martes, 30 de abril de 2019

DEMOLICIÓN de FRANCISCO CAÑABATE RECHE por JOSÉ ANTONIO SANTANO


DEMOLICIÓN DE FRANCISCO CAÑABATE RECHE.
DEMOLICIÓN, FRANCISCO CAÑABATE RECHE, por JOSÉ ANTONIO SANTANO para DIARIO DE ALMERÍA


Vivimos tiempos confusos, también de autocomplacencia. Visto así parecería contradictorio, pero no. Lo uno lleva a lo otro, y viceversa. 
 

DEMOLICIÓN. FRANCISCO CAÑABATE RECHE La carencia de estímulos capaces de provocar en las personas la necesidad de plantearse el análisis o la meditación relacionada con todo lo que le rodea, dejándose arrastrar hacia el acomodo y la indiferencia lleva, sin lugar a dudas, a la autocomplacencia. Si esto se produce en cualquier ámbito de la vida, también ocurre cuando tratamos de la literatura. Existe una aceptación cada vez más mayoritaria respecto a un canon o una tendencia determinada, muy mediática y mercantilista que daña la esencia misma de lo literario. El tiempo, estoy seguro, pasará por encima de quienes ahora, autocomplacidos por  su suerte y sus amistades ocupan un lugar preferente, para ser  al final del camino, tan invisibles como olvidados. Lo verdaderamente literario trascenderá ese tiempo y se perpetuará en las bibliotecas y en la memoria de los lectores.
El camino de la literatura no es ni muchos menos fácil, todo lo contrario, está repleto de obstáculos que todo escritor ha de salvar de la mejor manera posible, siempre desde el conocimiento y la experiencia desarrollada a lo largo de su vida, en la medida en que para llegar a la meta, al objetivo último, es necesario la voluntad y el tesón suficiente para alcanzarlo, capacidades ambas que se manifiestan en el escritor Francisco Cañabate Reche (Almería, 1962) desde que diera a la luz pública su primer libro de relatos “El burlador del tiempo”, allá por el año 1998. Luego vinieron otros como “La sonrisa secreta de la luna” (2001), “El grito” (2003), “El arco iris de Rubens” (2007), “Las miradas cruzadas” (2009), “Sueños encadenados” (2013), “Escaques amarillos” (2016) y “La posibilidad de la pantera” (2017). Su último libro y el que nos convoca en esta ocasión se titula “Demolición”, publicado al igual que los anteriores en la granadina editorial Alhulia. En estos veintiún años de trayectoria literaria Cañabate Reche ha mantenido, con algunas variaciones propias del paso del tiempo, unas personalísimas características identitarias, una estética singular que lo distingue de otros escritores y otros géneros narrativos.
Como no podía ser de otra  forma la temática expuesta en sus narraciones ha sido variada, pero siempre y en todas, se vislumbra en sus textos una particular manera de concebir el mundo, desde una óptica filosófica o metafísica muy clara. De ahí esa necesidad suya de explicar cuanto acontece y de aclararlo mediante el uso continuado del paréntesis, seguida inmediatamente de la duda, de las constantes preguntas y respuestas, de los paralelismos y las hipótesis, lo que vendría en denominarse, o así me lo parece, una narrativa filosófica,  poco frecuente en el panorama literario actual. El propio autor, en las páginas iniciales, manifiesta que en todas sus novelas «hay claves, conexiones, que permiten el paso de una historia a otra», y a todo esto, habría que añadir el mundo de lo desconocido, de la imaginación o el sueño como elemento fundamental de la creación literaria: «Una vez fue posible soñar el universo. Ver estrellas lejanas, pensar en alcanzarlas.
No hace tanto, en los tiempos previos al gran desastre, en contraste con el desorden y la inseguridad reinante en todas partes, hubo un momento de enorme desarrollo tecnológico. En lugares secretos se llevaban a cabo proyectos muy sofisticados. Florecían las ciudades aisladas, herméticas, completamente rígidas, creadas alrededor de una de esas ideas, solo para servirla. La carrera espacial estaba abierta.». Cañabate parte de una suposición, de una hipótesis existente sólo en su imaginario y sobre él va construyendo una historia o una serie de historias que se interrelacionan a medida que avanza el discurso narrativo, a través de un narrador omnisciente o de los propios personajes.
El protagonista de “Demolición” se llama Joaquim Almeida Jr., es brasileño y por su gran capacidad memorística acabará al servicio del capo mafioso Don Anselmo di Mica, que tras la muerte de este será su sustituto.   Estructurada en tres libros, el primero Demolición, el segundo Abismos y el tercero Notas de viaje y otros des(a)tinos (estas dos últimas partes con relatos breves, a veces casi aforísticos), la novela narra la historia de un desastre que se anuncia desde la primera página: «El final de esta historia, o el principio, fue la explosión que lo silenció todo. La voz del monstruo dentro de las cabezas de nueve mil millones de personas que murieron a un tiempo y acabaron, que se quedaron quietas, como estaban, en cualquier posición, calladas para siempre, entonces.», una historia única ante una última esperanza. Cañabate fija la mirada, la que representa el escritor, en el mundo que le rodea para conformar otro bien distinto e imaginario que bebe del viaje como elemento aglutinador de la narración, de las narraciones, provocando el suspense necesario para que el lector no abandone y siga con interés el hilo narrativo. De esta manera, Cañabate Reche pertenece a ese club de narradores que se distinguen por un estilo propio, por una estética que lo identifica y que bien podría denominarse filosófica o metafísica y por esa capacidad innata en él para imaginar, para inventar. 

FRANCISCO CAÑABATE RECHE

     
Autor: Francisco Cañabate Reche
Título: Demolición       
Editorial: Alhulia (2019) 

domingo, 7 de abril de 2019

MATRIA .- SALÓN DE LECTURA : José Antonio Santano

MATRIA. SALÓN DE LECTURA. DIARIO DE ALMERÍA

Matria de Raquel Lanseros  
Solo un nombre a veces es suficiente para regresarte al origen, a ese lugar oscuro y líquido que cobija el silencio en toda su inmensidad. Solo un nombre, una  palabra que nace  viva y libre, un monosílabo para definir y describir cuanto el hombre necesita saber de sí mismo. El todo y la nada de un laberinto creciente, que deja su luz en las cosas sencillas y cotidianas, que no necesita sino de la soledad y el silencio para florecer, para espigarse en el espacio y el tiempo vividos. Raquel Lanseros declara que para ella «la poesía es un territorio de libertad, también de resistencia y de investigación de lo individual y colectivo, una herramienta efectiva para luchar contra el paso del tiempo, la fugacidad de la vida. Por eso entiende que la poesía ha de estar alimentada de sinceridad, de autenticidad suficiente para crear e interpretar el mundo». Y, ciertamente, en ‘Matria’, último libro de la jerezana, hallamos sinceridad, resistencia y libertad, tres elementos fundamentales a la hora de aplicar una hermenéutica conforme a la idea conceptual que de la poesía tiene su autora. Por estas y otras razones ‘Matria’, a juicio del jurado del Premio de la Crítica 2019 ha merecido ser distinguido y galardonado con dicho premio por considerar que «es un poemario original que destaca en tres planos: realidad trascendida dentro de un territorio íntimo, culturas perfectamente asimiladas por la autora y una imaginación transmutadora y desbordada que desarrolla un universo poético propio y original que define a una poeta cuya honda personalidad está ya asentada con fuerza en las letras española». Y yo añadiría que es un texto envolvente, que se aleja y mucho de la influencia de corrientes y tendencias poéticas actuales, hasta el punto de considerar que su autora, en creciente madurez, ha creado una estética propia,  consecuencia directa de la interrelación  de la más rica tradición lírica española y la interiorización conceptual de la realidad apremiante en la que vive, de tal manera que partiendo de un lenguaje preciso y renovado, desde la preeminencia de valores tales como la libertad, resistencia y sinceridad, construye un sólido discurso de una otra realidad que interpreta y muestra con sencillez suprema y que provoca en el lector una sensación embriagadora de plenitud.  ‘Matria’ es el gran monumento a la palabra, a la lengua (otras lenguas como la  inglesa, la francesa o las indígenas americanas) por ser hija del mestizaje («Nací en el sur de Europa, donde todos los pueblos se quedaron. / Soy hija del camino, el azar y la distancia. / Amo el decir callado de los que piensan hondo / y el tintineo feliz de quienes sueñan. / En cada surco encuentro una  nueva llanura / en cada madrugada semillas del crepúsculo.»), a la poesía, con la que dialoga constantemente en este libro: «Bendito sea el día, el mes, el año / y la estación, el tiempo, la hora, el punto / en que nació: Poesía / que sabe hablar con Dios y nunca muere.».  Lanseros bucea en el lenguaje como fuente natural de inspiración y creatividad, desde un trabajo ímprobo por descubrir tonalidades y matices que distingan su quehacer poético y provoque al mismo tiempo en el lector ese temblor, ese chispazo tan necesario para vislumbrar el camino que ha de llevarnos al fin a la meta propuesta o soñada.  ‘Matria’ es un viaje al origen de toda humanidad, al nacimiento biológico y conceptual de vida, y por eso se dedica el texto al hijo («Laten dentro de mí dos corazones. / Uno lleva conmigo cuántos años...// El otro es breve y frágil / apenas perceptible / aún cuenta por semanas su presente», y por eso es también el territorio de los símbolos y los afectos desde la feminidad más sincera de “España” cono matria y no patria, en un canto general que asume y establece la poeta en un diálogo continuo con la realidad cercana  de una Europa tan segada como las palabras que conforman los versos del poema del mismo título («amo la Europa del siglo veintiuno / por lo mucho que separece a mí / desmembrada y cosida...»), con el pasado aciago de su historia («Fue en España donde mi generación aprendió / que una guerra también puede perderse / mucho antes de nacer.») y el devenir futuro en la traslación de un humanismo solidario tan necesario como oportuno en este tiempo de incertidumbres y desaliento, y que solo el amor puede anunciarlo, incluso desde la perspectiva predestinada de la muerte (Amo todas las manos. / ¿Qué son? ¿Qué pueden solas? / Son otras manos las que mueven los trenes / otras las que conectan las bombillas / otras las que abastecen los bazares.  // Y serán otras manos / tal vez aún no nacidas / las que caven la tierra que me habrá de cubrir» Tal  vez sea la vuelta a los orígenes, a la ‘Matria’ la razón existencial que mueve el pensamiento y la emoción que anidan en las páginas de este libro y que podría resumirse en esencia en estos versos: «Nos llamamos memoria, sol, infancia. / Nos llamamos semilla. / Nuestro nombre es la casa / donde nace la madre.». Y así un día nació la palabra libre y sincera de la mujer y poeta, y viceversa, que es Raquel Lanseros, una de las voces más sólidas del panorama poético español. 

Raquel Lanseros

Título: Matria              
Autor: Raquel Lanseros
Editorial: Visor (2018)