domingo, 28 de julio de 2013

Las frutas de la luna. Salón de lectura.

Ángel Olgoso, (Cúllar Vega, 1961) Es autor de varios libros de relatos, entre los que destacan Los demonios del lugar (2007) y Astrolabio (2007).           

Desde el mismo título ya se adivina el dominio de la metáfora, la condición de fabulador neto de  Ángel Olgoso, el autor de los relatos contenidos en este libro.

 Publicado en la columna Salón de Lectura de Diario de Almería 28/07/2013.

viernes, 19 de julio de 2013

El mal gobierno de España. Estación Sur

Estación Sur

 SORPRENDE comprobar la rabiosa actualidad de la poesía de Jaime Gil de Biedma. Uno de sus poemas, concretamente una extraordinaria sextina provenzal (composición de treinta y nueve endecasílabos de seis estrofas y una contera final con tres versos), nos redescubre la realidad en la que vivimos los españoles hoy, año 2013, pleno siglo XXI. Gil de Biedma se adelanta así al futuro de lo que es ya presente, y se pregunta:

        ¿Y qué decir de nuestra madre España, / este país de todos los demonios / en donde el mal gobierno, la pobreza / […].

El poeta no solo intuye, conoce y reconoce en las formas la propia realidad política y social de España. Sabe discernir entre deseo y realidad, hasta el punto de ser hoy, su poesía, y esta sextina de una rabiosa actualidad, como ya se ha dicho. Su mirada es tal que, llega a decir que de 

            "Todas las historias de la Historia / sin duda la más triste es la de España",

y no hay más que otear a nuestro alrededor para comprender y hacer nuestra esa tristeza de la que habla Gil de Biedma: corrupción política que salpica y mancha de lleno hasta el propio gobierno de España.

Pero quizá, y aún siendo triste esta circunstancia, lo es más pensar que no hay nada que hacer, que la justicia no actúa porque no es independiente y que el paso del tiempo ocultará la verdad hasta hacerla desaparecer definitivamente sin que nadie sea condenado y pague sus culpas. Biedma escribe:

      Nuestra famosa inmemorial pobreza, / cuyo origen se pierde en las historias / que dicen que no es culpa del gobierno / sino terrible maldición de España, / triste precio pagado a los demonios / con hambre y con trabajo de sus hombres.


¿Hasta cuándo esta pobreza de siglos, que no es solo material, sino sobre todo cultural? ¿Hasta cuándo esta oscuridad? El poeta se pregunta y responde, asciende hasta el espacio sideral o desciende hasta las entrañas de la tierra para comprender, para sentirse unido al hombre en el mismo destino, y escribe hasta la extenuación: Porque quiero creer que no hay demonios.

 / Son hombres los que pagan al gobierno, / los empresarios de la falsa historia, / son hombres quienes han vendido al hombre, Los que le han convertido a la pobreza / y secuestrado la salud de España.

 Y al fin, el hombre y el poeta, al unísono, exigen la restitución de la dignidad perdida. Certero dardo esta sextina de Jaime Gil de Biedma al hoy mal gobierno de España.

domingo, 14 de julio de 2013

La tumba del arco iris. ALEJANDRO LÓPEZ ANDRADA



Reseña del poemario 
 "La tumba del arco iris",

publicada hoy en el

Diario de Almería.

 El poeta cordobés
 Alejandro López Andrada
 es su autor. Libro muy recomendable en su nueva edición al cuidado del editor Máximo Higuera (Trifaldi).


 
 
 
No es habitual, en este tiempo de culto a la inmoralidad de todo tipo,  incluido el aspecto literario, hallar en el camino honestidad, decencia y esencia poética. No son estos conceptos que nazcan al albur, no. Esto se aprende desde la cuna, en los orígenes de la vida. Tomo prestadas las sabias palabras del poeta Antonio Enrique para reafirmarme en lo dicho:

"Un poeta es quien interpreta en la Naturaleza los signos del porvenir... El poeta lee en la Naturaleza y nos lo trasmite en tanto que nosotros, los seres humanos, formamos parte integral de ella."

viernes, 5 de julio de 2013

Cercano DOMENE. Estación Sur

ESTACIÓN SUR:             CERCANO DOMENE


SUCEDE con frecuencia, casi no le prestamos atención pero ocurre.  Vivimos contemplándonos, ensimismados en nuestro propio ombligo y no vemos más allá de nuestras narices. 
Es tal el narcisismo que a duras penas comprendemos que existen otras cosas, otros lugares u otros hombres y mujeres dedicados en cuerpo y alma al conocimiento y su divulgación, personas mantenedoras de una solidaridad sin límites. Nos dice el escritor granadino Ángel Olgoso en el último de los relatos que componen el libro "Las frutas de la luna": "Siempre nos sentimos más atraídos por la brumosa lejanía y por lo desconocido que por aquello que yace ante la vista". Y algo de esto ocurre con el escritor, ensayista y crítico literario Pedro M. Domene, que la cercanía de su persona y su obra es tal que ignoramos, desafortunadamente, a uno y otra. Domene, lector infatigable, desde su tierra madre nos lega, lo mejor de sí mismo, como el que encerrado entre cuatro paredes dedica su vida a los libros, verdadero y singular amanuense; creador y docente, ensayista y crítico vuela por el espacio fúlgido de la literatura dándonos a conocer una ingente cantidad de textos. Huércal Overa es ese pueblo silencioso y frontera, pero su patria es otra más grande y universal, la de la literatura de todos los tiempos y tendencias, la única literatura posible, y de su generosidad aprendemos cada día, de su magisterio indiscutible. A esa actitud generosa dedico hoy estas líneas. Hace unos días recibía uno de sus breves pero jugosos ensayos: "Disidencias. (en la Literatura Española del siglo XX)". Extraordinario estudio sobre el olvido al que se han visto sometidos muchos de nuestros escritores, "Disidencias: antología del olvido", podría titularse sin temor a engaño. Con unas palabras preliminares del desaparecido Medardo Fraile, Domene nos acerca a una nómina de autores desgraciadamente ignorados, pero que conformaron, independientemente de ideologías, lo mejor de nuestra literatura respecto al siglo XX (Lanza, Sawa, Colombine, Villaespesa, Díez Canedo, Gutiérrez Solana, Jarnés, Bergamín, Barea, Dieste, Salazar Chapela, Ros, Ayala, Rodoreda y Ridruejo). Así y no de otra forma se escribe la historia. Tal vez para algunos esta actitud generosa no tenga la menor importancia. Lamento llevarles la contraria, pero son estas aportaciones al conocimiento lo que nos hace libres de verdad, y Pedro M. Domene es sabedor de ello, como humanista que es.