domingo, 16 de julio de 2017

Y soñábamos con pájaros volando Antología



Hay ocasiones en que todo lo que rodea al ser humano se vuelve desasosiego, lo que me recuerda al gran Pessoa; que la vida es un oscuro túnel sin salida, que nunca tiene fin y la desesperanza nos habita y el miedo nos envuelve dejando nuestro cuerpo y nuestra alma gravitando en el vacío del averno. Cuando esto sucede –nos sucede-, la experiencia dicta –mi experiencia-, detener el tiempo con un libro en las manos, zambullirse en el agua fresca y clara de sus páginas y dejarte llevar hasta concluir el viaje, escuchar el sonido de las palabras que revolotean de un lado a otro, incansables, sugiriéndonos universos desconocidos y mágicos, modos de vida, conocimiento, emoción, poesía con mayúsculas. 



Como la que nos ofrece el poemario antológico “Y soñábamos con pájaros volando”, de la poeta Marta López Luaces (A Coruña, 1964), un libro que nos acerca a una voz singular, innovadora, reflexiva y erudita, pero que no deja de bucear en la raíz misma de la lengua para conformar un mundo pleno de imágenes y sensaciones, de vida, con saudade de la más grande tradición de la poesía gallega, pero también con una mirada siempre atenta y fija a la fría realidad de la gran ciudad de New York, a los continuos cambios que traduce y trasciende en su particular manera de escribir el verso. Recuerdo cuando leí por vez primera la poesía de López Luaces; se trataba de su libro “Después de la oscuridad” y tengo que decir que fue todo un descubrimiento. Su poesía se alejaba de las modas imperantes, de la frialdad de una escritura amorfa, que no dice nada, repetitiva, sin forma ni fondo.

 En aquella ocasión dije: «Ciencia y arte, poesía y matemática, se complementan en esta proposición, que no es sino un recorrido por las edades del pensamiento humano, desde sus orígenes hasta nuestros días. Marta López se adentra en la oscuridad más absoluta del principio del todo en su afán por hallar la luz de la materia-palabra: «De la oscuridad procedimos / de la razón y el sentimiento/ hacia la palabra». Ahora no puedo sino compartir con los lectores esta antología que recoge lo más selecto de la poesía de Marta López Luaces, prologada por la también poeta cordobesa Juana Castro, para quien su poesía es:«…un palimpsesto, un festival, una tragedia, un viaje, una alianza, el hambre y la sed, un ángel terribe, el pan-nuestro-de-cada-día, la noche oscura…Porque, aunque a veces duela, toda –verdader- poesía es fiesta de la luz». Y no le falta razón, porque adentrarse en las páginas de este libro es como volver a nacer a la luz, sentirse luz que avanza por lo desconocido y abre nuevos caminos para el entendimiento mediante el instrumento del lenguaje, de las lenguas. 

Constituido el libro por cuatro partes: “Después de la oscuridad”, “Los arquitectos de lo imaginario”, “Las lenguas del viajero” y “Distancias y destierros”, nos centraremos fundamentalmente en las tres últimas, por ser las que de alguna manera aportan a su discurso poético aspectos más novedosos y originales. Del libro “Los arquitectos de lo imaginario” destacaría el primer poema en prosa de título idéntico al libro, en el cual López Luaces, en un ejercicio metaliterario sobre la tradición poética universal, destaca versos y autores que son sólo la excusa, el leit motiv, para crear desde la esencialidad de la palabra como instrumento del saber, el conocimiento y la emoción, su propia voz: «por la palabra que se regenera con la pasión / desear la palabra como / desear la voz como / desear la respiración como / desearte como se desea / la respiración de un verso», para concluir preguntándose: «¿Cómo la poesía ante el terror?». 

Añade a este libro López Luaces otra de sus preocupaciones en cuanto al lenguaje, a la traslación de una lengua a otro (“Poema como translenguaje”), es decir, la traducción como elemento capaz de crear nuevos y distintos versos a los de la lengua original. De ahí que la tercera parte o tercer libro “Las lenguas del viajero” incida una vez más en la importancia de la palabra poética en toda creación que se precie. Construir desde los exilios interiores, reconocerse en los orígenes para ser otredad a través del lenguaje: 

«Renunciar a un yo
  para que en su traducción 
 la multiplicidad se torne 
 un camino de regreso.
 Reconciliar tu lengua con la mía 
 para descubrir en mi entorno 
 el signo exacto que me diga  
en un idioma olvidado. 
Recobrar en ti el yo 
que rechazaron mis ancestros». 

López Luaces sabe bien cómo quiere que sea su escritura y cómo expresar la emoción de cada descubrimiento, también cada recuerdo o melancolía 

Escuchar 
 una palabra de la infancia 
 y detenerse 
 en su regocijo

La extranjería, el nomadismo, el idioma y la experiencia vital forman parte indisoluble del yo poético que asciende y asciende, libre y puro como si fuera “ un sueño de pájaros volando”. 

En la última parte “Distancias y destierros” López Luaces se abisma en su propio yo y respira lenta y segura la gran ciudad americana, hasta hallar el tú y el yo en una misma calle de una noche cualquiera, ser “leyenda de agua”, porque lo que importa al fin y al cabo es la palabra, la poesía: 

« Poesía emigrante de mí 
 nace en mi destierro 
 sin nombre /
 Los hijos que no engendraré me piden agua».

 Un libro, “Y soñábamos con pájaros volando” y una poeta, Marta López Luaces, difícil de olvidar.



Título: Y soñábamos con pájaros volando
Autor: Marta López Luaces
Editorial: Tigres de Papel (Madrid, 2017)


miércoles, 12 de julio de 2017

LA VOZ AUSENTE DE JOSÉ ANTONIO SANTANO POR ALFONSO BERLANGA



La voz ausente (Salobreña, 2017) de José Antonio Santano

Se trata de un segundo alto en el camino en la dilatada y rica producción poética de su autor, ya que es un libro homenaje a su padre en recuerdo de su muerte. El primero de similar temática es “La piedra escritaen recuerdo a la muerte de su cuñado. Esta elegía, en la que el poeta alterna una prosa poética y un poema, 13 textos de cada modalidad, -número, por otra parte, maldito-, y dos epitafios, es una perfecta sinfonía en la mejor tradición de la literatura mortuoria española, desde Jorge Manrique –“Coplas a la muerte de su padre”- pasando por la Miguel Hernández y su famosa “Elegía” por la muerte de Ramón Sijé o el conocido “Yanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías” de Federico García Lorca, por referirnos a los más conocidos. Pero también están presentes como referentes en esta obra otros como “El Cristo de Velázquez” de Miguel de Unamuno, las “Elegías” de Juan Ramón Jiménez, la “Elegía para mi muerte” de José María Valverde o las dedicadas a la muerte de Federico García Lorca de la mano de otros tantos poetas como Antonio Machado, Rafael Alberti, Miguel Hernández, Emilio Prados, Concha Méndez, Salvador de Madariaga o Luis Cernuda o la más reciente “Elegía a la muerte de mi padre” de Rafael Adolfo Téllez. Sin embargo, sólo Jorge Manrique y Santano coinciden en dedicar un extenso libro exclusivamente a la memoria del padre, aunque desde sentimentalidades poéticas muy diferentes. En todo caso, la obra de Santano es mucho más que una elegía a la muerte del padre, ya que son más importantes la tensión dramática del contínuo diálogo hijo-padre y la tensión sentimental amor-desamor que el poeta refleja.

La estructura del libro es bien simple, pero no por ello menos acertada: una prosa que, en parte, sirve de anuncio y de introducción reflexiva al poema que le sigue en el que se precisa o se desarrolla lo enunciado. Y así hasta trece veces dobles, 13 prosas y XIII poemas, más II Epitafios a manera de conclusión, que bien podrían titularse “Escribiré tu nombre” y “Escrito está tu nombre” respectivamente.

En el propio título están condensadas las dos constantes de la obra: “la voz” del padre, siempre presente en todos los momentos del día y de la noche y en todas las estaciones del año y siempre deseada, pero a la vez siempre añorada y “ausente”. Esa tensión emocional entre el deseo de la voz, del cariño de la palabra, y su ausencia, que es también la ausencia permanente del padre, resume perfectamente el combate dialéctico entre el poeta y su padre, que es el tema del libro y que, a manera de una larga carta que, como bien matiza José María Muñoz Quirós, en el prólogo de la obra, “(y no podemos dejar de acordarnos de Kafka) se interioriza en un postulado poético de enorme eficacia”.
Se trata, además, de una obra otoñal y no sólo porque en esa época –octubre- se produce la pérdida del padre, sino porque toda la obra respira a otoño y atardecida, pero sobre todo a silencio, otra de las constantes de la obra del autor y todo ello enmarcado en la casa, la casa en todas sus formas y maneras. Otoño, silencio y casa como tres motivos temáticos presentes en casi todos los textos de este libro. Así, desde casi el comienzo de la obra aparece el otoño personificado como si se tratase de una trasmutación de la voz del padre que se va justo en esta estación del año. En otras ocasiones, es el otoño el que marca el paso del tiempo, como si no existiera otra estación que la de la muerte del padre o personificado en octubre fenece como el propio padre, hasta cerrar, incluso el libro en los dos epitafios en “octubre otoño” . Lo mismo sucede con el silencio que desde las primeras palabras de la obra ya marca el clima que la caracteriza, ese silencio polimórfico que para Santano es una constante en toda su producción. Al igual que la casa, siempre en silencio por la tristeza y por la incomunicación, símbolo de la muerte, está abierta para que llegue y se cierra tras haberse producido; de ahí sus heridas, el infierno, el vacío y el luto, pero también el anhelo del niño que quiere que su padre regrese a esa otra casa blanca y luminosa que sueña.

Dice José María Muñoz Quirós en el Prólogo de la obra que es un regalo de inmensa eclosión lírica. Pues bien, cómo lo consigue el autor? Veamos:

-El tono del libro: nostalgia, soledad y ausencia. Nostalgia angustiosa de lo que pudo ser y no fue. La permanente añoranza de la voz del padre. El deseo vehemente del amor paterno. Pero todo es ausencia infinita. Ausente la voz, los ojos, los labios, las caricias y hasta la imagen misma del padre. De ahí la tremenda soledad del poeta/niño, del poeta/adolescente y del poeta/hombre y el dolor por la pérdida.

-La tensión dramática diálogo padre/hijo. “Tú y yo nos adorábamos odiándonos”, “volvimos al encuentro sin hablarnos”, “por qué tan honda herida, padre”, “Confieso que jamás deje de amarte/tanto como te odie”.

-Metaforismo agónico. Riqueza de sinestesias e imágenes visionarias relativos al tema, la muerte, y sus consecuencias en la vida y los sentimientos del poeta. Ejemplos: Poema I, imagen lo equina del corcel/muerte. Prosa 1, la muerte que crece en la casa. Poema II, la melodía de la muerte. Poema V, vida más allá de la muerte. O la herida del desamor: Prosa 4 y Poema V. Por citar sólo las más significativas.

-El poema letanía con estructura paralelística. Es propio del autor y así se comprueba especialmente en III (recuerdo al principio…, cuando todavía había voz), V (hasta después de muerto…, vives en mí), VI (octubre fenecía…, fecha de la muerte), VII (Confieso…, el amor que le tenía a su padre) y Epitafio I (Escribiré tu nombre… sobre la lápida del padre muerto).

-Tradición y originalidad. Aunque, efectivamente, la obra pueda encuadrarse por su temática en la rica tradición literaria de la lírica mortuoria española, el tratamiento del tema a partir de la tensión amorosa padre/hijo, el tono poético de la obra construido a partir de la soledad, la nostalgia y la desesperanza, así como la relación intergeneracional subyacente suponen toda una nueva forma de encarar un tema tan, aparentemente, manido.

Se trata, en suma, de una obra de madurez que se enmarca en la segunda etapa de su producción, el “humanismo solidario” y en la que perfecciona y sublima gran parte de las constantes poéticas que la caracterizan: la sentimentalidad de los silencios, el tratamiento del tiempo, la soledad y la muerte, el universo nostálgico y melancólico y la misma estructuración del poema y la depuración de sus elementos formales. En definitiva, un libro poco común y absolutamente imprescindible en el panorama poético español.


Alfonso Berlanga, profesor y escritor

LA VOZ USENTE del escritor JOSÉ ANTONIO SANTANO por JOSÉ MARÍA MUÑOZ QUIRÓS.

Reseña del libro La voz ausente del escritor José Antonio Santano

Por: José María Muñoz Quirós*


José Antonio Santano
José Antonio Santano


 La voz ausente se esparce por la memoria como un flujo torrencial, en cada uno de los textos que constituyen su esqueleto estético y vital: cada prosa inicial sirve de pórtico para la reflexión salmódica de las emociones que se van sucediendo a lo largo de la trayectoria ritual del poemario

La poesía precisa siempre que la voz se instale por encima de la memoria de las cosas. Y es en la ausencia donde se produce la más íntima y desasosegante mirada hacia el pasado, hacia lo vivido, hacia la lejanía terrible de los días y de los seres ya idos.

Toda elegía forma parte de un tono que debe iniciarse en lo interior, en las profundidades de la voz del alma, y desde allí alcanzar el vuelo hacia el lenguaje, hacia la intuición, hasta la otra ladera de lo sentido y de lo vivido. Así surge lo poético, se derrama la grandeza de la recuperación de todo lo destruido por el tiempo, esa mano gélida y feroz que se disuelve por todos los orificios de la existencia llenando cada oquedad con su temblor de frío.

La voz ausente se esparce por la memoria como un flujo torrencial, en cada uno de los textos que constituyen su esqueleto estético y vital: cada prosa inicial sirve de pórtico para la reflexión salmódica de las emociones que se van sucediendo a lo largo de la trayectoria ritual del poemario. Y ese paso aquietado y a la vez veloz nos va desgranando una historia, un quejido, un ajustes de cuentas emocionales, una invocación al pasado que no pudo ser, en la imagen terrible y a la vez simbólica de la casa vacía, del espacio donde se oyen los silencios de la ausencia, voz y objeto de la meditación y del llanto interior.

Esta larga carta al padre (y no podemos dejar de acordarnos de Kafka) se interioriza en un postulado poético de enorme eficacia: he aquí la valentía de su autor, desnudo ante sus fantasmas, quejumbroso ante su existencia, dolido, cuando “al recordarte ahora, en estos días, / ecos tristes de otoños es tu nombre..” y cuando es irremediable lo vivido, como sombra gigante que aprisionara la desnudez de una vida que ahora se detiene, como solo es posible hacerlo desde la poesía honda y verdadera, y en ese preciso instante todo retorna ante sus ojos, todo pasa por la veladura de su sentir, y se almacena en lo desvanes del dolor y de la pérdida.


Portada de La voz ausente de José Antonio Santano
Portada de La voz ausente de José Antonio Santano

 El libro se abisma en una curvatura de luz y de extraña claridad, y se nos arranca la emoción en un desbocado vuelo hacia la intensidad de lo expresado

Versos blancos, sonoros y perfectamente construidos, elegiacos en su más clásica y auténtica factura (también llega a nuestra memoria el largo poema de Unamuno “El Cristo de Velázquez”…) y cuando el poeta clama” todo es muerte y más muerte” se nos encienden las farolas del silencio interior donde se posa para hablarnos al oído, para pronunciarnos cada una de las sílabas de su diccionario de dolor y de ensueño.

Los buenos libros de poesía mantienen un ritmo durante toda su ejecución, y van creciendo, abriéndose cuando avanzan en su deslizado decir, en el mismo momento que se asume la voz del poeta como un silencio abierto en la voz del lector. Y esto sucede aquí: vamos asistiendo a la presencia desgajada y rotunda de una materia poética perfectamente asentada en la textualidad. Y por todo ello, cuando el poeta exclama “¡Sabes, padre, podríamos haber/ sido endiabladamente tan felices!” el libro se abisma en una curvatura de luz y de extraña claridad, y se nos arranca la emoción en un desbocado vuelo hacia la intensidad de lo expresado.

La voz ausente es un regalo de inmensa eclosión lírica. Un libro que al terminar su último verso nos deja sobrevolando en el filo del silencio la voz que nos desvela un ser y un vivir intensamente en la palabra con mayúsculas, en la completa región de la belleza y el secreto sentir.



* Poeta y crítico español.
Foto: Archivo particular del autor.


12 jul. 2017 POEMAS DE GLAEM PARLS. EL CONEJO NEGRO





Glaem Parls (Santo Domingo, República Dominicana, Ciudad Colonial, 29 de Marzo de 1980).


Escritor, Músico, Artista Visual. Sus textos se encuentran en antologías, Web site, blogs entre otras publicaciones independiente bajo el sello editorial fotocopias. Es miembro activo de la comunidad de poetas Hispano Americana, creador del festival integalactico y del legendario Festival de la Cucaracha Aplastada. en la actualidad trabaja en la creación del colegio de escritores Dominicanos. Publicaciones independiente bajo el sello editorial fotocopias. Es miembro activo de la comunidad de poetas Hispano Americana, creador del festival intergaláctico y del legendario Festival de la Cucaracha Aplastada. En la actualidad trabaja en la creación del colegio de escritores Dominicanos.





El Conejo Negro
Glaem Parls




Trueno imperecedero…
ombligo adornado…
autopista que
lleva al infierno…




Sorpresa



Morena trópico triangular, grafitera de
paredes ajenas, avenida intransitable
sobriedad, calentadora,
ruleta ciega, asaltante del tiempo,
explosión encarcelada, loma quebrada,
criatura salvaje,
asesina en serie.

Te persigue la policía, se querello el dueño del bar
de lesbianas teñidas, Dios, el papa,
tu madre, tres niños de anónimos perfiles.

Te busca dependiente de colmado,
la casera, el guardián del edificio,
el vecino del frente.

Te espera el chulo, tu novio, tu esposo,
el ra-tataa.



Dentro




De izquierda a derecha…
simuladas
ron y cerveza…

Altos blancos 0 pupilas…
gritos negros 0 lengua…

escombros de viejos escombros…
sofocado en cartera…
condones de filo empeñado…


Alumbra bolero la vellonera
todos pasan al centro
como empujados por
la peor desgracia…






Sueños de Barra




A pesar de la oscuridad brillan las
lentejuelas del vestido de Elvira…

su taquear tembloroso
mueve glandes a distancia…
petrifica ciudades…
enloquece multitudes
con una sonrisa…

Es primera en llegar...
ultima en irse…

¡Chupadora!
¡Saca leche!
¡Reina de la oralidad!

Su fama trasciende esquinas
custodias del conejo negro…

Sueña con encontrar un príncipe azul…
algo así como el banquero de Dios…
pasar la luna de miel en filipina…
visitar al cirujano local
cambiar
su pene por una hermosa apretada
vagina…








Song-ambulo-obrero



Después del bonche
enviudo reservas la
cartera…

Mueca bolsa…
amargura sin dolientes…

Inmóvil… blando…
cilindro de rayados tactos…
manipulados instantes librando
gota a gota quincena…

¿Quién espera?
¡dientes felicidad!
¡Soltería galaxia!

¡lágrima fría Derrota!

¡Mujer celosa arañando
mentiras!

En la mesa ronca el
plato de sopa…









Ladilla





Así de pequeña
mereces un Oscar…

Criatura misteriosa… gracia de placeres
e historias protegidas…

Sonata de pianistas diestros…
adagios en yagas menores…

torturadora militar…
destructora de comunas hippies…

reproductora de verdades
sepultadas…


vana no será tu lucha contra uñas…
aceite de oliva… espíritu de canela…
viajes a la playa…
cama solares…
shampoo medicado…
agua caliente…

al final de la batalla
obtendrás como recompensa el
vaticano y todos viviremos
felices para siempre…



Despojo


Junto a la imagen
Anaisa… velón
desplegando toques de campana…
agua florida… ruda… yerba buena…
fuete… repique atabal…

¡Hace calor en el conejo negro!
los viejos ventiladores han perdido fuerza…

olor a tabaco penetra conciencia…
misterios
dictan números
a las acompañantes
deslabiadas…





Se consumieron




La habitación
Numero 32 huele a crack revuelto
en hojas secas…

malograda tos… tos… tos…
sociología miope… claustrofobia
disfrazada…

¡Papi dame la leche!
¡dame tu leche papi!

La vaca sagrada mira
hiedra…
manos atadas formando
continentes de sádica
fiebre…

¡Auxilio!
¡Ayuda!
¡Socorro!

En la habitación número 31... dos
Chinos… dos Haitianos… planean
conquistar el mundo analizando
fríamente el culo de la enana barrendera…


El reloj marca 08:45 p.m.
en realidad
son las 01:30 a.m.

la puerta a la habitación numero
32 abre rápidamente…
No hay nadie…





Solar





En propiedad de un afanado
juez de la suprema
corte de justicia…
los muchachos del vecindario
pasan tardes enteras
fumando mariguana…

mayores se quejan constantemente…
amenazan convocar a prensa…
policía… bomberos…

En varias ocasiones me he acercado para aconsejarlos
pero esta yerba es de tan buena calidad que he
terminado contando gotas de lluvia en día soleado…
olvidando el consuelo Dominicano
en el Cristo Redentor…





Juana Crédito




No pagues cama
con sol afuera…

Dando y dando…
pajarito volando…

blasfemias te han
vestido explotadores…

burlan copas rotas
intrépidos vendedores
anticonceptivos…

Agota deudas…
abre piernas…

finge poemas de amor
bombillas navideñas…


Almanaque o Chiguete


Castigas carne rancia
capricornio desdentado…

Pez espiando matadero…
cangrejo armado… crepúsculo
en hombros…

trueno imperecedero…
ombligo adornado…
autopista que
lleva al infierno…

en tus nalgas sublevadas
fracasan artistas…
se suicidan halados sinfónicos…
desvanece psiquis…
dona pezón sabor
a cebolla montuna…

viene mundo…
se viene contra ti…

¡Click!




Números



Le corto el rostro
hasta desconocerla…

Festín
hizo piltrafas para
ratas…

de par en par
colgó su pecho hasta
cambiar con índice
ritmo cardiaco…

¡le Advertí!
¡no vale la pena salir
con un contable!



Canción para pasajera indocumentada



Esmérate màs…
ven metáforas
claro suave del tacto…

ensayemos muerte
momentánea…

sobran
minutos sin tumbas…

al otro
lado de la nada
esperan maniquíes de
payasas caricias…

bus
Ingrávido planchado
aguas caribe…


Giro manzana
desquiciada…

Serpiente mano…
dunas de partos no dejan
de ser sueños en reflejos…
Citi Bank…



Jesu maría y belén




No sé porque eres tan puta… me gusta…
me encanta… sobre todo cuando vienes a mí
con esa cara de rabandola y preguntas si deseo
que me chupen la pinga…










Máxima




Si vas al conejo negro
no bailes con LA RUBIA Cecilia Alcántara…
puedes perder nuevamente la virginidad…
y el compromiso de
volver a casa…





Manuela Guillen
(Carabina)



A hombres machos les quitaba la piel
alegres…

A mujeres
bautizaba con orines
perforando clítoris
los pulgares…

Si mal no recuerdo… fue la única
mujer que el nefasto Trujillo
le salió corriendo en la ermita de San Cristóbal…



Black Barman
(George Scott)


Eco cantinero…
tufo… caña obviada…
cenizas bucaneras…
George Scott…

Dialogo lácteo…
baba buey lubricante…
salitre…
George Scott…

¡Vuelve a San Pedro!
¡viejo malecón!
¡George Scott!

¡Sol serie 23!
¡Canto ferrocarril!

¡David y Goliat!
¡Flauta tambor!

No eres sombra… menos línea
delgada…
a las seis de la tarde abrías
la puertas de conejo negro…

Te haz convertido en signo… interrogación
ambulante…

ferro líneas de arrugas pintadas de hueso
te ha nombrado consejeros
briza vagina… falos brújulas…

¡vuelve a San Pedro de Macorís
todavía no responde la muerte
al reclamo de todas tus fatigas!
¡George Scott!




Evidencia


Hueles a perfumado aire
acondicionado reburujado
coñac…

Cuentas acumuladas…
llamadas anónimas…
salidas inesperadas…
planchada ropa interior …
prolongados rechazos…

¡Tu maldita Madre!










Políticamente Correcto



publicado en primera plana…
el boom del día…

Miss universo
expulsada
del circuito
por adquirir gonorrea…


La comisión de espectáculos públicos…
el ministerio de salud intergaláctico
exigió cuarentena e indemnización
para afectados…

Según el primer ministro de Júpiter
negara entrada a visitantes del planeta tierra
Independientemente sean conservadores…

Miss Universo será transportada a
Plutón donde permanecerá hasta curar por completo…





Parte atra





En el patio del conejo negro
estaba el cementerio de Soraya…

en su cabecita todas las formulas
resolvían accidentes silenciosos…

Es increíble como cambiaba
a la hora de malograr fetos…

la lengua le crecía… los pies volteaban…
sus ojos se ausentaban por completo de la cara…

Es penoso aceptar tanta información acumulada
incapaz de curar el SIDA…




Código de barra


Róbale un beso a la
muerte y sabrás que
sienten las muchachas del
cabaret cuando te acuestas
con ellas… cuando te pronuncias
para regatear el precio de todas
sus históricas condenas…

róbale un beso a la muerte…
y jamás endurecerás
el rostro al chocar
en plenitud del día
con la belleza que encontraste
en la noche…




En la Parte Alta



Quería comprar fuerza…
bolsita de súper man…

necesitaba conectarse…
hablar toda la noche…

El Barrio lo traiciono…
le vendieron veneno para ratas
con diazepina y viagara
mezclado…

quedo inmóvil sosteniendo
la credencial de guachimán
del área de parqueo del
Country club…





Ofelia


Hastiada hecha piedra
se lanzo del puente
perdida para siempre
en las turbias aguas del Ozama…

El hambre en harapos hizo
del cuerpo dulce mercancía desalmada…
lejano remanente…
sentidas caricias…
impredecible borrasca el alma…





Boca Chica City después D



Playa
cuero chivo…
pescado crudo
Alemán…

Negra suiza nadando a la matica…
mabí de limón… semillas
de cajuil…

Bateyes… caña… vudú…
prietas tetonas… ancianos barrigones…
capeadoras…

Bachata… Merengue… lambí…
Sol… arena… pornógrafos…

Policía… sanquipankis… ayuntamiento…
bienestar comunitario…

Club para pajeros profesionales… salón de belleza…
pinchos… rolos… pedicura…
mini falda… espuma…
¡Mami!
¡préstame esa caja
paraya ete paloefoforo
y déjalo así!

traer dólares





Tírese tres veces de
espaldas en la playa de najayo
antes del nacimiento del sol…

Estrújese con cola
de bacalao pidiendo a yemaya que
abra las puertas del mar y la
guie a la tierra donde libres
crecen los dólares…

al salir del agua… brinque tres veces de espaldas
al mar y no mire atrás…

Después que haga todo lo indicado…
pase por aquí… que yo la recomendare
personalmente para que trabaje como domestica
en la casa de un amigo de infancia
que es Diputado…



Mujer atada




Entraras perfumada maquillada…
te acomodaras inquieta…
lloraras hasta que el DJ se digne
en colocar a la lupe…

Buscaras mesa por mesa y como cada noche
tendrás que conformarte
con la idea de dormir sola al final de la jornada…

toma la bufanda… agárrate
la cartera…

No hay tiempo para escribir
epitafios…







El Violador de la 17




Se calentó cerveza
lucubrando circulitos en espuma…

Tritura aventura
amarrada anular…

soledad provocada …
inocencia zurda…

Amor de tuercas…
luna preñada…

Mordida yugular…
maremoto embustero…

azucena huérfana…
confidente diván…

Jamás entendieron
huéspedes de auroras
canto oscuro de grillos…

la voz suicida del brechero
tapada con cemento…

Violentada rotura
de pareceres… gozo de cal…

fue para ti
caída tintada del banderín…
compromiso fúnebre en gregaria
Predicción sin verbo…

la envestida petrificada
del prófugo semen…
hizo llorar a la prensa
al culminar el juicio…




Al economista Divorciado



Si la dama del cabaret pide
matrimonio …
sin reparos acepta …
así… entenderás sin metodología científica…
el origen de la familia… la propiedad privada
y el estado…




La Burguesía no entra al cielo




La Burguesía no va a prostíbulos...
prefiere descargar de la web
variadas películas XXX…
masturbarse hasta ser encontrados
por sus conyugues o el personal de mantenimiento…

Si ves algún burgués en
en el conejo negro… puedes asegurar
que es narco… pelotero… cantante…
o tristemente se desplomo Wall Street…




Cerraron el Cabaret


Las primeras en reportarse
agrietaron hormigas de cascos
negros …

Operaron barcos… sacrificaron aeropuertos…
dejaron enganchados los últimos pesos
en la fiscalía…

Desorbitadas volaban inquietas
las palomas…

todo
fue enmudeciendo
al rodar rampante de
las patrullas…



Los textos a la sombra del conejo negro forman parte de mi laboratorio existencial. De mi forma de cantar a los espacios y situaciones generadas en mi entorno.

Nunca he pretendido ser catalogado poeta, menos escritor, me veo a mi mismo como un ser humano libre, al margen de los miedos producidos por la crítica sin vida propia.

Dedico estos textos a la memoria de Ricardo Billini por vivir como viven los dioses profanos de la noche.


domingo, 25 de junio de 2017

UNA SOLA CARNE. ALFREDO PÉREZ ALENCART por JOSÉ ANTONIO SANTANO

Una Sola Carne (Antología Amorosa 1996-2016)



Una Sola Carne
(Antología Amorosa 1996-2016)

Inicio este comentario aludiendo a uno de los poetas más preclaros de la lírica española del siglo XX y tan injustamente olvidado. Lo hago ahora que se cumplen cuarenta años de la concesión del premio Nobel de Literatura a Vicente Aleixandre, con casi toda seguridad el más grande poeta del amor (en sentido absoluto), como así lo puso de manifiesto en su discurso (“Vida de poeta: El amor y la poesía”) de entrada a la Real Academia de la Lengua allá por el año 1950, con un recorrido apasionado a lo largo de toda la tradición poética española acerca del hecho amoroso. Amor y poesía desde la humana mirada del poeta cuando dice: «Por eso sentimos tantas veces, y tenemos que sentir, como que tentamos, y estamos tentando, a través de la poesía del poeta algo de la carne mortal del hombre. Y espiamos, aun sin quererlo, aun sin pensar en ello, el latido humano que la ha hecho posible…». O, ¿cómo olvidar su libro “La destrucción o el amor”, donde carne y alma se funden en una sola música, un único temblor o una diamantina luz que nos ciega y nos conmina al abismo amoroso, como el que nos muestra Aleixandre en estos versos: «Yo sé quién ama y vive, quien muere y gira y vuela. / Sé que lunas se extinguen, renacen, viven, lloran. / Sé que dos cuerpos aman, dos almas se confunden». También en la obra “Una sola carne” (Antología amorosa 1996-2016) del poeta peruano-español Alfredo Pérez Alencart (Puerto Maldonado, 1962) hallamos el amor como un único canto, una única luz deslumbradora, un solo cuerpo que tiembla en todos los encuentros, una sola alma. La selección de los poemas y las notas son autoría de la profesora de la Universidad de Bucarest, Carmen Bulzan, quien advierte que la mitad de los poemas contenidos en este libro son inéditos.



Las ilustraciones, como ya viene siendo habitual en las publicaciones salmantinas, son de Miguel Elías. Pero centrándonos en lo que nos interesa este libro conforma un corpus extraordinario, amalgama de la mejor tradición poética amorosa. Alencart bebe, hasta la saciedad, de los textos bíblicos, con mayor énfasis del Cantar de los Cantares, pero también de los Proverbios, del Génesis o Eclesiastés. Estructuralmente está dividido en cuatro partes: Amoris causa, Justamente así, Mujer de la mañana y Esquirlas, pero en su conjunto no sólo hallamos la mirada del poeta atravesada por el dardo del amor sin límite, ese que le ofrenda, también sin límite, su amada, esposa y musa Jacqueline, sino que influenciado por los místicos españoles, sobre todo San Juan de la Cruz (Amada con Amado, Esposa, etc), y me atrevería a decir que, también por la poesía preislámica (Mu’allataqāt), la casida y la temática -nasīb o elegía amorosa-, cuando el poeta recuerda los momentos felices vividos junto a la amada). Mas aún siendo tan claras las influencias de la literatura universal que ha hecho suyas el poeta Alfredo P. Alencart, este libro va más allá, porque es la voz que se hace singular y única, explosiva como un grito que no cesa, como una tormenta de versos nacidos de la misma esencia humana, trascendida de la carne, lo material, a lo inmaterial, el alma, con tal efectividad que, difícil es hallar en nuestros días un discurso poético, un verbo tan cálido y de tan esplendente emoción amorosa, poesía tan pura. Podrían ser muchos los ejemplos a mostrar de la poesía amorosa de Pérez Alencart en este breve comentario, pero conformémonos solo con algunos. De la primera parte “Amoris causa”, señalamos los siguientes: «Oh amor que nació contigo, dice el Amado. / Oh amor por Dios bendecido, dice la Amada» (poema Cántico de los cuerpos); o estos otros: «No hay más patria / que tu entrega / ni hay más mundo / que este amor. // En la esposa del amor / está la patria» (poema Patria). De la segunda parte “Justamente así”, extraemos los versos que siguen, más breves en su composición: «Sediento, muerdo / el fruto jugoso / de tu ser» (del poema Fruto). En la tercera parte “Mujer de la mañana”, el discurso poético cambia de nuevo y los versos se adensan, son como una corriente de agua imparable: «Tú amas a un hombre imperfecto / que aprende lecciones al sol de tus orillas. / Tú has marcado mi vida. / Tú eres mi vocación, / mi brújula, / mi áureo universo de una sola estrella». “Esquirlas”, última parte del libro, son composiciones muy breves, casi aforísticas que concentran y resumen el pensamiento en clave amorosa del poeta, por citar alguna: «Las caricias son pasajeras: lo perdurable es el amor». Como escribiera nuestro Nobel Aleixandre: « Sí: un intento de comunión con lo absoluto: esto será ciegamente el amor en el hombre», o en palabras de otro poeta del amor, Pedro Salinas: «He tenido siempre un deseo de amor tan vivo, que por eso he sido poeta». Y poeta grande es Alfredo Pérez Alencart, una voz que crece y crece cada día, cada minuto, dejándonos la huella de su magisterio poético, también de su inmensa humanidad.

Título: Una sola carne
Autor: Alfredo Pérez Alencart
EditorialDiputación de Salamanca, 2017

domingo, 11 de junio de 2017

LUIS RAFAEL. LA HABANA, CUBA, 1974



Selección para antología Luis Rafael
(La Habana, Cuba, 1974)

Selección: Del libro Cartas al hijo
(Ed. Literastur, Gijón, España, 2008):







Paternidad

Ahora que la paternidad
Es mi patria
Padre me siento
Sobre mi padre
—Aunque parir no pueda

Párvulos ojos miradores
Pasos y palmas
Plácidos miran
Pastar al padre
(En palomera paz
Plomiza)

Patriarcal azoro
Parado en levedad
[Palindromático
Paronomásico
Parónimo
Paradójico
Y hasta paranoico]

Padre nuevo
Hijo de su hijo.


--
Niño durmiente

A mi hijo Luis Onelio.
“Miedo me da que sientas miedo”.
Eliseo Diego


Tú nacías en un baño
De luz sangrante
Y yo pensaba en
Mariposas nocturnas

Tú reías (por fin)
Con tu sonrisa
El cielo despejaba
Su polvillo
Sobre mi mano

Tu cuerpo crecedor
Tus ojos lúcidos
Descubrirán
La sal
De este bautismo

—Sean tuyas la dicha
La bondad y la paz
: Tuya la inocencia
Niño durmiente
Niño mío.



Lumbre de luna

A mi hijo Rafael Felipe,
porque su llanto le anunció.

Lumbre de luna
Y ráfaga de agua
Vibra tu llanto nuevo
Tu voz
Que va naciendo
En la inocente
Angustia
De estar vivo

Crujen las estrellas
Como minas
Prestas a estallar
En el vacío

Los padres
Sembramos hijos
En la intemperie
—Hermosa
Y cruel—
Del tiempo
Ilusionándonos
Con la eternidad
De las arenas -
Amuralladas -
Entre cristales
Columpiándose -
En el reló

Hijo que vienes
(Llevándome)
Hacia el futuro
Volátil
Incluso para ti
Efímero
¿Qué consuelo
Inventaré
Por acunarte
Barca en la mar
Inabarcable?

--
Boga La Habana



El mar
Alza su lengua
(Áspera -
De gato rabioso)
Sobre los escombros
: Lame las heridas
: Los recodos sucios
: Los hedores
De La Habana

Olas trepando
El Faro /
Olas escalando
El Morro /
Olas ahogando
Túneles /
Derribando
La frontera
Del Malecón
Olas -
De brazos fláccidos -
Remos escarchados de muerte
Voces de sal y agua
: Arrasando la Ciudad
: Barriendo señales
: Vomitando rocas

La Ciudad
Abandonada al vaivén -
Mareándose en la orilla -
Ciega sobre la marejada
[Vapuleada]
Aguamarina salitrosa
Pulimentando -
Calles /
Lustrando
: Fecundando


(La marea bajará)
Sobre el mar
Boga La Habana.
--
Lóbrega noche


Esta noche
He visto a la Muerte
: En dibujos /
De niños
: Bombarderos
: Tanques
: Escombros
: Y cadáveres

Un niño ciego -
Otro inválido -
Una niña estampada -
Por el fuego -
Y el miedo
(Niños crecidos /
De pronto /
Viejos)

Cosecha
De una guerra
: Odio espigando
Acaso
Fecundador -
De guerras

¿Luego de
Las bombas
Y las balas /
La metralla
Y la tortura /
Germinará
La paz?

Lóbrega noche
Negra noche
(Boca negra
Hambrienta de
Cadáveres)


La guerra
Eclipsa
El tiempo
: Oscurece
Los sueños
De los niños
: Insomnes.


Libélula nerviosa

                          A mi madre


Libélula nerviosa
Ante el hueco blanco
De la luna
Mi madre teme -
Su noche /
Marina y movediza

¿Por qué tendrá
El mundo
Tantas direcciones?
El horizonte
Titila en las líneas -
De sus manos

La madre
Se enturbia
Cuando parto
—Aguarda /
Guarda su pavor /
En el silencio liso

Paridora madre
Ahogada /
Por las mareas /
De la Isla.

Avionizo



Aherrojado
Por el espacio
(Al otro confín
Del mundo)
Avionizo -
Distancias -
Anhelo
: El mantel
Criollo /
La mesa /
Magra -
Y bulliciosa
Sin pan /
Sin vino /
Acompañada

Viajero
Ensimismado
—Mismidad
De ser
No siendo—
Añoro no
Las palmas /
Tópicas

Antójaseme
: Una mesa
Larga -
En la suma -
Más de doce /
Entorno -
Más
: Es el concepto /
De la familia.


--


Del libro El mirador del cielo (Ed. Letras Cubanas, La Habana, 2014):

La primavera


La primavera
=Plácida ─plata ─plantando ─plática
: Irisa en sol
/ La florida ladera

La primavera
=Plebeya ─plegaria ─pleiteando ─plenitud
: Plúmbea se escurre
/ Enchumbando la acera

La primavera
=Principesca ─primacía ─privilegiando ─principios
: Dulcifica las miradas
/ Del río a la cordillera

La primavera
=Próspera ─proveedora ─prodiga ─providencias
: Fresquea bajo los árboles
/ Abejea sobre  las alambreras

La primavera
=Pulpa ─y pulmón ─pulula ─en puentes
: Y desborda el campo
…Floreciendo dondequiera.

--
Áureo verdor

A mi hijo Alejandro Luis,
el día de su nacimiento.

En esta aurora nueva
: Capullo amanecido
: Sollozo ─que en tu boca
Chupa leche / Alienta
Soleando mi sonrisa

Desde mis manos (Protectoras)
─Savia añeja
Se torna = áureo verdor
Aromada luz
/ De primavera

Pez ─presto ─a la
Inmersión (En aire)
Tus pulmones ─bombean
Tu corazón ─bombea
: El programa se cumple
Tu cuerpo [Retoñante]
Me lleva al infinito
(Mixturando en el tiempo
Mis genes y los tuyos)
Leyenda de los huesos
Hijos ─ padres ─abuelos
Fluyendo y estallando
Espuma ─en ─mar ─bravío
Crecida en el oleaje / De las estaciones
Florecida al océano

Hijo mío
Pasaremos / Despacio
Pasearemos / Los dos
Llevados de las manos
Primero yo ─contigo
Luego tú ─ya sin mí
En un suspiro plácido
Y me dirás “Adiós”
Con tu crecida mano
: Hecha copa en el agua
: Hecha copa en el árbol

De la muerte
Vienes a la vida
─De regreso
/ A la muerte
Seguirás aquí
Viviendo ─ tus días
Y en tus huellas

La estela
/ De la sangre
Constelando la noche
Imprime su albor
─En el silencio
Gotea cual reló
/ Hecha retoño y árbol.


--
Ámate


Ámate
: No serás eterno
(Sin duda
Eres valioso)
─Eres
Irrepetible
Y efímero

Ámate
Aprende de la hierba
= Carne ─para ser cortada
= Cuerpo ─para continuar
En la ceniza
                     / Que es tierra

Ámate
Esa estrella lejana ─
Es de polvo
                  (Que ardió)
Este que eres
= Arderá.

--

Ruiseñor
(Décima rara)

“Para que la esclavitud no sea el destino de su cría,
el ruiseñor se niega a anidar en la jaula”.
Gibran Jalil Gibran


Zepelín ─de vuelo ─en ánima
Barboteando = tus silbidos
: No eres águila
: No eres cóndor
Noche y Día ─bienvenido

No tienes garras / Ni pico cazador
: Cazamoscas (Decoroso)
En el aire = caudaloso
: Frutescente y melodioso
Anidas / Siempre libre / Ruiseñor.

--
Naufragado al horizonte


Espejeando oro
─Tus ojos
Llaman
: A besarte
La boca

Boca ya
─Sin palabras
Anegada de éter
: Oceánica

Naufragado al horizonte
/ De incierta travesía
Tiemblo
─Y revivo
(Tontamente)
Sobre el madero carnal
De tu cuerpo
Sabiendo que eres solo
: Isla salvadora
De un instante

No son tus ojos
Ni tus labios

Quien desea
Vivir
Condenado
Vive
A la esperanza.

--

Extranjero

“Soy extranjero en esa tierra.
En todas
seré extranjero. Al regresar, mi patria
habrá cambiado. Y no estaré ni estuve.”
José Emilio Pacheco
Extranjero
= Huesos importados
A la erosión
/ De los días
Carne reseca
: Al sol
Exportada
: Al frío
: O a la lluvia
/ De las corredizas
─Constelaciones

Extranjero
= Rostro equidistante
Fotografía
Sellada / Visada
: Hacia la metamorfosis

Extranjero
= Sangre y ADN revueltos
─Retornando
─En el sudor del tiempo
(Impropio / Mixturado
Siempre y siempre
Lejano)

Extranjero
= Súbdito de otro
Otrora otro ─
Ahora otro ─
Soberano

Allí y aquí = tiranizado
Allí y aquí = anónimo
Allí y aquí = extraño
Allí y aquí = de paso

Extranjero
─Buscando silla
─Buscando abrazo
─Buscando techo
─Buscando fecundar
─Buscando árbol
Revuelto en césped
: Humus de gusanos

Erizado de sueños
(En vano /
Nómada)
Filosofando
: Desiertos
: Áureas ciudades
: Cáliz ─menos─ amargo

Extranjero ─en tu tierra
Extranjero ─en la Tierra
Explorador
/ De ti mismo
 El agua que se empoza
: Muere
La arena se derrama
─En el cuenco de tus manos
/ Dispuestas al trabajo

¿Por qué tanto te angustian
: Estaciones cruzadas
: Lenguas extrañas
─Cociéndote de sed
─Los labios?

Allí
: Florecerá otro día
Aquí
: Será de noche

Dejaste
: Uñas─y─pelos
: Lágrimas─y─mocos
Allende
─Las fronteras nacionales
Miradas extraviaste
/ Que te hicieron
: Más extraño
El mundo que (En verdad)
Nunca habitamos.

--
El Fin del Mundo


Llueven predicciones:
Inscriptas ─en piedras
Rasguñadas ─en papiros
Digitalizadas ─en tablillas de barro
Pergeñadas ─en cuero de asnos
Titilantes /
En el cielo estrellado

Pero:
El Fin del Mundo
─Cambia
─Cada vez
/ De fecha

El Fin del Mundo
(Será como el comienzo /
Naciendo de la muerte ─
Un nuevo ser
: Viajero
En la línea finita
─De su tiempo)

Cuando mueras
Conocerás ─
El Fin del Mundo
[De tu mundo]
El mío /
Perecerá también
─Y el suyo
─El vuestro…

No tengas prisa
: Una vez
Iniciada la partida /
El Fin
─Solo es
Cuestión de tiempo.

--

En marejada


Afuera está nevando
Acaso llueve
Tal vez hay sol
Y hasta cantos de pájaros

Yo sigo aquí
[Recluido]
Comiéndome la punta del lápiz
Garrapateando líneas
Cual dibujante enajenado
—De costa a costa
Haciendo un continente
Con mis garabatos

Toso ─y vuelvo ─a mirar ─la hora
(Toso y toso)
Al ritmo digital
De los segundos

Bebo (Agua)
—Me embucho
Para no decir nada

En tu lámpara
Acumula polvo
Una telaraña

Voy de la pared al techo
Del reló pulsera ─al reló de la repisa
(Agitándome)
Latiendo con  las horas
(Abatiéndome / Hundiéndome)

El teléfono sigue mudo
O yo estoy muerto
(O no existes ya)

Solo un zumbido
[Que me crece por dentro
Que me asfixia]
Con su voz de ciclón
En marejada.

--


Sobrevivientes


Somos sobrevivientes
(Por unos pocos días)
De una catástrofe
… Que silba su eco sigiloso
: Se agazapa
: Se arrastra
: Se avecina

El desierto crece ─
Espumando la espera
[De sol a luna]
Bejucos infranqueables
─Siembran cactus
/ Y la lluvia ─
Alimenta con dátiles
(De cristal opaco)
Los cielos prometidos

Inalcanzable arcoíris
: La felicidad

De una catástrofe
(Siempre próxima)
No somos [Sino]
Sobrevivientes.



Tal vez


Tal vez
                sea
                  : como ─atravesar ─una puerta
Tal vez
             : como ─la última─ campanada ─de las doce
Tal vez
              : una caída (Súbita)
Tal vez
               : un dolor / Que se alivia
Tal vez
                : un sueño pesado ─y plácido


Tal vez
               sea
                   : el fin ─de todas ─las aprensiones
Tal vez
              : el retorno [Allí donde antes estuvimos]
Tal vez
             : (Como quería Epicuro) un ya─ no─ estar
Tal vez
              : un roer ─lentísimo…

Tal vez
              : no.


Poemas inéditos de momento:


El cielo de Granada

“Granada, tierra soñada por mí”
Agustín Lara

Constelación ─de muros rojos
/ En lo alto del cielo
─De Granada
: La Alhambra
Sorprendió
Mi caminata

Viajero en la noche
─El viejo cántico recordaba
Y allí estaba
(En Granada)
Junto al Darro
(Enbarrancado bajo el cerro
Más alto en la suma del hombre
─Por los muros púrpuras
De la Alhambra)

Cuando todavía el rocío
Se derramaba en campana
─Sobre las desgastadas piedras
/ De la cuesta china
En ascenso hacia la Alhambra
: El olor a madreselva
: Y a jazmines
: El azaroso azahar
: El agua en las acequias
: Y las fuentes
Poco a poco
Entre torres ─
Y pórticos ─
Y rampas ─
Y plazas ─
Miradores
Oía – olía ─ tocaba
Y hasta sabor era
Cuanto avistaba

Y al fin
Los palacios nazaríes
Sitiados por el Generalife
─Hecho para durar
/ Como la caligrafía árabe
Filigrana sutil
/ Que ahonda las paredes
/ Confunde el techo ─con la bóveda celeste
/ Y se enreda ─en capiteles ─y columnatas
─Con versos ─y máximas
Del imperio andalusí
: Emperador del Agua

Al tacto y al sabor
Al oído y al olfato
Y a la mirada
─No hay placer mayor
/ Que la Alhambra
¿Qué sería de Andalucía
─Sin Granda?
¿Qué sería de Granada
─Sin la Alhambra?

Pobre Boabdil
(Ya no más Sultán
Ni Adán feliz
Extraviadas las llaves
De la Alhambra)
= Es la Alhambra
El cielo de Granada.

--
Madrid: Puerto de Aire


Ruboriza a la noche
─De Madrid
La carencia de estrellas
Y se inventa cruceros estelares
: Helicópteros – cometas
: Aviones – globos
: Serpentinas – farolas
De carnaval y juerga

Y una noche roja (Sin luna)
Noche de sílabas –cálidas
Y susurros y arrullos
: Coral maullido
Cobijador de gentes
─Dibujando en rojo
Los tejados
Y los ladrillos en flor
/ De los edificios
Púrpura ─al reflejo del alba
Púrpura ─en la oscuridad [púrpura]
Encarnada negritud
= Granada al escarlata

Turistas sanchificados
Viajeros quijotes
Y mundoandantes
Plácidos ─ pacen
Bajo el oasis
De la noche madrileña

Tantánica ─ciudad─ traslúcida
Al fuego de las almas
Seducida
─Por transeúntes
Sedientos
/De alondra ─y nube
/De lluvia ─y fronda

Ciudad de puntos cardinales
/ De arriba
                   ─y de abajo
/ De autobús
                     ─y metropolitano
Barrio rico
                  ─De piedra y hiedra
Barrio pobre  
                  ─De ladrillo y terracita fresca

La noche de Madrid
Huele
: A Jardín de las Delicias
: A Prado abierto
Y se sube la falda
(Deja ver
─Más allá del negror
: Lunares
Como rubíes constelados)

─Los árboles camuflan
El pulso intermitente
De los coches
─La Gran Vía
Propicia
El diálogo
En las aceras

Isis y Amón
/ Alcahueteando reencuentros
En los márgenes imantados
Por el Templo Debod
[Piedra de agua
Transpirando soles
/ En la colina avistadora
De palacio y torres]

Madrid: Puerto de Aire
Ciudad marítima
[Sin mar]
Abierta
A los confines
Tersando el tacto
/Granito y caliza
/Ladrillo y asfalto
Vueltos uno
=Universal
=Pulimentado.


--

Y qué semejantes

Y qué semejantes
-Al árbol
(Humilde en el decurso
/ De las estaciones)
: Hoja caduca
Y tronco crecedor
/Raíz presta a la
Putrefacción

Y sin embargo
: Continuándose
= En la Semilla
/ Echada al azar.

--

Silencio

A mami
: sangre de mi sangre.

Sobre la corteza
Dorada
/ Del planeta
El avión
Me avienta
: Y regresa

Nubes aljofaradas
-Cual césped blanco
El azul
-Polvo lejano

Y tú
[Matriarca de mis genes]
Suave caricia
/ De mi infancia
Sonrisa en mi
-Primera mirada
¿A dónde vas
-A dónde-
Bajando al húmedo
Sepulcro
Perla en oscura
Concha?

Silencio
Silencio
/ Que conmigo
Vas.

--


Miedo

Voy por el bosque
(Como el personaje
/ De un cuento
Infantil)
Veo las huellas
/ De tu paso
Y te busco

Están las orquídeas
Y las rosas
-Que amabas
La marca de tus zapatos
-Sobre el pulido suelo
/ De tu casa
Tus objetos
Perduran
[Más que tú
Ya sin ti]
Permanecen
: Fuera de tu tiempo

Tu caligrafía
-Me recuerda la mano
/ Sobre mi mano
-La caricia en mi pelo
Y este adiós
: Injusto

El bosque
/ Se torna laberinto
La vida
/ Se vuelve trampa macabra
: Broma siniestra
-De un artista / que emborrona cuerpos
Los gasta y los pudre
Y nadie está a salvo

Mi hada salvadora
-Ahora que no estás
/ Se terminó la magia
: No habrá luz
/ Que detenga estas sombras
-Y tengo miedo.

--
Suicidas

Lo han dicho en las noticias:
“Un copiloto suicida
/ Estrelló un avión”
Murieron ciento cincuenta personas

Ayer o quizás anteayer
Dijeron que otro hombre [suicida]
Abrazando una bomba
Voló
Un mercado
Un tren
Una plaza pública
(Y ya no sé
Cuántas personas
Murieron)

¿Qué lleva a un hombre
A matar a inocentes [Desconocidos]?

Comprendo al que ajusticia a un asesino
Comprendo al suicida solitario

Reverencio
Al suicida que se borra sin más
Para que su familia no sufra
Viéndole morir lenta y penosamente

Comprendo y admiro al suicida altruista
Que se quita de en medio
Y se quita la vida
Dando vida

Al hombre-bomba
Al hombre-avión
Al hombre-azufre-garra-y-fuego
Que se lleva con él
Sueños de niños
Y trunca encuentros
Y destroza familias
Y anhelos de vivir
Y revienta en pus
Y estalla vuelto podredumbre
Al que muere matando
Lo condeno
: No es hombre
: No es mujer
: No es humano


= No debió nacer.

domingo, 28 de mayo de 2017

EL HOY ES MALO, PERO EL MAÑANA ES MÍO. por José Antonio Santano


SALÓN DE LECTURA. DIARIO DE ALMERÍA.  por JOSÉ ANTONIO SANTANO DEL AUTOR: SALVADOR COMPÁN
Esta novela, que toma el título de un verso de Machado: “El hoy es malo, pero el mañana es mío”, es la séptima entrega de Salvador Compán (Úbeda, 1949), que a estas alturas, y en este momento del estado de la literatura española, nadie puede negarle una trayectoria ascendente y sólida, sustentada en el compromiso permanente con la palabra, único instrumento capaz de trascender la realidad para convertirla en fantasía o en sueño que bebe del manantial de la memoria y la experiencia, de la madurez adquirida con el paso del tiempo, de la vida al fin y al cabo. Compán no es un novelista al uso, y así llamo a quien construye un mundo narrativo acertado y correcto desde el punto de vista técnico, donde los recursos literarios empleados se adecuan a la narración, pero incapaz de transmitir la fuerza y la pulsión narrativa necesaria para mantener la atención del lector desde el principio al fin a través de una escritura rigurosa y firme, virtud que sí posee Salvador Compán y así lo viene demostrando con su diferenciada estilística, que no sólo ha mantenido a lo largo de estos años, sino que ha ido creciendo hasta hoy, tal y como se aprecia en esta última novela. Compán se distingue de otros narradores por su cuidado y preciso lenguaje, tan envolvente y cálido al mismo tiempo, de una extraordinaria calidad expresiva, que ahonda en la raíces y la más clara tradición novelística española. En este sentido, Salvador Compán ha construido una narración ágil y sugerente, y jugado con historias distintas dentro de la misma historia hasta conseguir un hilo conductor común a todas. La novela consta de un prólogo, que sitúa al lector en la narración que se desarrollará después, y cinco partes, ubicadas en un tiempo pasado (Guerra Civil, postguerra y década de los 60) y en lugares concretos, también simbólicos como Almería (el mar), Baena (el primer amor) y Daza (acrónimo de Úbeda y Baeza), ciudad donde se desarrolla la mayor parte de la acción narrativa. Un narrador omnisciente (Pablo Suances) conducirá nuestros pasos. Podría pensarse que esta es una novela más sobre la guerra civil española, o de aprendizaje por los actores adolescentes que irán despertando a la realidad de su tiempo. Sin embargo, diría que esta es una novela del desarraigo fundamentalmente, de la pérdida de la identidad como ser humano. Una novela que describe magistralmente, y a través de sus muchos personajes, de la polifonía de las voces actoras, una época de ostracismo, oscura, violenta y pacata, donde el odio y la venganza es la bandera izada. En estas circunstancias Compán ha sabido atemperar con un discurso narrativo elocuente y directo una realidad en la que la supervivencia, la humillación, el miedo, los roles sociales, las injusticia, la tortura física y psicológica, el sexo, la homosexualidad, el remordimiento o la hipocresía prevalecen por encima de todo y de todos. 
En esta arquitectura narrativa, Compán, todos los personajes están perfectamente ensamblados, hasta el punto de constituir entre todos el hilo conductor de la narración sin temor a perderse en laberinto alguno. Y ocurre esto porque su autor llega a interiorizar a cada uno de los personajes, que se deja llevar por sus pensamientos, por su forma de ser y parecer, por su manera de entender el mundo. Sin duda alguna, esta es la historia de una búsqueda, la búsqueda de la dignidad perdida. En ella, Vidal Lamarca es el protagonista principal, quien a los 15 años es testigo de una guerra, que es encarcelado, a punto de ser fusilado, pero sobre todo, es un ser sobre el que se ceba la ignominia hasta el extremo de vaciarlo y reducirlo a la nada, tras perder su identidad después de una determinante delación, convirtiéndose así en un ser desposeído de toda condición humana, un vencido. Por el contrario, Sebastián Lanza representa el poder, quien le salvó la vida a Vidal, su protector, su amante, su amo, el vencedor. Y en este muestrario de personajes dos mujeres, dos amores (Clara Hervás y Rosa Teba) serán quienes propicien su salvación, su reconversión a la esencia humana secuestrada durante tantos años vividos junto al falangista Lanza. Sólo Rosa Teba, su amor de adulto, conseguirá su resurrección, la libertad deseada, pero sobre todo favorecerá la recuperación de la dignidad perdida. Pero además, Salvador Compán ha fortalecido la narración introduciendo un elemento aglutinador, que no es otro que, la novela gráfica creada por Vidal Lamarca y contenida en la propia novela. Se dice en la página 19 de la novela que: «Crear es parecido a arar: hay que levantar la realidad y removerla hasta que nos enseñe sus raíces», y eso es lo que ha hecho precisamente Salvador Compán en “El hoy es malo, pero el mañana es mío”, remover la realidad hasta encontrar las raíces y recobrar al fin la dignidad. Estamos, pues, ante una extraordinaria narración que no dejará indiferente al lector y un autor que se supera con cada novela. Una voz imprescindible en el panorama literario español, la de Salvador Compán.
Título: El hoy es malo, pero el mañana es mío
Autor: Salvador Compán
Editorial: Espasa (Barcelona, 2017)