viernes, 3 de octubre de 2014

EL IBI. CASTIGO DE AMAT. Estación Sur




  Es que no paran, la frenética actividad de la casta política de cualquier rincón de esta nuestra arruinada España es tremenda. En la televisión, los periódicos, radios y redes sociales; están en todos lados, repitiendo los mismos mensajes, con las mismas palabras, la misma intención, el mismo tono, la misma mirada, los mismos ademanes o gestos, las mismas consignas, los mismos eufemismos, las mismas promesas, pero sobre todo, las mismas mentiras de siempre, los mismos incumplimientos, la misma prepotencia, la misma cara dura, la misma tiranía, la misma hipocresía, los mismos privilegios, o la misma inmunidad. Nuestros actuales políticos, la mayoría, lo que verdaderamente debían de hacer es dejarnos en paz, dimitir en bloque después de tantos años viviendo del cuento y la mentira, de llenarse los bolsillos descaradamente con un dinero que no es suyo, sino de todos los honrados españoles que contribuimos con nuestros impuestos. Deberían, muchos de ellos, ingresar en la cárcel por corruptos y devolver el dinero sustraído impunemente. Porque estamos cansados de oírles decir tantas sandeces, de verlos sonrientes y felices, como si nada de lo que está pasando tenga que ver con ellos, que son precisamente, los culpables de que el drama visite cada día los hogares de millones de españoles. Claros ejemplos encontramos un día sí y otro no en todos los medios de comunicación. En todos los pueblos de España, y Roquetas de Mar, es uno de ellos.  
         Gabriel Amat, alcalde de Roquetas, presidente de la Diputación y presidente del Partido Popular de Almería –omnipresente trinidad política-, al igual que otros políticos de esta nuestra España, no permite que nadie le replique respecto de su fastuosa gestión municipal. Pero, ¿cómo no se le va a recriminar lo que una vez y otra incumple con sonora acritud y menosprecio hacia sus conciudadanos?. Prometió que no subiría el IBI, y, ¿qué ha sucedido?, pues lo contrario a lo que prometió, que es como responde el buen político. El hecho ha sido que los roqueteros han pagado más de IBI este año que el año pasado. De nuevo la ambición recaudatoria de los ayuntamientos castiga al ciudadano, el último responsable de la incompetencia de sus gobernantes. 
         Esto recuerda una copla interpretada por las más selectas folclóricas de España, la archiconocida María de la O, que emulándola bien podría decir algo así:«Castigo de Amat, castigo de Amat / que a los roqueteros tienes arruinados / con tantos impuestos que han de pagar / ay, qué desgraciaitos, ay, castigo de Amat».