domingo, 6 de septiembre de 2015

Maldita Europa. José Antonio Santano.

Mi aportación a la futura antología "Poetas por Europa", que estoy preparando:

MALDITA EUROPA

Ahora, en brazos de la mar,
el cuerpo inerte
en su regazo de ola fuego
que abrasa las conciencias
y repite en alarido
la historia de esta Europa
vendida a la usura y los mercados,
insensible a la tragedia,
cementerio de cadáveres
aromados de sal y arena,
donde el Hombre no existe
y es solo bestia, salvaje animal
que todo lo aniquila,
avergonzado de serlo
este canto nutriente
del dolor que surge en silencioso
grito
y a sangre sabe,
a salobre agua,
a desierto y piedra devastada,
a muerte solo, a una muerte
tras otra, en oledadas.
¿Acaso nada significan estos
muertos, nos importan acaso
sus vidas en huida,
ese éxodo de un siglo tras otro
en los caminos
rememorando otro tiempo
de constantes genocidios?
¿Quiénes somos realmente,
quiénes son, en nombre de quien
se asesina, de qué religión,
de qué idea o pensamiento,
decidme?
Decidme, ¿a qué ley obedecen
los gobiernos, qué Europa es esta
que hurta la esperanza y muestra
el horror en los rostros hinchados
y cerúleos de sus hijos,
en los cuerpos mutilados?
Decidme, ¿por qué este cobarde
silencio, este callar de nuevo
que nos devuelve a la caverna,
a la tortura y los osarios
a las cámaras de gas,
al exterminio?
¿Para qué este viejo continente,
esta prostituida Europa,
sin voz y sin palabra,
babel cementerio,
sombra solo, hielo?
¿Dónde la Europa solidaria
y fraterna,
dónde la tierra de acogida,
de la unión y el futuro,
la Europa de los sueños?
¿No sentiste, Europa,
en propia carne la metralla,
el miedo en las pupilas,
las ciudades arrasadas
por las bombas, la muerte
hacinada en los vagones,
los campos en sangre helados
y sepulcral silencio?
¡Oh, tú, hija de Agénor y Telefasa
que impávida te muestras
ante el mundo en esta mala hora,
pues en ti sólo el desamparo existe,
la sórdida mentira
la usura y la ignominia!
Yo te maldigo, Europa,
maldita seas en nombre del decoro,
can de tres cabezas,
por injusta y avara,
por corrupta,
por añadir dolor al dolor humano,
por servirte de la muerte,
por hacer del oro estandarte,
único dios.
En la mar,
ahora, los inanimados cuerpos,
ahogados en rumor de olas
derramados en la orilla, tu orilla,
Europa.
En la mar, de nuevo
los vencidos,
los naufragios,
los cientos y miles de náufragos
de esta incorregible
y maldita Europa.
©José Antonio Santano