. Piernas fantásticas de Ricardo Reques, Ed. Adeshoras.
  7. Recuentos, de Ángel F. Becerra (Editorial Niebla)
  8. Relatos con alma, de Juan J. Labadía (Editorial Niebla)
  9. Relatos de la Biblia de Francisco Domene, Ed. Anaya.
  10. Santoral de anónimos, de Francisco Ruano (Editorial Niebla)
  11. Teoría de lo imperfecto de Antonio Luis Ginés, Isla de Sistolá. Sevilla.
  12. Trece de diciembre de Francisco de Paula Sánchez Zamorano, Ed. Ánfora Nova.
  13. Yo soy la locura de Andrés Ortiz Tafur, Ed. Huerga & Fierro Editories.
  14. Yo soy todos los besos que nunca pude darte de Francisco López Barrios, Ed. Dauro.



FUERA DE CONCURSO

Poetas del ´60 (Una promoción entre paréntesis) de F. Morales Lomas y Alberto Torés, ETC Libros El Toro Celeste.
Un lustro sin su mirada (En recuerdo a Campos Reina: 1946-2009), Antonio Moreno Ayora y Manuel Gahete. Ayuntamiento de Córdoba.
La ciudad en la cumbre (Torreparedones), José Antonio Santano y Manuel Gahete. Ayuntamiento de Baena.
Almudena de Luis García Montero, Valparaíso Ediciones (es una recopilación).
Biografía autorizada, de Salvador Gutiérrez Solís, Isla de Siltolá (ganó el premio en 2013).
Breviario negro de Ángel Olgoso, Menoscuarto. Palencia (ganó el premio en 2014).
El corazón de Gacela de Mariluz Escribano, Ed. Valparaíso. (Ganó el premio en 2014).
El fuego en mi poder de Antonio Carvajal, Ed. Hiperión (Obtuvo el premio en 2012, hace menos de cinco años).
La importancia de llamarse T. de Rosa Díaz, Ediciones En Huida.
Las muertas de Rosa Díaz, Ed. Zurgai.
Espacios oblicuos de Paloma Fernández Gomá, Ed. Devenir.
Valle de Lanz de Pilar Quirosa-Cheyrouze, Ed. Ánfora Nova.
Todo es poesía en Granada de Varios Autores (Edición de José Martín de Vayas), Ed. Esdrújula.

EN LA TIERRA DE NOD. SALÓN DE LECTURA.

EN LA TIERRA DE NOD


   Nos devuelve la poesía la esencia misma de la vida. No hay lugar en este camino para lo superficial o el artificio, sino para el arte poético en su más noble sentido. Es posible que algunos sigan pensando en la poesía como algo innecesario, vacuo y prescindible. Sin embargo, acercarse a la poesía, adentrarse en su mágico laberinto, es una sensación indescriptible, tremendamente placentera, enriquecedora hasta extremos impensables. Y esto ocurre con el poemario último de Pedro Juan Gomila Martorell, titulado «En la tierra de Nod», segunda entrega de la trilogía Eidolon. Si en “Arcadia desolada” Gomila «buscaba su paraíso, el edén (…), tal vez un refugio donde solo habitan los libros, la palabra escrita como única salvación, fulgor entre tanta mediocridad y sombras», hay que decir que “En la tierra de Nod” regresa de nuevo esa voz personalísima y además acrecentada con la fuerza que el tiempo y el cúmulo de experiencias cognitivas aportan felizmente a su universo poético. Un universo en el cual la palabra, en esa búsqueda de la identidad, de los yoes en conflicto, como dice el crítico Fernando Parra en el prólogo del libro («el yo verdadero que se agazapa evitando las leyes biempensantes de la “la tribu”, y “el Otro”, (“ese yo que no era yo”) impostura lacerante que niega pero no destruye, que oculta pero no opaca la herida legítima de ser»), provoca en el lector el verdadero temblor de la poesía. Ciertamente se cimenta este poemario en la lucha antagónica de los yoes, del ser y el estar, y en esa batalla el poeta aborda sus dudas y temores, reacciona ante un prototipo de moral caduca y ñoña, hasta vivir en el desmayo poético la verdadera razón de su existencia.



 La reivindicación de su homosexualidad, vedada por una sociedad hipócrita y pacata, es el punto de partida, tal vez de una huida, pero hacia adelante, reveladora del ser y estar en su esencialidad, y en ese trayecto hay cabida para el dolor, también para la resistencia y la ofrenda de una lírica inusual, bella y aterradora al mismo tiempo, alimentada por la tradición y la excelencia poética de quienes, poeta como él, le antecedieron en el tiempo. El mismo título del poemario viene a confirmar lo expresado en líneas anteriores, pues Nod es la tierra a la cual es desterrado Caín, es decir, de nuevo viene a plantearnos el poeta el debate entre el Bien y el Mal, pero desde su propia experiencia vivencial. La poesía de Pedro Juan Gomila es reflexiva, vital, coherente, apartada de ese regusto propio de nuestros días basado en el postureo, la superficialidad y el desconocimiento, es decir, en la más pura mediocridad. El libro objeto de nuestra atención produce en el lector una sensación agridulce, esa mezcla de de saber que el dolor te hace su esclavo al tiempo que te libera una ve derrotada, aunque esa derrota sea circunstancial, momentánea, porque el poeta siempre arrastra los recuerdos de su experiencia vital. Esa reclusión lleva al poeta a interiorizar su discurso poético de tal manera que aún en las tinieblas, doliéndose incluso de su suerte, sabe alzar la voz para rebelarse y crear un haz de luz, de esperanza en el hombre. Pero lo determinante en este juego de sombras y luces, de dolor y soledades no es, a mi modo de ver, ni la sexualidad, la religión, ni la Naturaleza misma, sino la búsqueda de su verdad, del pensamiento, la idealización del mundo interior del poeta, que hace que brille la palabra, que el fuego de poesía incendie la vida misma, en un desafío perenne, donde los yoes batallan uno frente al otro desnudos en cuerpo y alma. Señalemos algunos de los versos que conforman, tal vez, la esencia de la poesía (lumínica y devastadora a un tiempo) de Gomila. Abre el libro un poema que desnuda el sentimiento del poeta, que nos describe a la madre, también en él el dolor y los reproches: «Madre: / la señora de la nieve alabastrina, / la del sílex y el estuco y la madera; / la que un alba despeñó todos sus libros; / la guardiana de un castillo diminuto / gobernado por un ídolo de baro; la llanura sin batalla donde mueren / los guerreros que soñaron con ser niños».


En su soledad irrespirable se alza en vuelo hacia un infinito de sueños y esperanza, y así estos versos que acopio de distintos poemas: «Apenas puedo respirar, / animal acorralado por los vicios, despojo exangüe / que bracea en el fango de la podredumbre […] mi desierto engendrado con el polvo / de los hombres que en la vida se burlaron / de mi nombre con su tralla de serpiente […] manifiesto que ni Dios ni el Apóstata abatido / nunca más gobernarán los timones de mi nave […] No hay fatiga que el amor inquebrantable / no se atreva a soportar sobre los hombros». He aquí al poeta en su esencia que, con toda seguridad, volverá a sorprendernos con el siguiente libro de su trilogía: “Hogueras de la carne”.

Título: En la tierra de Nod
Autor: Pedro Juan Gomila Martorell
Editorial: La Lucerna   (Palma de Mallorca, 2015)

EN LA TIERRA DE NOD. PEDRO JUAN GOMILA MARTORELL

Escrito para DIARIO DE ALMERÍA por 

JOSÉ ANTONIO SANTANO

 en la sección SALÓN DE LECTURA.


EN LA TIERRA DE NOD


 Nos devuelve la poesía la esencia misma de la vida. No hay lugar en este camino para lo superficial o el artificio, sino para el arte poético en su más noble sentido. Es posible que algunos sigan pensando en la poesía como algo innecesario, vacuo y prescindible. Sin embargo, acercarse a la poesía, adentrarse en su mágico laberinto, es una sensación indescriptible, tremendamente placentera, enriquecedora hasta extremos impensables. Y esto ocurre con el poemario último de Pedro Juan Gomila Martorell, titulado «En la tierra de Nod», segunda entrega de la trilogía Eidolon. Si en “Arcadia desolada” Gomila «buscaba su paraíso, el edén (…), tal vez un refugio donde solo habitan los libros, la palabra escrita como única salvación, fulgor entre tanta mediocridad y sombras», hay que decir que “En la tierra de Nod” regresa de nuevo esa voz personalísima y además acrecentada con la fuerza que el tiempo y el cúmulo de experiencias cognitivas aportan felizmente a su universo poético. Un universo en el cual la palabra, en esa búsqueda de la identidad, de los yoes en conflicto, como dice el crítico Fernando Parra en el prólogo del libro («el yo verdadero que se agazapa evitando las leyes biempensantes de la “la tribu”, y “el Otro”, (“ese yo que no era yo”) impostura lacerante que niega pero no destruye, que oculta pero no opaca la herida legítima de ser»), provoca en el lector el verdadero temblor de la poesía. Ciertamente se cimenta este poemario en la lucha antagónica de los yoes, del ser y el estar, y en esa batalla el poeta aborda sus dudas y temores, reacciona ante un prototipo de moral caduca y ñoña, hasta vivir en el desmayo poético la verdadera razón de su existencia.











 La reivindicación de su homosexualidad, vedada por una sociedad hipócrita y pacata, es el punto de partida, tal vez de una huida, pero hacia adelante, reveladora del ser y estar en su esencialidad, y en ese trayecto hay cabida para el dolor, también para la resistencia y la ofrenda de una lírica inusual, bella y aterradora al mismo tiempo, alimentada por la tradición y la excelencia poética de quienes, poeta como él, le antecedieron en el tiempo. El mismo título del poemario viene a confirmar lo expresado en líneas anteriores, pues Nod es la tierra a la cual es desterrado Caín, es decir, de nuevo viene a plantearnos el poeta el debate entre el Bien y el Mal, pero desde su propia experiencia vivencial. La poesía de Pedro Juan Gomila es reflexiva, vital, coherente, apartada de ese regusto propio de nuestros días basado en el postureo, la superficialidad y el desconocimiento, es decir, en la más pura mediocridad. El libro objeto de nuestra atención produce en el lector una sensación agridulce, esa mezcla de de saber que el dolor te hace su esclavo al tiempo que te libera una ve derrotada, aunque esa derrota sea circunstancial, momentánea, porque el poeta siempre arrastra los recuerdos de su experiencia vital. Esa reclusión lleva al poeta a interiorizar su discurso poético de tal manera que aún en las tinieblas, doliéndose incluso de su suerte, sabe alzar la voz para rebelarse y crear un haz de luz, de esperanza en el hombre. Pero lo determinante en este juego de sombras y luces, de dolor y soledades no es, a mi modo de ver, ni la sexualidad, la religión, ni la Naturaleza misma, sino la búsqueda de su verdad, del pensamiento, la idealización del mundo interior del poeta, que hace que brille la palabra, que el fuego de poesía incendie la vida misma, en un desafío perenne, donde los yoes batallan uno frente al otro desnudos en cuerpo y alma. Señalemos algunos de los versos que conforman, tal vez, la esencia de la poesía (lumínica y devastadora a un tiempo) de Gomila. Abre el libro un poema que desnuda el sentimiento del poeta, que nos describe a la madre, también en él el dolor y los reproches: «Madre: / la señora de la nieve alabastrina, / la del sílex y el estuco y la madera; / la que un alba despeñó todos sus libros; / la guardiana de un castillo diminuto / gobernado por un ídolo de baro; la llanura sin batalla donde mueren / los guerreros que soñaron con ser niños». En su soledad irrespirable se alza en vuelo hacia un infinito de sueños y esperanza, y así estos versos que acopio de distintos poemas: «Apenas puedo respirar, / animal acorralado por los vicios, despojo exangüe / que bracea en el fango de la podredumbre […] mi desierto engendrado con el polvo / de los hombres que en la vida se burlaron / de mi nombre con su tralla de serpiente […] manifiesto que ni Dios ni el Apóstata abatido / nunca más gobernarán los timones de mi nave […] No hay fatiga que el amor inquebrantable / no se atreva a soportar sobre los hombros». He aquí al poeta en su esencia que, con toda seguridad, volverá a sorprendernos con el siguiente libro de su trilogía: “Hogueras de la carne”.

Título: En la tierra de Nod
Autor: Pedro Juan Gomila Martorell
Editorial: La Lucerna    (Palma de Mallorca, 2015)

lunes, 1 de febrero de 2016

SÍFILIS. cortometraje de David González

"Cómo tratar verdades incómodas sin morir en el intento"  por
 Edgar Lorenzo Matos, escritor







Sin lugar a dudas, salvo casos muy excepcionales, nadie nace aprendido. Sin embargo, hay principios que son ciertamente esperanzadores y es el caso de Sífilis de Young Talent Films. Siendo uno de sus primeros lanzamientos, hay que aplaudir que hayan llegado a semejante nivel de calidad. 

La historia es ciertamente sencilla, pero siendo un corto con afán divulgativo es lógico, y consigue lo que espera. A través de las desventuras de un joven que se contagia de sífilis por ser descuidado en su vida sexual, obtendremos una panorámica de dicha experiencia para nada agradable. 

En una acertada mezcla de planos de la cámara, la actuación del protagonista, una banda sonora ligera pero distribuida de forma apropiada y las situaciones que va afrontando, apreciamos el tortuoso sendero que seguirá. 

Así, se logra ver lo absolutamente incómodo que es tener que explicarse ante los médicos, las miradas de desprecio de los demás… 





Todo sin caer un tratamiento burdo o basto, se es capaz de mantener cierto nivel de elegancia sin degenerar en la bastedad de la que se suele abusar en exceso en el cine. 

Es cierto que en determinadas circunstancias puede ser útil, pero en demasía puede actuar en menoscabo de la obra. Por suerte, eso aquí no pasa y se puede afrontar la crudeza de la situación sin ser demasiado gráfico o agresivo. Además, hay que apreciar que la historia sea plausible creando un aura de normalidad que realza aún más la situación y facilita la empatía con los personajes y la historia.

En los últimos años ha habido cierto repunte de las ETS y su incidencia, por lo que un corto que intente concienciar sobre ello es algo que vale la pena que exista. Y si además, esto se hace de una forma entretenida y agradable como Sífilis, mucho mejor. Además, si los futuros pasos de Young Talent Films siguen siendo así de acertados y van mejorando, seguro que nos encontraremos ante aún más cortos y películas que valdrá la pena ver. Así que hay que apreciar de sobra la obra de esta productora, desde el director David González hasta los responsables de cámara, maquillaje y realización. Y por supuesto, un elenco de actores que ha estado a la altura y que incluye al experimentado actor Octavi Pujades.

Y por todo esto, y aún teniendo en cuenta sus limitaciones y modestia, sin lugar a dudas Sífilis se merece cierta atención y, espero, que sea sólo un aperitivo de lo que sus creadores podrán ofrecer en el futuro.

viernes, 25 de diciembre de 2015

Jóvenes inocentes. DAVID GONZÁLEZ.

Jóvenes Inocentes, 
El Comienzo 
es el título de la tercera entrega 
de esta trilogía creada por David González.
LA TERCERA ENTREGA DE JÓVENES 

INOCENTES VERÁ LA LUZ EN 2016.

Aunque la idea original la tuvo y llevó a cabo en 2010 la novela no fue acabada y publicada hasta verano de 2013.

No obstante, David ha declarado " aunque es el tercer libro que escribo sobre el Boys Club, es en realidad la precuela de la historia, ya que narro los acontecimientos pasados a Boys Club"

El Comienzo profundiza en la juventud de los personajes claves de la historia : Kathleen, Jack, Jake, Elena y Julio, el Doctor Tortura...


El Comienzo sirve de puente para la primera entrega, ya que El Comienzo acaba justo cuando empieza Boys Club, es decir con la rubia de Kathleen preparándose para ir de caza a su discoteca favorita.
 Rosa Villacastin y David González nos muestran ese magnífico premio. Felicidades
2016 
viene cargado de proyectos
para este joven inquieto.
González, quien en estos días, se encuentra enfrascado con la escritura de la nueva entrega, ha asegurado que será igual de intensa y emotiva que las dos anteriores, también crecerá su nivel de violencia y erotismo, superando a Corrupción, aunque será por última vez.





Puesto que Dudosa Justicia, la tercera y definitiva entrega, se basará en terrenos de venganza y justicia, por lo que a pesar de contener tensión, morbo y acción, se centrará más en otros aspectos de la historia.
Veremos a Adrián volviendo loco a todo el Gobierno y suponiendo una verdadera amenaza, ya que lo querrán usar de cabeza de turco para cerrar la boca y manipular las noticias dejándolo a él como el culpable de todo.
Por supuesto que el atractivo chico contará con sus compañeros, sus padres adoptivos y el detective Halliwell, que le apoyarán y defenderán con uñas y dientes.
Está previsto que Jóvenes Inocentes, El Comienzo vea la luz a principios de 2016.

Biografía.


Aunque David es mayormente conocido por ser el creador de Jóvenes Inocentes, también ha escrito y dirigido varios cortometrajes, y siempre tocando temáticas de denuncia social.


Una entrevista peculiar fue nominado a Mejor Cortometraje y Mejor Guión hasta 5 veces en diferentes festivales, donde hacía una dura crítica a los abusos laborales.
Le siguen Sífilis (posiblemente su segundo mejor trabajo, ha levantado muchas expectativas y podrá verse el 28 de enero en Luz de gas de Barcelona ) donde aborda las infecciones de transmisión sexual.
Memorias de un parado, adaptación de un relato corto de Irene Sánchez que retrata la actual crisis española.
Y el videoclip No más lágrimas del cantante Javi Moreno.

Reconocimientos.

David González ha recibido recientemente en un acto presentado por la periodista Rosa Villacastin (Telecinco) la Estrella de Oro a la Excelencia Profesional en reconocimiento a sus proyectos.
Fue el pasado 18 de diciembre en el Hotel Palace de Madrid donde estuvo con celebridades como Vicente del bosque, quien también recibió un premio por su trayectoria.


Proyectos venideros.

No sólo por sus novelas, ya que tiene previsto lanzar "Kathleen" para finales de año, sino por el rodaje de En Antena, el esperado teaser de DIOSES y un nuevo videoclip que le ha sido encargado dirigir para febrero.
También prepara el guión de su primer largometraje para verano.
Es fundador y director de Young Talents Films (www.youngtalents.es) Y miembro encargado del sectorial de guiones de la Academia Iberoamericana de Cine Independiente (www.aiciacademia.com).

Jóvenes Inocentes Internacional.

Se ha confirmado el lanzamiento de las novelas en EEUU para verano así como en varios países de Latinoamérica.
Más información de Jóvenes Inocentes en su web oficial. jovenesinocentes.es

domingo, 13 de diciembre de 2015

OSCURA TRANSPARENCIA. ENRIQUE MORÓN

OSCURA TRANSPARENCIA por JOSÉ ANTONIO SANTANO

  Una vez más nos sumergimos en el universo lírico de quien ostenta por derecho propio el noble oficio de poeta. No es fácil hallar en el panorama poético español una voz tan personalísima como la del cadiareño Enrique Morón, quien con su última entrega, bajo el oxímoron “Oscura transparencia”, nos invita a zambullirnos en la mar incontenible de sus versos. Morón nos muestra una vez más su universo lírico, iluminado por el metro clásico, de arte mayor principalmente (endecasílabo y alejandrino), fluye como agua de manantial.


Resplandecen en “Oscura transparencia” los sonetos, cuartetos y tercetos, que el poeta domina, dotando así al poema de una solidez y musicalidad indiscutible. Morón libera a la palabra y ésta se aloja luminosa en cada uno de los poemas que integran las cinco partes en las que queda dividido el libro: “Reflexión”, “Poemas de amor”, “Antiguos lares”, “La poesía” y “Despedida en tercetos”. El estilo singular de Morón queda patente en este libro, su extraordinaria versatilidad y su capacidad creativa vienen a confirmar, una vez más, que nos encontramos ante un gran poeta, con una voz capaz de seducir al lector en cada verso. Morón aboga por la desnudez y la profunda reflexión

 («Hoy el vuelto a mi aldea, la que dejé buscando /
 aquellas aventuras al borde del abismo. /
 Pero al volver he visto, con dolor, hasta cuándo /
 los años me ultrajaron, que ya no soy el mismo»),

 alía estética y ética, construye desde el conocimiento y la experiencia un discurso poético sobresaliente, de forma que la emoción y la belleza complementan, suman y añaden valor y crédito a su lírica al mostrarse desnudo y libre. Morón, instalado en su soledad y silencio, apartado del artificio poético actual –corren malos tiempos para todo-, en esa búsqueda continúa por la verdad –su verdad-, llama nuestra atención, nos alerta del momento actual cuando escribe: «No corren buenos tiempos. Instalose la ira / con toda su cohorte, sobre los aledaños / del desahucio, del hambre, de la sombra y la pena. / Se sublimó el cinismo. Se impuso la mentira / sobre la honestidad y han de quedar sus daños, / como clavel de acero que todo lo cercena». Resumen estos tercetos la alianza a la que antes nos referíamos entre estética y ética, el poeta desde la serenidad que proporciona el tiempo vivido profundiza sobre los avatares de la vida, observa su alrededor y no puede acallar su voz, se libera para ascender a la más alta cima de la poesía. Los temas que trata Morón en este hermosísimo tratado de vida, de poesía son, también, tradicionales: el tiempo, el amor, la muerte, la amistad, incluso, la propia poesía.

El poeta, como ser humano que es, no muy distinto al resto, no puede desligarse de esa condición, y habla y escribe de lo que siente, y lo embellece con la palabra exacta, diamantina, hallada en la infinitud del firmamento. Así, atento al paso del tiempo dice:


«Pues el tiempo no pasa inútilmente; /
 siempre te deja huellas si no heridas /
que desbordan los surcos de la frente.
 / Y del rosal sus flores encendidas /
cuando llega el otoño, doloridas, /
de un soplo se desmayan en la fuente». 

 Vivir cada momento, saber que el otro está ahí, en el silencio de la noche o en el trinar del día es la esencia, el luminoso rayo del amor que es el todo y la nada: «No sé de qué metal, de qué armonía / se han ahormado tus años en los míos / que en tu vida me siento más urgente. / Si en tu silencio hallé la melodía, / no me dejes de amar, serenos bríos / que hacen vibrar mi corazón doliente».


En los recuerdos también la vida, ese soplo, ese silbo que despierta los días, la imagen del padre, de su muerte, la heredad del aire en este cuarteto del poema “El poeta piensa en su padre”: «Hoy la vejez me ofrece tu elegancia, / cuando me encuentro al borde del abismo; / y ya es de ti tan corta la distancia, / que estás en mí y estoy contigo mismo». Pero si hay un sentimiento que ennoblece al hombre, al poeta, ese es el del amor fraterno, el amor hacia el otro. La unión al otro por el vínculo invisible de la amistad, la que el poeta profesa al también poeta Fernando de Villena y que resume en los tercetos encadenados de esta “Epístola…”: «Nunca dobles el pie. Alza la frente. / Sigue la línea recta, pues la vida / da mordiscos y besos y es prudente / sellar con labios de clavel la herida / que a dentelladas te sajó la envidia / que nunca cesa cuando está encendida». El fuego de la vida, las brasas del amor, de la amistad, del humanismo que aflora en la palabra luciente de Morón son rasgos de su poesía: «No sé que hubiera sido de mí sin la poesía. / Siempre la tuve cerca si la necesitaba. / Con su frialdad de nieve, con su calor de lava, / con su perfume pulcro y apuesta melodía», escribe el poeta, porque para él la poesía lo es todo, la vida de todos, la vida misma: «La vida es todo, amor, la vida es nada. / La vida es una luz que a veces brilla / y otras veces esconde su lucero». Enrique Morón: poeta.

Título: Oscura transparencia
Autor: Enrique Morón
Editorial: Port-Royal (Granada, 2015)

Oscura transparencia. Enrique Morón por José Antonio Santano

OSCURA TRANSPARENCIA

 Una vez más nos sumergimos en el universo lírico de quien ostenta por derecho propio el noble oficio de poeta. No es fácil hallar en el panorama poético español una voz tan personalísima como la del cadiareño Enrique Morón, quien con su última entrega, bajo el oxímoron “Oscura transparencia”, nos invita a zambullirnos en la mar incontenible de sus versos. Morón nos muestra una vez más su universo lírico, iluminado por el metro clásico, de arte mayor principalmente (endecasílabo y alejandrino), fluye como agua de manantial. Resplandecen en “Oscura transparencia” los sonetos, cuartetos y tercetos, que el poeta domina, dotando así al poema de una solidez y musicalidad indiscutible. Morón libera a la palabra y ésta se aloja luminosa en cada uno de los poemas que integran las cinco partes en las que queda dividido el libro: “Reflexión”, “Poemas de amor”, “Antiguos lares”, “La poesía” y “Despedida en tercetos”. El estilo singular de Morón queda patente en este libro, su extraordinaria versatilidad y su capacidad creativa vienen a confirmar, una vez más, que nos encontramos ante un gran poeta, con una voz capaz de seducir al lector en cada verso. Morón aboga por la desnudez y la profunda reflexión («Hoy el vuelto a mi aldea, la que dejé buscando / aquellas aventuras al borde del abismo. / Pero al volver he visto, con dolor, hasta cuándo / los años me ultrajaron, que ya no soy el mismo»), alía estética y ética, construye desde el conocimiento y la experiencia un discurso poético sobresaliente, de forma que la emoción y la belleza complementan, suman y añaden valor y crédito a su lírica al mostrarse desnudo y libre. Morón, instalado en su soledad y silencio, apartado del artificio poético actual –corren malos tiempos para todo-, en esa búsqueda continúa por la verdad –su verdad-, llama nuestra atención, nos alerta del momento actual cuando escribe: «No corren buenos tiempos. Instalose la ira / con toda su cohorte, sobre los aledaños / del desahucio, del hambre, de la sombra y la pena. / Se sublimó el cinismo. Se impuso la mentira / sobre la honestidad y han de quedar sus daños, / como clavel de acero que todo lo cercena». Resumen estos tercetos la alianza a la que antes nos referíamos entre estética y ética, el poeta desde la serenidad que proporciona el tiempo vivido profundiza sobre los avatares de la vida, observa su alrededor y no puede acallar su voz, se libera para ascender a la más alta cima de la poesía. Los temas que trata Morón en este hermosísimo tratado de vida, de poesía son, también, tradicionales: el tiempo, el amor, la muerte, la amistad, incluso, la propia poesía. El poeta, como ser humano que es, no muy distinto al resto, no puede desligarse de esa condición, y habla y escribe de lo que siente, y lo embellece con la palabra exacta, diamantina, hallada en la infinitud del firmamento. Así, atento al paso del tiempo dice: «Pues el tiempo no pasa inútilmente; / siempre te deja huellas si no heridas / que desbordan los surcos de la frente. / Y del rosal sus flores encendidas / cuando llega el otoño, doloridas, / de un soplo se desmayan en la fuente». Vivir cada momento, saber que el otro está ahí, en el silencio de la noche o en el trinar del día es la esencia, el luminoso rayo del amor que es el todo y la nada: «No sé de qué metal, de qué armonía / se han ahormado tus años en los míos / que en tu vida me siento más urgente. / Si en tu silencio hallé la melodía, / no me dejes de amar, serenos bríos / que hacen vibrar mi corazón doliente».


En los recuerdos también la vida, ese soplo, ese silbo que despierta los días, la imagen del padre, de su muerte, la heredad del aire en este cuarteto del poema “El poeta piensa en su padre”: «Hoy la vejez me ofrece tu elegancia, / cuando me encuentro al borde del abismo; / y ya es de ti tan corta la distancia, / que estás en mí y estoy contigo mismo». Pero si hay un sentimiento que ennoblece al hombre, al poeta, ese es el del amor fraterno, el amor hacia el otro. La unión al otro por el vínculo invisible de la amistad, la que el poeta profesa al también poeta Fernando de Villena y que resume en los tercetos encadenados de esta “Epístola…”: «Nunca dobles el pie. Alza la frente. / Sigue la línea recta, pues la vida / da mordiscos y besos y es prudente / sellar con labios de clavel la herida / que a dentelladas te sajó la envidia / que nunca cesa cuando está encendida». El fuego de la vida, las brasas del amor, de la amistad, del humanismo que aflora en la palabra luciente de Morón son rasgos de su poesía: «No sé que hubiera sido de mí sin la poesía. / Siempre la tuve cerca si la necesitaba. / Con su frialdad de nieve, con su calor de lava, / con su perfume pulcro y apuesta melodía», escribe el poeta, porque para él la poesía lo es todo, la vida de todos, la vida misma: «La vida es todo, amor, la vida es nada. / La vida es una luz que a veces brilla / y otras veces esconde su lucero». Enrique Morón: poeta.



Título:Oscura transparencia
Autor:Enrique Morón
Editorial:Port-Royal (Granada, 2015)

sábado, 12 de diciembre de 2015

Bajo las raíces (40 años de Sepulcro en Tarquinia) Homenaje a Antonio Colinas


Más de cincuenta poetas rinden homenaje a Antonio Colinas en
"Sepulcro en Tarquinia",
              ¿Es el tiempo esa barrera infranqueable, invisible, que nos consume, o, acaso la luz que alumbra el camino, la senda por donde la vida es y discurre sin que apenas nos demos cuenta, casi en un soplo? Alimenta el tiempo a la poesía, a los poetas para ensamblar o crear un mundo nuevo, interiorizado hasta alcanzar la más perfecta de las idealizaciones. Sobre aguas procelosas unas veces y otras calmas la poesía navega, como un velero, perpetuándose. Algo de todo esto ocurre con “Bajo las raíces (40 años de Sepulcro en Tarquinia)”, edición de Ben Clark. Este libro viene a ser un homenaje, un tributo a uno de los poemas más hermosos que ha dado la literatura española contemporánea, que dio título al poemario del mismo nombre, con el que obtuvo su autor, Antonio Colinas (La Bañeza, León, 1943) el Premio de la Crítica en 1975. Ahora, cuarenta años después, la editorial “La Isla de Siltolá” nos presenta esta obra que tiene como principal objeto la recreación de “Sepulcro en Tarquinia”. Para ello se ha contado con la voz de 54 poetas. Varias generaciones de poetas participan en este libro que, como hemos indicado anteriormente focaliza las creaciones poéticas en el poema-libro “Sepulcro de Tarquimia”. El poeta Jorge Guillén dijo allá por el año 1976, refiriéndose a “Sepulcro en Tarquinia”, que «es el libro actual con más Italia que conozco», aspecto que también se alude ahora en algunos de los poemas contenidos en “Bajo las raíces”, caso de Pablo García Baena: « No estuve en Tarquinia / en aquel viaje por la campiña romana, / pero sí en Viterbo, / otra ciudad de la región del Lazio / donde aspiré, con lluvia, el milagro / de las rosas. / Lejos quedaron tarquinos y lucrecias / y la ciudad etrusca descubrí / diez años después, palpitantes / sus mármoles, en los versos / de Antonio Colinas». Cincuenta y cuatro voces y miradas diferentes sobre un mismo paisaje, un mismo poema o libro, un mismo sentir si se quiere ver de esta forma, pero con el valor añadido de la singularidad expresada por cada uno de estos 54 prestigiosos poetas participantes en este homenaje a la poesía de uno de los más grandes poetas de ahora, un clásico ya de la poesía española, Antonio Colinas. 


ANTONIO COLINAS
En el prólogo de este libro los versos de Francisco Brines nos acercan al “Sepulcro en Tarquinia” y al poeta que lo creó: «Un joven poeta de la España interior / halló en Italia sus raíces: / una cultura y una manera / de sentir la belleza». Por citar algunos versos de los poetas participantes, a todos es imposible dada la limitación de espacio de este particular “Salón de lectura”, elegimos los de Antonio Gamoneda, que se abisma en lo desconocido: «Aliviando, /apenas aliviando, / la infección de mis llagas, de mis llagas aquéllas / que, al parecer, hervían / en el ayer extinguido, me pregunto, / apenas me pregunto, / por lo desconocido», y a este universo se suma otro, el del también leonés Julio Llamazares:«De Petavonium a Roma el poeta ha buscado su / patria y hasta que por fin la encuentra vaga por muchas / ciudades. / Es en Tarquinia donde la intuye, pero en Tarquinia / se siente fuera de la eternidad». 




Otros dos poetas muy cercanos a Colinas le acompañan igualmente en esta aventura: José María Muñoz Quirós, en mística de luz: «El desierto del mar arde en palabras: / nada me incendia más, nada me esconde / horizontes tan bellos. Nadie alcanza / sutiles olas en intensas aguas / que desembocan en la sed del frío, / que mueren en sus brazos cuando callan» y Alfredo Pérez Alencart, en silencio de piedra: «El tiempo se mide / en piedra, en silencios / que llueven / grandezas rotas,…». Otro aspecto relevante es la presencia de todo lo mediterráneo, de la mediterraneidad como esencia, patente en estos versos de Enrique Villagrasa: «Todo en la tarde es, viene, regresa / como un diálogo mediterráneo.  / El recuerdo de ese su paisaje / que se convierte en metáfora: / beber del Sepulcro en Tarquinia». Luis Antonio de Villena ahonda en la memoria, en la magia del sueño: «Recemos: donde no hay dios, hay ángeles. Escucha sus / tiorbas perfectas. Los poetas vivimos donde no vivimos. Pero jamás mentimos a la poesía». Cierra el libro un poema de Antonio Colinas, titulado “¿Qué fue de aquellas músicas?, en un intento de restablecer, restituir el tiempo vivido, de volver a los orígenes después de renacer en la palabra de humanísimo latido: «…que el hombre y su Arte / pueden ser en la vida algo más que ceniza / para la muerte.[…] Me extraviaron, me hicieron perder / la razón. […] Desde entonces, / creí en algo más que en la ceniza / y mi razón no es ya / razón para la muerte». No cabe duda alguna, pues, que la poesía española actual goza de una excelente salud, como así se confirma con esta cuidada publicación.   
Título: Bajo las raíces (40 años de Sepulcro en Tarquinia)
Autores varios: Edición de Ben Clark.

Editorial: La Isla de Siltolá Sevilla, 2015)

David González

JAVI MORENO " NO MAS LÁGRIMAS" VIDEO OFICIAL

 

https://www.youtube.com/watch?v=63E5jSMtn34