sábado, 24 de diciembre de 2016

POESÍAS COMPLETAS. VICENTE ALEIXANDRE





POESÍAS COMPLETAS

No pretenden estas líneas sino aproximarse a la ingente obra de un poeta mayor, del más grande poeta del pasado siglo XX, también e incomprensiblemente, del más injustamente olvidado por las generaciones posteriores. Muchos de los poetas que vivieron la luz de la palabra en su casa de la calle Velintonia, 3, las instituciones y los poetas más jóvenes siguen ignorando a quien por derecho propio conquistó la más alta cima de la poesía, de la literatura, al habérsele concedido el máximo galardón, cual es el Premio Nobel allá por el año 1977. El año entrante habrán transcurrido ya 40 años de tan grande honor para la literatura en lengua española y universal, que siempre estará unida, a pesar de los pesares, al nombre de Vicente Aleixandre, lo que nos recuerda aquellos versos suyos del libro “Poemas de la consumación” que nos alertan del injusto olvido al que hemos sometido al poeta: «Está y no estuvo, pero estuvo y calla. / El frío quema y en tus ojos nace / su memoria. Recordar es obsceno; / peor: es triste. Olvidar es morir». 



La casa donde vivió el poeta, la que cobijó a su generación “del 27” y a las venideras y ahora son poetas de reconocido prestigio han podido preservarla de la ruina más absoluta, en la que ahora reza en su fachada el cartel de “se vende” y que ninguna administración pública (Ministerio, Comunidad Autónoma o Ayuntamiento) ha aportado los recursos necesarios para su recuperación como patrimonio que lo es de todos los españoles, de la humanidad entera, como reconocimiento a una obra inconmensurable, tanto en su vertiente poética como humana. ¡Qué mejor regalo de Navidad para todos los amigos de nuestro Premio Nobel Vicente Aleixandre y de la Poesía, el anuncio de la adquisición de la casa del poeta como centro de estudios y espacio cultural internacional! Pero me temo que la desidia e ignorancia de los gobernantes y del olvido de los que tanto deben a Aleixandre no ayudará a que esta antigua reivindicación sea una realidad próxima. Al menos, eso sí, nos queda su obra inmensa, intachable, fresca, luminosa, insuperable, única, solidaria e indiscutiblemente humana en todas y cada una de sus creaciones poética: Ámbito, Pasión de la tierra, Espadas como labios, La destrucción o el amor, Mundo a solas, Sombra del paraíso, Nacimiento último, Historia del corazón, En un vasto dominio, Picasso, Retratos con nombre, Poemas de la consumación, Diálogos del conocimiento, En gran noche, Poemas Varios 1, Poemas Varios 2, Primeros poemas del álbum de versos de juventud, Un poema atribuido, Primeras prosas poéticas, Una traducción y Poemas circunstanciales. ¡Qué mejor regalo navideño que estas “Poesías completas”, que recibo de mi buen amigo y librero Isidoro Salvador, y que recomiendo encarecidamente a los lectores de este “Salón de lectura”!. En ellas encontramos las claves de una poética apegada a la Naturaleza, que bebe de la mejor tradición poética universal, alejada de las modas, coherente en pensamiento, honda y humanística, capaz de conmover y alterarnos los sentidos, de iluminarnos y hospedarse en el alma de cada lector que se acerque a ella. En Vicente Aleixandre hallamos respuesta a muchas de las cuestiones que preocupan al hombre en su relación con los elementos naturales, la soledad, el tiempo, la amistad, la muerte, la solidaridad, y, por encima de todo, el amor, la única verdad que asiste al poeta y al hombre siempre. Así su conocida sentencia: «El hombre es el poeta, y su imagen es el hombre». No hay duda alguna que en la Historia de la Literatura Universal, y en particular de la Literatura Española destacará siempre la inconfundible voz de Vicente Aleixandre, merecidísimo Premio Nobel de Literatura concedido en el año 1977. Nada se escapa a su mirada serena y profunda desde la quimérica Velintonia, refugio de amigos y poetas de toda condición y pensamiento, pero donde siempre, inolvidable, vive la ciudad y el mar de Málaga, la infancia más soñadora. Así se recogen estas palabras del poeta en los “Cuadernos de Velintonia”, de José Luis Cano al decir: “Velintonia va hacia el mar”, o “Velintonia está siempre en el mar”. Nunca Aleixandre dejó de pensar en su ciudad de la infancia, en su mar de Málaga, y con esa imagen vivió siempre hasta su muerte en Velintonia, a los 84 años edad. Después de su muerte solo el silencio y el olvido que duran ya, incomprensiblemente si tenemos en cuenta la magna obra de Aleixandre y su enorme generosidad con todos, demasiados años, demasiado dolor contenido. Hoy no puedo sino rebelarme contra quienes han callado y siguen callando su nombre, luz entre todos los nombres. Leer su obra “Poesías completas” es el mejor homenaje que podemos dedicarle, y el mío particular, estos versos de mi libro inédito aún “Luces de Velintonia”: «Duelen las cuencas de los ojos / las manos la luz del verso duele / duelen los recuerdos / las muertes duelen / eternas en las sienes, / duele este inmenso silencio / de tu muerte /y el olvido». “Poesías completas” más de 1500 páginas de pura poesía, la de nuestro andaluz universal y Premio Nobel de Literatura Vicente Aleixandre.






Título: Poesías completas
Autor: Vicente Aleixandre
Edita: Visor (Madrid, 2005)


domingo, 18 de diciembre de 2016

70 MENOS UNO. ANTOLOGÍA EMOCIONAL DE POETAS ANDALUCES




70 MENOS UNO

ANTOLOGÍA EMOCIONAL DE POETAS ANDALUCES



Es cierto que la poesía no goza del beneplácito mayoritario de los lectores, que prefieren la novela o el relato. Esa misma mayoría de lectores achaca su desinterés a la dificultad para comprender los textos poéticos, con el consiguiente esfuerzo caso de aproximarse a ella. Si tenemos en cuenta que en la sociedad actual el esfuerzo ha sido suprimido de la formación integral del individuo y sustituido por una constante servidumbre a lo frívolo y anodino. Sin embargo, y a pesar de todas estas circunstancias, la poesía está ahí, fervientemente viva, gracias a la resistencia impagable y la férrea voluntad de sus creadores, también de sus valedores, como en el caso que nos ocupa del antólogo, poeta, escritor y ensayista occitano Antonio Enrique que, junto a los poetas también Rafael Ballesteros y Juan Ceyles, han hecho posible la edición de este hermoso volumen, “70 menos uno. Antología emocional de poetas andaluces”, que viene a ocupar un lugar destacado en el conjunto de las antologías de poetas andaluces publicadas hasta la fecha. Y viene a ocupar ese lugar preferente porque se trata de un «original proyecto literario que tiene en cuenta un texto poético dentro de su contexto personal». Encomiable trabajo este que agrupa a 70 poetas (69 vivos y uno fallecido durante el tiempo de elaboración de esta antología: el poeta y profesor Rafael de Cózar). Esta es una antología de poesía emocional, en la que se dan cita las más variadas voces poéticas de Andalucía: cuatro nacidos en los años 20, diez en los 30, dieciséis en los 40, veinticinco en los 50, diez en los 60 y cinco en los 70. La respuesta de una buena parte de los poetas andaluces está contenida en este libro, cuya razón de ser es la “emoción” como particular reclamo, y así se entiende cuando se afirma: «la emoción transforma; es el motor de todo acceso placentero, de toda catarsis y plenitud sensorial». Conviene resaltar y así lo afirma el antólogo que: «Los poeta aquí encartados son de todos los caracteres y temperamentos, ideologías y corrientes estéticas…Diferencia y Experiencia ya no se enrocan en posiciones inamovibles, sino que se observa lo que ha de ser: el juego en el tablero, el intercambio de piezas, el trueque de posiciones; y es esto beneficioso para la salud de la literatura». 

Dada la imposibilidad técnica (falta de espacio) para reproducir todos los poemas contenidos en esta antología, transcribiremos sólo algunos fragmentos del mayor número de poetas participantes, a manera de muestra representativa. De los poetas nacidos en los años 20 reproducimos este del cordobés José de Miguel: El libro esculpe, fija, proclama y eterniza / la cálida palabra, / la fecunda palabra, / la creadora palabra, / la Palabra, / quizá el mayor presente / que a los hombres los dioses concedieron. / Al principio fue el verbo», o, este otro del poeta almeriense Julio Alfredo Egea: « No encontrarán los seres / camino de regreso, / ni ya nunca será posible el pájaro, / ni la mano desnuda sobre la mano herida, / ni agarrarse a una rama de paraíso / cuando el Ordenador tenga voz propia, / salga de la oficina y del laboratorio / a decretar la Muerte… / Y Dios… ¿se hará el distraído?; de los nacidos en los años 30 nos quedamos en este del poeta granadino Rafael Guillén: «He venido sin flores y sin luto. / He venido a fumarme este cigarro / delante de tu muerte; / solamente un cigarro, por aquello / que fue una gran borrasca de ternura»; pertenecientes a los años 40 señalamos al poeta gaditano Antonio Hernández: «He entendido por fin / que escribir es amar / sin amor que te bese. / Comprendo que la luz / solamente se enciende / cuando se va apagando»; para los años 50 la voz del poeta malagueño Francisco Ruiz Noguera: «Con tan breve equipaje / trabaja la memoria, / maestra en levantar / -a base de un desorden de retazos- / un retablo de humo / sobre el fondo de sombras / que dominan las piezas del olvido», o, este otro del poeta Rafael de Cózar (Tetuán 1951-2015): «Qué puedo decir de ti si ya no queda / ni un mínimo rescoldo en la penumbra / del fondo acristalado de mi copa…»; de los nacidos en los años 60 destacamos al poeta onubense Manuel Moya: «y saber que la vida, toda vida, cabe en esto, / en una mujer desnuda escribiendo un poema, / en unos dedos que nunca se cansan de ser dedos, / en la harina de estas letras torpes / manchadas de dedos y de vida», y, para cerrar esta muestra, perteneciente a los años 70, estos versos del poeta Vicente Luis Mora: «Arrójate al vacío, crea mundos, / convierte en ser la nada que te aguarda. / Así debiera ser la poesía, / así debiera ser / el último poema: / hacia delante, nada: todo en blanco». Una antología que nos permitirá conocer la poesía emocional de “70 menos uno” poetas andaluces de hoy. 
 

Título: 70 menos uno
Antólogo: Antonio Enrique
Autor: VV.AA
Edita: El toro celeste y Fundación Unicaja (Málaga, 2016)

70 MENOS UNO. ANTOLOGÍA EMOCIONAL DE POETAS ANDALUCES




70 MENOS UNO

ANTOLOGÍA EMOCIONAL DE POETAS ANDALUCES



Es cierto que la poesía no goza del beneplácito mayoritario de los lectores, que prefieren la novela o el relato. Esa misma mayoría de lectores achaca su desinterés a la dificultad para comprender los textos poéticos, con el consiguiente esfuerzo caso de aproximarse a ella. Si tenemos en cuenta que en la sociedad actual el esfuerzo ha sido suprimido de la formación integral del individuo y sustituido por una constante servidumbre a lo frívolo y anodino. Sin embargo, y a pesar de todas estas circunstancias, la poesía está ahí, fervientemente viva, gracias a la resistencia impagable y la férrea voluntad de sus creadores, también de sus valedores, como en el caso que nos ocupa del antólogo, poeta, escritor y ensayista occitano Antonio Enrique que, junto a los poetas también Rafael Ballesteros y Juan Ceyles, han hecho posible la edición de este hermoso volumen, “70 menos uno. Antología emocional de poetas andaluces”, que viene a ocupar un lugar destacado en el conjunto de las antologías de poetas andaluces publicadas hasta la fecha. Y viene a ocupar ese lugar preferente porque se trata de un «original proyecto literario que tiene en cuenta un texto poético dentro de su contexto personal». Encomiable trabajo este que agrupa a 70 poetas (69 vivos y uno fallecido durante el tiempo de elaboración de esta antología: el poeta y profesor Rafael de Cózar). Esta es una antología de poesía emocional, en la que se dan cita las más variadas voces poéticas de Andalucía: cuatro nacidos en los años 20, diez en los 30, dieciséis en los 40, veinticinco en los 50, diez en los 60 y cinco en los 70. La respuesta de una buena parte de los poetas andaluces está contenida en este libro, cuya razón de ser es la “emoción” como particular reclamo, y así se entiende cuando se afirma: «la emoción transforma; es el motor de todo acceso placentero, de toda catarsis y plenitud sensorial». Conviene resaltar y así lo afirma el antólogo que: «Los poeta aquí encartados son de todos los caracteres y temperamentos, ideologías y corrientes estéticas…Diferencia y Experiencia ya no se enrocan en posiciones inamovibles, sino que se observa lo que ha de ser: el juego en el tablero, el intercambio de piezas, el trueque de posiciones; y es esto beneficioso para la salud de la literatura». 

Dada la imposibilidad técnica (falta de espacio) para reproducir todos los poemas contenidos en esta antología, transcribiremos sólo algunos fragmentos del mayor número de poetas participantes, a manera de muestra representativa. De los poetas nacidos en los años 20 reproducimos este del cordobés José de Miguel: El libro esculpe, fija, proclama y eterniza / la cálida palabra, / la fecunda palabra, / la creadora palabra, / la Palabra, / quizá el mayor presente / que a los hombres los dioses concedieron. / Al principio fue el verbo», o, este otro del poeta almeriense Julio Alfredo Egea: « No encontrarán los seres / camino de regreso, / ni ya nunca será posible el pájaro, / ni la mano desnuda sobre la mano herida, / ni agarrarse a una rama de paraíso / cuando el Ordenador tenga voz propia, / salga de la oficina y del laboratorio / a decretar la Muerte… / Y Dios… ¿se hará el distraído?; de los nacidos en los años 30 nos quedamos en este del poeta granadino Rafael Guillén: «He venido sin flores y sin luto. / He venido a fumarme este cigarro / delante de tu muerte; / solamente un cigarro, por aquello / que fue una gran borrasca de ternura»; pertenecientes a los años 40 señalamos al poeta gaditano Antonio Hernández: «He entendido por fin / que escribir es amar / sin amor que te bese. / Comprendo que la luz / solamente se enciende / cuando se va apagando»; para los años 50 la voz del poeta malagueño Francisco Ruiz Noguera: «Con tan breve equipaje / trabaja la memoria, / maestra en levantar / -a base de un desorden de retazos- / un retablo de humo / sobre el fondo de sombras / que dominan las piezas del olvido», o, este otro del poeta Rafael de Cózar (Tetuán 1951-2015): «Qué puedo decir de ti si ya no queda / ni un mínimo rescoldo en la penumbra / del fondo acristalado de mi copa…»; de los nacidos en los años 60 destacamos al poeta onubense Manuel Moya: «y saber que la vida, toda vida, cabe en esto, / en una mujer desnuda escribiendo un poema, / en unos dedos que nunca se cansan de ser dedos, / en la harina de estas letras torpes / manchadas de dedos y de vida», y, para cerrar esta muestra, perteneciente a los años 70, estos versos del poeta Vicente Luis Mora: «Arrójate al vacío, crea mundos, / convierte en ser la nada que te aguarda. / Así debiera ser la poesía, / así debiera ser / el último poema: / hacia delante, nada: todo en blanco». Una antología que nos permitirá conocer la poesía emocional de “70 menos uno” poetas andaluces de hoy. 
 

Título:70 menos uno
Antólogo: Antonio Enrique
Autor: VV.AA
Edita: El toro celeste y Fundación Unicaja (Málaga, 2016)

domingo, 11 de diciembre de 2016

No resignación (Poetas del mundo por la no violencia contra la mujer)



NO RESIGNACIÓN
(Poetas del mundo por la no violencia contra la mujer)

Muchas son las ocasiones que hemos oído preguntar para qué sirve la poesía, o, cuál es su utilidad, etc. etc. Sin embargo, son también muchas las veces que hemos asistido a su contestación. Quién puede olvidar aquella afirmación de : “La poesía es un arma cargada de futuro”, de Gabriel Celaya y que Paco Ibáñez cantó hasta la saciedad en un momento tan trascendental para la libertades en España. Pero no sólo Gabriel Celaya sino otros muchos poetas han hecho posible que sus versos sirvieran para concienciar en unos casos y denunciar los abusos de los poderosos con relación a los derechos humanos. Muchas serían, también, las antologías poéticas que han nacido para ayudar a poner fin a situaciones de injusticia, genocidios, catástrofes naturales o falta de libertad, siendo así que, al menos, parece obvio que la poesía ha sido y es esencial en la formación cultural de todos los pueblos del planeta. El caso que nos ocupa hoy es un libro en el cual participan 136 poetas (64 hombres y 72 mujeres) de 35 países de los cinco continentes, con la cual el Ayuntamiento de Salamanca ha querido aportar su granito de arena en la eliminación de esta lacra social de la violencia contra la mujer que tantas víctimas se ha cobrado ya, y ha querido hacerlo con un libro antológico que responde al título: “No resignación. (Poetas de mundo por la no violencia contra la mujer). Antología de Salamanca”. 

Una loable iniciativa que ha sido coordinada por el profesor de la Universidad de Salamanca y poeta Alfredo Pérez Alencart e ilustrada por el también profesor Miguel Elías. Este es un libro contra el silencio, las viles agresiones y los abusos continuos que se vienen sucediendo contra la mujer en todos los continentes, sin excepción. La mirada y la conciencia poética toman la palabra para denunciar esta situación y aunque no podremos reproducir la voz de todos los participantes por cuestión de espacio, me he atrevido a seleccionar algunos versos representativos de algunos países o continentes: «Nomás caricias / del color de la nada. / No más disculpas / con sabor a ceniza. / Ni más abrazos / bajo la lluvia negra del mañana. / Mi adiós es para siempre» (Leya Tierney, Inglaterra), «Tendría que volver a engendrar /A la tribu, /Proteger los lobos / De sus ovejas, /Y / Cazar proezas / Hasta el crepúsculo, / Antes de disfrutar / Del status de/ «Esclava»(Bahira Abdulatif, Irak), «déjame que te diga, / aunque ya no me creas, / que de lo único que ahora me arrepiento / es de haber dejado marchitarse / el ramo aquel de rosas / que le robamos juntos al verano» (Carlos Aganzo, España), «no soy la locura del hombre / y sobre todo no soy todas sus concepciones» (Stefania Battistella, Italia),«Ensus ojosreina eltemor, /En sualma elgritoexclama, /Una manorasgo sucorazón, /Golpesbatieron sucuerpo»(MargalitMatitiahu,Israel),«Bajo supuño lamesasilenciosamentese hizoun ovillo/ comociervofusilado enun clarodel bosque/ Susmoretoneshablabanmiles delenguas»(DunjaDetoniDujmic,Croacia),«Siconoces atu /mujer,verás comoella va/ yviene, ytodo loque puedeshacer esesperar /y rezarpara queella vuelvaa ti,/ porquesabes quetus pecados/ sonsuficientepara queella tedeje yno vuelva»(Kwame Dawes, Ghana),«Ser mujer/ significaestarinvadida,Ohsilenciada!/ ellostoman de todacosa /una mujertomó miinfancia»(MüesserYeniay,Turquía),«Desdedistintasdirecciones,vienenhistorias /que nospuedenhacerllorar, aunsinlágrimas./ Siguetriunfandolainjusticiaentrenosotros /contra lashijasamadas deestirpehumana»(JohanesManhitu,Indonesia),« Sientorabia alsaber /que soymi propiomiedo /enfundadoen estecuerpo»(AleydaQuevedo,Ecuador), «Como algopráctico,nuestrasviolacionesno sontansimples. /Como algopráctico,nos violande unamaneramucho másviolenta /para quemuramos. Odurmamos enel huecodel arrozalpantanoso /Nosacuestanestiradas,empapadasen elbarro»(Yashodhara Raychaudhuri, India),«Siempreel dolor.He vistoen esosrostros /cómo sehace lanoche/cuandosienten /la durezadel hombre.Las golpea/ lasombra quees laforma máscobarde /de ladesolación»(José MuñozQuirós,España), «Excusar elamor conla posesióny elmiedo /no sehace frentea unamujer /que perdióel temoramando aquemarropa/ ysin paredesparasostenerse»(NidiaMarinaGonzález,CostaRica), «Estérilguerra delos sexosen quesolo unopone /el amor,el dolory hastala culpa.El otro/ secondena ala crueldadde unafieraasustada»(JoséPulido,España),«La sangrebrota detu rostropuro, /oh madretanflageladaen todotu cuerpo/vivenciadelcrepúsculo/ sinconocer deldíacomodidadalguna»(AntonioSalvado,Portugal),« Queno sedesangre elamor /en lasombra, /en laniebla»(HiroshiTomita,Japón), «No haybestiasinocentes;no haycicatriz /sincuchillosfilosos; nohay colmadapaz /sinforcejeos:nuncacalles lasagresiones./ ¡Solotu clamorexpulsarálo másabyecto!»(AlfredoPérezAlencart,Perú-España).Un libro,Noresignacióny unainiciativaloable, queno dejaráindiferenteal lectorde poesía.


Título No Resignación
Autor: AA.VV
Edita:Ayuntamiento de Salamanca (Salamanca, 2016)


NO RESIGNACIÓN. SALÓN DE LECTURA





NO RESIGNACIÓN
(Poetas del mundo por la no violencia contra la mujer)

Muchas son las ocasiones que hemos oído preguntar para qué sirve la poesía, o, cuál es su utilidad, etc. etc. Sin embargo, son también muchas las veces que hemos asistido a su contestación. Quién puede olvidar aquella afirmación de : “La poesía es un arma cargada de futuro”, de Gabriel Celaya y que Paco Ibáñez cantó hasta la saciedad en un momento tan trascendental para la libertades en España. Pero no sólo Gabriel Celaya sino otros muchos poetas han hecho posible que sus versos sirvieran para concienciar en unos casos y denunciar los abusos de los poderosos con relación a los derechos humanos. Muchas serían, también, las antologías poéticas que han nacido para ayudar a poner fin a situaciones de injusticia, genocidios, catástrofes naturales o falta de libertad, siendo así que, al menos, parece obvio que la poesía ha sido y es esencial en la formación cultural de todos los pueblos del planeta. El caso que nos ocupa hoy es un libro en el cual participan 136 poetas (64 hombres y 72 mujeres) de 35 países de los cinco continentes, con la cual el Ayuntamiento de Salamanca ha querido aportar su granito de arena en la eliminación de esta lacra social de la violencia contra la mujer que tantas víctimas se ha cobrado ya, y ha querido hacerlo con un libro antológico que responde al título: “No resignación. (Poetas de mundo por la no violencia contra la mujer). Antología de Salamanca”. Una loable iniciativa que ha sido coordinada por el profesor de la Universidad de Salamanca y poeta Alfredo Pérez Alencart e ilustrada por el también profesor Miguel Elías. Este es un libro contra el silencio, las viles agresiones y los abusos continuos que se vienen sucediendo contra la mujer en todos los continentes, sin excepción. La mirada y la conciencia poética toman la palabra para denunciar esta situación y aunque no podremos reproducir la voz de todos los participantes por cuestión de espacio, me he atrevido a seleccionar algunos versos representativos de algunos países o continentes: «No más caricias / del color de la nada. / No más disculpas / con sabor a ceniza. / Ni más abrazos / bajo la lluvia negra del mañana. / Mi adiós es para siempre» (Leya Tierney, Inglaterra), «Tendría que volver a engendrar /A la tribu, /Proteger los lobos / De sus ovejas, /Y / Cazar proezas / Hasta el crepúsculo, / Antes de disfrutar / Del status de / «Esclava» (Bahira Abdulatif, Irak), «déjame que te diga, / aunque ya no me creas, / que de lo único que ahora me arrepiento / es de haber dejado marchitarse / el ramo aquel de rosas / que le robamos juntos al verano» (Carlos Aganzo, España), «no soy la locura del hombre / y sobre todo no soy todas sus concepciones» (Stefania Battistella, Italia), «En sus ojos reina el temor, / En su alma el grito exclama, / Una mano rasgo su corazón, / Golpes batieron su cuerpo» (Margalit Matitiahu, Israel), «Bajo su puño la mesa silenciosamente se hizo un ovillo / como ciervo fusilado en un claro del bosque/ Sus moretones hablaban miles de lenguas» (Dunja Detoni Dujmic, Croacia), «Si conoces a tu / mujer, verás como ella va / y viene, y todo lo que puedes hacer es esperar / y rezar para que ella vuelva a ti, / porque sabes que tus pecados / son suficiente para que ella te deje y no vuelva» (Kwame Dawes, Ghana), «Ser mujer / significa estar invadida, Oh silenciada! / ellos toman de toda cosa / una mujer tomó mi infancia» (Müesser Yeniay, Turquía), «Desde distintas direcciones, vienen historias / que nos pueden hacer llorar, aun sin lágrimas. / Sigue triunfando la injusticia entre nosotros / contra las hijas amadas de estirpe humana» (Johanes Manhitu, Indonesia), « Siento rabia al saber / que soy mi propio miedo / enfundado en este cuerpo» (Aleyda Quevedo, Ecuador), « Como algo práctico, nuestras violaciones no son tan simples. / Como algo práctico, nos violan de una manera mucho más violenta / para que muramos. O durmamos en el hueco del arrozal pantanoso / Nos acuestan estiradas, empapadas en el barro» (Yashodhara Raychaudhuri, India), «Siempre el dolor. He visto en esos rostros / cómo se hace la noche/ cuando sienten / la dureza del hombre. Las golpea / la sombra que es la forma más cobarde / de la desolación» (José Muñoz Quirós, España), « Excusar el amor con la posesión y el miedo / no se hace frente a una mujer / que perdió el temor amando a quemarropa / y sin paredes para sostenerse» (Nidia Marina González, Costa Rica), « Estéril guerra de los sexos en que solo uno pone / el amor, el dolor y hasta la culpa. El otro / se condena a la crueldad de una fiera asustada» (José Pulido, España), «La sangre brota de tu rostro puro, / oh madre tan flagelada en todo tu cuerpo/ vivencia del crepúsculo / sin conocer del día comodidad alguna» (Antonio Salvado, Portugal), « Que no se desangre el amor / en la sombra, / en la niebla» (Hiroshi Tomita, Japón), « No hay bestias inocentes; no hay cicatriz / sin cuchillos filosos; no hay colmada paz / sin forcejeos: nunca calles las agresiones. / ¡Solo tu clamor expulsará lo más abyecto!» (Alfredo Pérez Alencart, Perú-España). Un libro,No resignacióny una iniciativa loable, que no dejará indiferente al lector de poesía.


Título No Resignación
Autor: AA.VV
Edita: Ayuntamiento de Salamanca (Salamanca, 2016)